Mientras el gobierno cubano condenaba el ataque a su aliado venezolano, el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, y el presidente Donald Trump hicieron comentarios hostiles sobre Cuba.
“¿Cómo respetar a alguien que se pasa cada mañana echándole la culpa al que fué o estuvo antes o al que no esté de acuerdo con sus engañosas soluciones?”