Desde hace semanas esta región considerada rica en recursos hídricos sufre una escasez sin precedentes por el fenómeno de El Niño y el cambio climático
Este fenómeno suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y enero, y según las estimaciones, aumentará el riesgo de incendios forestales e impulsará el derretimiento de los glaciares y el permafrost
Existe un 55% de probabilidades de que se desarrollen condiciones de La Niña entre junio y agosto, lo que ya ha puesto en alerta a los sistemas de producción alimentaria
Los incendios se ven avivados por el fenómeno de El Niño, que ha dado como resultado el desastre con el peor número de víctimas desde el terremoto del 27 de febrero de 2010