A 13 días de la tragedia que envolvió a Hidalgo, persiste el ambiente fúnebre; continúan las misas, pero no sólo el dolor es perceptible, también hay miedo y coraje
“Aquí es tranquilo, la gente es de campo, lo que hay son revendedores y es la juventud porque se les hace fácil ganar dinero, sin embargo uno está acostumbrado a trabajar”
Alfonso Durazo aseguró que, aunque se cerró la toma media hora antes de la explosión, esta no se pudo prevenir por la acumulación de combustible que ya se había generado