En los mensajes de texto interceptados y parte de los cuales fueron leídos al jurado, el celoso narcotraficante, de 61 años, habla de sus negocios de droga con ambas, sobre todo con su amante y socia
Entre abril de 2011 y enero de 2012 interceptó 1500 llamadas telefónicas, incluidas hasta 200 conversaciones del Chapo desde sus escondites en las montañas de Sinaloa con socios, sicarios y oficiales mexicanos