Miembros del ejército portaron el féretro, llevando el ataúd cubierto con la bandera estadounidense hasta la rotonda. Tras una ceremonia, las puertas se abrirán al público
Barack Obama, que organizó el foro de aniversario, recordó “la ola de esperanza que se apoderó del mundo” tras la liberación de Mandela el 2 de febrero de 1990