Más que un concierto, Toto regaló una noche cargada de emoción en el Palacio de los Deportes, donde la música se convirtió en un puente entre generaciones, recuerdos y sentimientos compartidos.
Vanessa y Brenda se dirigían a un concierto en el Palacio de los Deportes, pero la falta de alumbrado público impidió que se percataran de una coladera sin tapa