La relevancia de esta teoría ha resurgido tras la expiración, el 5 de febrero de 2026, del Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III) entre Estados Unidos y Rusia.
La suspensión del pacto New START ya había sido ratificada por las dos cámaras del parlamento ruso, y corresponde al mandatario ruso decidir si Moscú podría volver