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Tomás de la Rosa

Las relaciones comerciales de México con Estados Unidos se tornaron más ríspidas con los actuales gobiernos, el de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador. Pero, en prospectiva, la situación empeora y se torna peligrosa para la economía mexicana, porque parte de la recuperación de la recesión generada por el coronavirus será a partir de las exportaciones generadas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC, en español; USMCA en inglés). 

Y ya existen los primeros datos negativos: el nuevo tratado comercial impactará a la industria automotriz que en México aporta más del 26% de las exportaciones totales; así como el malestar del gobierno de Estados Unidos y el Congreso que se pronunciaron en contra de las medidas proteccionistas de México a favor de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y que juegan en detrimento de inversionistas estadounidenses.

A esto hay que sumar que el TMEC, que entró en vigor en julio pasado, es más restrictivo para la industria automotriz respecto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que estuvo en operación por más de un cuarto de siglo (desde 1994), reconocieron economistas del Banco de México (Banxico) y del Banco de la Reserva Federal de Dallas (parte de la Federal Reserve System, Fed). 

›Es así, que las nuevas reglas podrían impactar el PIB de México y de Texas, la segunda mayor economía de Estados Unidos, reconocieron los investigadores en la revista trimestral del banco texano: Southwest Economy.

El TMEC además ratificó la esencia del TLCAN en materia de la industria energética en lo referente al libre comercio de aranceles en productos de petróleo y gas, e igualdad de oportunidades para las empresas estadounidenses y canadienses para concursar en licitaciones de Pemex y CFE.

Si bien México insertó el capítulo “Reconocimiento del Dominio Directo y la Propiedad Inalienable e imprescriptible de Estados Unidos Mexicanos de los Hidrocarburos”, lo que da la posibilidad de hacer reformas constitucionales, expertos indicaron que dichos cambios “no pueden ser contrarios al espíritu del T-MEC”. Es ahí donde pueden derivar las fricciones. Recientemente el Departamento de Estado de Estados Unidos, el brazo estadounidense de las relaciones internacionales y de la política exterior de la Unión Americana, dio cuenta de las medidas proteccionistas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador a favor de las empresas del Estado: Pemex y la CFE.

Por ejemplo, la dependencia que encabeza Mike Pompeo, calificó como un “director ampliamente respetado” a César Hernández, quien renunció a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), después de las diferencias con la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle. El ahora exfuncionario se opuso a violar las reglas de la institución, publicar un acuerdo en detrimento de las empresas privadas de generación de energía y a favor de la CFE.

el dato. Los empresarios estadounidenses han demandado a México en 16 ocasiones de un total de 29 reclamaciones, de acuerdo al total de litigios internacionales.

El secretario estadounidense señaló la preocupación de los inversionistas por el debilitamiento de organismos como la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Destacó también que los cambios regulatorios, impulsados por el gobierno de López Obrador, favorecen a Pemex y a la CFE sobre empresas privadas. 

Esa preocupación del Departamento de Estado, cobró mayor relevancia con la reciente carta bipartidista y bicameral de 33 congresistas estadounidenses que enviaron a Donald Trump para que solucione esas medidas que violan el TMEC. Por los firmantes, la preocupación será tomada en cuenta independientemente de quien gane la Presidencia. Esto anuncia una de las mayores presiones para México.

Demandas por daños

La preocupación para los estadounidenses no son menores. En 2018, las operaciones comerciales de energía entre México y Estados Unidos sumaron 48,500 millones de dólares, cifra que representó el 12% del valor de las exportaciones estadounidenses a México y el 5.0% de las importaciones estadounidenses desde México, detalló un reporte publicado por el banco central de Dallas.

Hasta abril de 2019, detalló el reporte titulado “Sector Energía: Inversión, Regulación y Estrategia Binacional”, México exportó a Estados Unidos más de 680 mil barriles diarios (96% de petróleo crudo), mientras que Estados Unidos vendió a México más de 1.23 millones de barriles diarios, de ellos más de 509 mil barriles diarios fueron de gasolina, el equivalente a 130 mil barriles diarios de gas natural líquido, 130 mil barriles de gas LP, 60 mil barriles de turbosina (jet fuel) y unos 4.3 mil millones de pies cúbicos (bcf) diarios de gas natural.

Profesora e investigadora de tiempo completo de la Facultad de Estudios Superiores (FES), unidad Acatlán, de la UNAM, Adelina Quintero, la supuesta violación al T-MEC “implicaría una demanda por medio del capítulo inversiones ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI)”, del Banco Mundial.

Es importante señalar que los empresarios estadounidenses han demandado a México en 16 ocasiones de un total de 29 reclamaciones, de acuerdo al total de litigios internacionales ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI o ICSID, por International Centre for Settlement of Investment Disputes).

81 por ciento de las exportaciones de México fueron compradas por Estados Unidos. 

Los inversionistas estadounidenses que demandaron a México son: Vento Motorcycles; Joshua Dean Nelson; Cargill; Bayview Irrigation District; Archer Daniels Midland y Tate & Lyle Ingredients Americas; Corn Products International; Fireman’s Fund Insurance Company; Waste Management; Marvin Roy Feldman Karpa; Waste Management (primera demanda); Robert Azinian y Metalclad Corporation.

Además de esas 16 demandas ya concluidas, hay cuatro casos pendientes de resolución por parte de inversionistas estadounidenses: Odyssey Marine Exploration; Legacy Vulcan; Alicia Grace y B-Mex.

Esos cuatro litigios pendientes de estadounidenses en el CIADI, representan dos terceras partes de 11 arbitrajes que enfrenta México. A los cuales habrá que sumar el caso de la empresa de bebidas alcohólicas Constellation Brands que en marzo prohibieron seguir con la construcción de una planta cervecera en Mexicali.

En julio, ejecentral público “Se disparan litigios internacionales hasta por 21 mil millones de dólares” por los 11 casos pendientes y el litigio de Constellation Brands que podría cobrar pérdida del valor bursátil de la empresa por la cancelación de su nueva planta en México.

Estados Unidos es el rey 

El crecimiento en el número de demandas de inversionistas estadounidenses obedece a que Estados Unidos es el mayor inversionista en México. Datos oficiales muestran que históricamente de cada 100 dólares de inversión extranjera directa (IED) a México, Estados Unidos aportó 45 dólares, en la segunda posición está España con 11 dólares y en tercer lugar Canadá con 8 de cada 100 dólares que llegaron al país.

Además, desde la entrada en vigor del TLCAN, México tuvo poca diversificación de sus exportaciones. Datos del Inegi muestran que hasta agosto pasado, Estados Unidos compró el 81% de las exportaciones totales de México, 8.5 puntos porcentuales menos respecto al máximo histórico de 89.5% registrado en agosto de 1999.

Una de las principales industrias responsables de la dinámica de las exportaciones mexicanas es la industria automotriz, sin embargo con las nuevas reglas del T-MEC la industria mexicana puede perder dinamismo por las nuevas reglas de origen de los insumos para el ensamble de vehículos. Además, de la paga o salarios de una parte de los trabajadores en México de al menos 16 dólares por hora. Al tipo de cambio de hoy, serían 339 pesos por hora o de 2,713 pesos por jornada de ocho horas al día.

“Dado que los trabajadores automotrices mexicanos actualmente ganan alrededor de 7.30 dólares por hora por el ensamblaje de automóviles y 3.40 dólares en la producción de autopartes, esta nueva disposición afectará directamente más a México”, señala el reporte publicado por los economistas del Banco de México y del banco central de Dallas en la revista
Southwest Economy.

›El análisis señala que todos los países de la región serán afectados negativamente, sin embargo México sufrirá la mayor pérdida tanto en términos del número absoluto de vehículos producidos como del PIB.

Ese impacto tendría consecuencias en la segunda mayor economía de Estados Unidos, Texas, indican los economistas de los bancos centrales, porque competitividad de operaciones de ensamblaje en Texas sería porque las plantas de Toyota en San Antonio y las líneas de ensamble de SUV de General Motors en Arlington dependen de las autopartes de nuestro país.

Así, los economistas reconocen que las nuevas reglas de origen de la industria automotriz generará una menor competitividad en la industria norteamericana.

Además de las reglas del tratado comercial, se debe recordar que en marzo de 2019 Estados Unidos amenazó con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas de hasta el 25%, de no detener el paso de migrantes de Centroamérica y Sudamérica. La amenaza tuvo éxito.

Lo anterior, refleja que la alta dependencia de las exportaciones es un riesgo para México. Cualquier amenaza de Estados Unidos o problemas internos en México, como el bloqueo de las vías de ferrocarril, impactará las exportaciones que diariamente salen del país poco más de mil 260 millones de dólares. Además, sobresalen algunas medidas no arancelarias de Estados Unidos, como las ordenadas contra el acero mexicano, el tomate (llamado por algunos jitomate), aluminio, el embargo atunero por el dolphin safe, entre otros.

Además, un elemento que destacaron los economistas es que derivado de la guerra comercial de Estados Unidos con China, México logró una mayor participación en las exportaciones a la Unión Americana, pero reconocen que eso tuvo un impacto en el mayor en los precios que pagaron los consumidores estadounidenses.

Además, los economistas en su artículo en Southwest Economy, señalaron que Corea del Sur y Taiwán ganaron mayor participación de mercado en las exportaciones a Estados Unidos por el conflicto comercial con China.

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