Oscar Moha

Ministros de Culto, líderes y laicos religiosos, asesorados por abogados y legisladores de varios partidos, particularmente de Acción Nacional, están dando forma a iniciativas ciudadanas, que intentan presentar a las Cámaras de Diputados locales en los Estados y en San Lázaro para echar atrás varias garantías como el derecho a la interrupción del embarazo, a que se le llame “matrimonio” a la unión civil entre personas del mismo sexo, a que las autoridades permitan adoptar niños a los matrimonios igualitarios y a la legalización del consumo de mariguana con fines lúdicos.

Se asumen como defensores de lo que llaman “familia original o tradicional” y se reúnen en casas particulares, templos o auditorios de escuelas privadas donde exponen sus puntos de vista relacionados con temas legales, morales y religiosos que “destruyen” el tejido social. Lo han hecho en espacios del PAN donde integrantes del extinto Encuentro Social (PES) prometen que en cuanto el Instituto Nacional Electoral les otorgue nuevamente su registro, sus diputados y demás servidores públicos estarán dispuestos a apoyar cualquier iniciativa para lograr su cometido e impedir los derechos a personas que no sean heterosexuales.

Preparan además reuniones de alto nivel con empresarios, académicos y dueños de medios informativos que sean afines a la ultraderecha y así fortalecer su equipo y llegar a las altas esferas económicas y políticas del país, como se está haciendo en Perú, Colombia, Guatemala y España donde han logrado colocar a varios jóvenes en puestos claves para desde ahí comenzar una “transformación en la sociedad” donde valores como la castidad, fidelidad, disciplina y honorabilidad estén por encima de los derechos humanos. Tienen preparadas marchas y manifestaciones que lograrán con apoyos económicos provenientes de Iglesias de Estados Unidos y Canadá, a donde viajan algunos miembros designados para pactar los donativos en dólares.

No es un nuevo “Frente Nacional por la Familia” que ha existido con diferentes nombres desde hace décadas y que se ha fortalecido con los grupos de provincia que se unen a causas como pedir el encarcelamiento de las mujeres que abortan y exigir el despido laboral de homosexuales y lesbianas que deciden salir del clóset. Este es un ejército paralelo que comienza a entablar pláticas y reuniones secretas con hombres de poder, como el cardenal Juan Sandoval Íñiguez que la semana pasada exhortaba en un video a que las mujeres no marcharan el 9 de marzo porque las organizadoras y patrocinadores provenían de grupos pro abortistas.

También integran esta “milicia virtuosa” pastores cristianos de visión neopentecostal derechista, que predican “la condenación de personajes progresistas y liberales que hacen leyes para descomponer la creación de Dios y nos están llevando a un caos moral como el que vivimos en todo el país”, dice el “pastor Víctor”. Agrega que en Veracruz, Morelos, Tamaulipas, Yucatán, Campeche, Guanajuato, Jalisco y San Luis Potosí ya se han reunido con diputados, senadores y hasta con Gobernadores, quienes ven con buenos ojos y “apoyan” el plan de este grupo que se fortalece cada que aparecen noticias como la orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que sean los legisladores quienes despenalicen o regulen el uso de la mariguana con fines recreativos.

Uno de los “argumentos constitucionales” que utilizarán para sostener su tesis de que los homosexuales no deben tener derechos se basa en el Artículo 4° de la Carta Magna donde se menciona que “el varón y la mujer son iguales ante la ley”, y que por lo tanto como no se alude a ningún otro término como “homosexual”, “transexual”, “lesbiana” se debe respetar esta categorización que exclusivamente menciona a “varón” y “mujer”.

La Corte declaró inconstitucional desde el 19 de junio del 2015 que las leyes de cualquier Estado en este país consideren que la finalidad del matrimonio sea exclusivamente para procrear o que deban ser sólo entre un hombre y una mujer, ya que la única finalidad constitucional debe ser la protección de la familia. La SCJN indicó en una jurisprudencia emitida en la Primera Sala que “las preferencias sexuales no constituyen un aspecto relevante para hacer la distinción en relación con el fin constitucional”.

Este y otros grupos similares se van a encontrar en algún momento con el Artículo Primero Constitucional que consagra la prohibición de discriminar por motivos étnicos, de género, de edad, por discapacidad, condición social o de salud, por motivos religiosos o por externar opiniones, por preferencia sexual o estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

PALABRA DE HONOR: “No es que me oponga a una dictadura silenciosa, sino que me parece que la hipocresía y el doble lenguaje no caben en la 4T… Es infamante que en esta Cámara (de Diputados) sólo se aprueben las reformas constitucionales que envía el Ejecutivo y no las que presentamos los diputados… El Presidente López Obrador ha dicho que respeta al Congreso, pero algunos de sus émulos y de sus lambiscones niegan la palabra hasta a su propio Jefe… ¡Hipócritas! Palabras del diputado morenista Porfirio Muñoz Ledo que siguen aplaudiendo legisladores de todos los partidos, menos los de Morena… ah y tampoco los del PES.

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