Oscar Moha

Las Asociaciones Religiosas, por su naturaleza como instituciones sin fines de lucro y de “moral social acreditada”, son susceptibles de que organizaciones delictivas y personas físicas las utilice como centros de “lavado de dinero”. El Gobierno considera que algunas Iglesias están manejando recursos que no corresponden a sus ingresos y otras evaden impuestos. Para que las demás no caigan en esas tentaciones, ya se formó un “Grupo de Acción Financiera Internacional” que pretende frenar a este “cártel de la fe”. 

El pasado lunes, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a cargo de Santiago Nieto Castillo, y la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, firmaron un convenio para prevenir actos de corrupción “vinculados con Iglesias, Agrupaciones y Asociaciones Religiosas, con respecto al registro constitutivo”. Las dependencias intercambiarán datos para evitar, y en su caso sancionar a los actores religiosos que “laven dinero” o evadan impuestos al amparo de la fe. 

Santiago Nieto interpuso ante la Fiscalía General de la República varias denuncias, desde finales del año pasado, toda vez que se detectó que algunas Iglesias llevaron a cabo actos financieros delictivos como la evasión de impuestos y el “lavado de dinero”, es decir ocultar el origen ilícito de bienes y recursos obtenidos a través de actividades ilegales. Y, aunque no dio nombres de personas o instituciones, se supo que varias cuentas han sido congeladas a la “La Luz del Mundo” con un monto mayor a los 300 millones de pesos.  

También se supo que la UIF lleva a cabo pesquisas en contra de los Legionarios de Cristo y sus posibles vínculos con la esposa del ex Presidente Vicente Fox Quezada, Martha Sahagún Jiménez, sin que hasta el momento se conozcan de los avances de las averiguaciones.  

Gran parte de las congregaciones evangélicas, sobre todo las llamadas históricas (Metodistas, Presbiterianas, Nazarenas, Pentecostales, Asambleas de Dios, Bautistas, Congregacionales, el Ejército de Salvación y otras) tienen nexos fraternos con sus similares en otras partes del mundo y por ende recibían constantemente aportaciones en dólares o euros, práctica que se hizo menos frecuente cuando los pastores extranjeros decidieron suspenderlas por la falta de transparencia con que manejaron esos dineros sus colegas mexicanos.  

Fue en julio del año pasado cuando el mismo Santiago Nieto se reunió virtualmente con un grupo de pastores para explicarles cómo evitar el blanqueo de recursos en sus congregaciones, pero la plática derivó en temas irrelevantes. Ahí, el funcionario debió explicar que los donativos recibidos en efectivo deben ser reportados, sobre todo cuando éstos no sean como los que regularmente se reciben por concepto de ofrendas. La UID tiene reportes de que Iglesias católicas y protestantes de Sonora, Baja California, Chihuahua, Durango, Nuevo León y Tamaulipas, principalmente, han tenido limosnas, donativos, ofrendas o primicias de miles de dólares durante sus ceremonias que no han sido reportadas ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT). 

En parte, los Ministros de Culto han sido precavidos al no reportar esos sobres llenos de dólares que ocasionalmente “aparecen” en sus templos a la hora del culto, pues saben que se trata de recursos que no precisamente proceden de una actividad lícita y correrían estría en peligro la integridad de ellos y sus familias.  

PALABRA DE HONOR: Esta semana, los Congresos locales de Baja California y Sinaloa aprobaron hacer legal los matrimonios igualitarios, lo que tiene muy preocupados a los grupos ProVida y ProFamilia ya que ven que el triunfo de Morena en esos Estados significa el “retroceso” para la moral y las buenas costumbres. 

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