Oscar Moha

Ya se frustraron líderes religiosos y laicos que en un principio veían con buenos ojos cómo el actual gobierno redactaba una “Constitución Moral”, la cual sería una especie de “biblia institucional” que deberían seguir los mexicanos. Incluso algunos se ofrecieron a distribuirla masivamente, pero lo que iba a ser un documento a la altura de la Cartilla de Vacunación Espiritual, quedó en un folleto llamado “Guía Ética para la Transformación de México”.

En la conformación de este documento participaron a lo largo de dos años 18 Iglesias (de las más de 9 mil 500 que hay registradas); 7 Instituciones de Educación Superior y 130 Organizaciones Civiles, según comentó Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la Presidencia y uno de los redactores de esta Guía que está diseñada para “fortalecer los valores culturales, morales y espirituales de los mexicanos”.

En el folleto se reconoce que en México existe una “diversidad religiosa, ideológica, cultural de género e identidades sexuales” que son ejes fundamentales de una sana convivencia, y se entiende que por ello buena parte de Asociaciones Religiosas no estén de acuerdo con los preceptos de esa Guía.

En la Guía se manejan otros valores como el respeto a la vida y a la diferencia; la dignidad y la libertad, el amor, el sufrimiento y el placer; la generosidad, la gratitud y el perdón; la redención, la igualdad y la confianza; la fraternidad, las leyes y la justicia; la autoridad, el poder, el trabajo y la economía. En fin, es una desiderata oficial.

Sin embargo, es digno de reconocerse el concepto sobre lo que son, representan y conforman actualmente las familias en México. La definición de la Guía es muy adecuada. Aunque no para difundirse entre las Iglesias que se autonombran “cristianas”. Y es que esas, quedaron estancadas moral, ética y cristianamente en un concepto de finales del siglo antepasado.

El documento define: la familia “es la célula básica de la sociedad, la primera escuela y el primer dispensario médico y sostiene que no hay un modelo único de familia, como lo expresan algunos líderes religiosos: la familia original compuesta de padre, madre e hijos, sino que puede ser integrada por individuos con o sin parentesco sanguíneo o matrimonial, del mismo sexo o sexo diferente”, lo que choca con la idea moralista de los líderes religiosos identificados con la ultraderecha.

Quienes se ofrecieron en un principio, como el pastor Arturo Farela Gutiérrez, líder de la Confraternidad Nacional de Iglesias (100) Cristianas Evangélicas, ya no están tan interesados para su distribución masiva. Y es que los conceptos de libertad, diferencia, laicidad y familia, no están en sintonía con lo que se plantea en La Guía.

Sin embargo, no es tan importante quién la va a distribuir, sino dónde. Y propongo que sea en los siguientes nichos: a integrantes de las legislaturas pasadas, ya que tanto se queja el Presidente; a los directivos e integrantes de los pasquines inmundos; a los residentes en los centros penitenciarios de todo el país; a las familias de los narcotraficantes y huachicoleros; al personal de los juzgados y agencias del Ministerio Público; a la lista que seguramente tienen en la Presidencia de los conservadores; a las mujeres jóvenes, adultas y adolescentes que son identificadas como “feminazis”; a los alumnos de las Universidades Rurales que secuestran camiones y casetas de cobro en las carreteras.

También a las familias de las mujeres que han sido asesinadas y engrosan las estadísticas de feminicidio en México; a las familias de los periodistas que han sido asesinados en esta 4T; a las familias que perdieron viviendas y pertenencias en las inundaciones en Tabasco el pasado mes de noviembre; a los padres de aquellos niños que no tienen medicamentos contra el cáncer; a los integrantes de FRENNA y de la Alianza Federalista integrada por 10 Gobernadores; a los indígenas del EZLN en Chiapas; a los diputados locales y federales que se oponen a despenalizar el aborto y a los matrimonios igualitarios. Bueno, estos son sólo algunos.

¿Cuál será la expectativa del Presidente López Obrador después de que se repartan millones de copias de esta Guía? ¿Habrá cambiado la visión de los mexicanos y se convertirán en “pueblo bueno”?

PALABRA DE HONOR: El diputado Porfirio Muñoz Ledo envió una carta al titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, para solicitarle que amplíe la investigación en contra del magistrado del Tribunal Electoral, José Luis Vargas Valdez, cuyas resoluciones no estuvieron a la altura de los principios de igualdad e imparcialidad en la contienda para elegir al líder nacional de MORENA. Y es que Muñoz Ledo asegura que uno de los contendientes se excedió en los gastos de campaña y por ello triunfó.

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