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Oscar Santillán

La violencia no cesa en Morelos. Ya que a casi un año del cambio de gobierno en la entidad, los homicidios dolosos aumentaron casi en 50%, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). 

A partir del 1 de octubre de 2018, cuando Cuauhtémoc Blanco asumió el poder, hasta agosto de 2019 se registraron 938 muertes violentas, lo que revela una tendencia al alza de 309 homicidios más, pues en el mismo periodo, de 2017 a 2018, en el que gobernaba Graco Ramírez la entidad, se reportaron 629 crímenes.

Además de la violencia, otro fenómeno paralelo se ha desatado en la entidad: la afectación económica. De acuerdo con líderes empresariales de Morelos, entrevistados por este semanario, hay una necesidad imperante de que se implemente en la entidad un proyecto integral de seguridad que reconstruya el tejido social. 

Para Antonio Sánchez Purón, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), el saldo de la violencia en el estado se reflejó en las fiestas patrias, ya que en ese sector apenas se registró un incremento marginal de entre 10 y el 15%, específicamente en el área de restaurantes. En cuanto al de servicio y turismo “los que tuvieron un mayor incremento fueron los hoteles, pero el fenómeno que se está dando es que la gente no sale del hotel a los diferentes puntos turísticos y no genera el consumo y la derrama económica que el sector espera”, advirtió.

Ángel Adame Jiménez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Morelos, puntualizó que para que exista desarrollo económico y se potencie el turismo, primero debe garantizarse la seguridad. “Para poder invertir o que lleguen nuevas inversiones o para la gente que vive en el estado pueda abrir nuevos negocios, pues desafortunadamente se miden estos dos índices: el de seguridad y el de desarrollo económico y lamentablemente no te dan la confianza para hacerlo”. 

A simple vista, señala el líder del CCE en la entidad, al caminar por Cuernavaca o en cualquier otro municipio hay muchas cortinas que están cerradas y lo cual, puntualiza, es que “económicamente el estado no está caminando”. 

Aún con los incrementos marginales, la Canaco-Servytur, puntualiza que la violencia ha derivado en que se pierda un mercado de consumo cercano a 16 millones de personas, dada su vecindad con la Ciudad de México. “No puedo hablar de pérdidas porque con todo y todo tuvimos incrementos, no estamos todavía en esa zona; sin embargo, teníamos incrementos en muchos de los casos” de 60 a 70 por ciento, pero las cifras no se dispararon más allá de un 15% de consumo, detalló Sánchez Purón. 

Con el repunte de los homicidios dolosos, de manera tácita ocurre “un toque de queda” en el que la gente deja de transitar lugares atractivos o reserva sus compras antes de las 19:30 u 20:00 horas.

Urgen Plan Integral 

Aunque es una entidad pequeña, reconoció Adame Jiménez, Morelos presenta particularidades que generan que sean diferentes las circunstancias que hay en Cuernavaca o en Cuautla, por lo que se requiere de un plan integral en el que colabore la Guardia Nacional, el gobierno estatal y los municipales. “Debe existir un trabajo de inteligencia que de seguridad y la mantenga. El caso es que no se ha visto reflejada en los índices y los resultados en materia de seguridad”.

En un principio, manifestó Sánchez Purón,pensaron que luego del anuncio del despliegue de 800 elementos de la Guardia Nacional se estaba desarrollando una estrategia para disminuir las muertes violentas, pero luego de un tiempo se redujeron a sólo 250. “Los vemos, pero de manera muy esporádica en su patrullaje por la ciudad. La gente espera es que tengamos mayor presencia, que eso es lo que le da confianza al visitante y al consumidor”, comentó.

También consideró que la estrategia debe estar basada en la complementación entre los ciudadanos y el gobierno. “Ante un clima donde hay un índice alto de violencia y uno tiene que generar una denuncia, lo que hoy no tenemos es la confianza para denunciar y generar prevención y estrategias”.

Adame Jiménez, por su parte, señaló que la sociedad morelense sigue a la expectativa de que la presencia de la Guardia Nacional disminuyan los homicidios. “Tienen escaso mes y medio, dos meses que comenzó hacer su presencia en Morelos. Hay que darle mínimo de tres a seis meses para que ya empiecen a darse resultados a corto plazo”, comentó. 

El problema es que entre más avanza el tiempo, advirtió Sánchez Purón, el bono de culpabilidad del gobierno de Graco Ramírez está disminuyendo y a un año de ello, los índices están creciendo. “Lo que quiere decir a todas luces que las cosas no están funcionando y no se puede excusar en el pasado”.  

osantillan@ejecentral.com.mx

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