Foto: Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que podría buscarse una alianza con el PRI para alcanzar la mayoría calificada en el Congreso, y casi de inmediato, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, saltó como rana y dijo “claro que sí, aquí estoy”.

Don Alito, como lo llaman, debe estar aterrado, porque le fue, técnicamente hablando, de la patada. El PRI sólo ganó 11 distritos electorales en todo el país, de los cuales cinco fueron en Coahuila, donde él no operó.

Para colmo, perdió la gubernatura de su tierra, Campeche, donde el candidato era su sobrino Christian Castro Bello, quien no pudo con una eterna perdedora que ahora encontró a alguien peor que ella: Layda Sansores.

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