El secreto de Tanhuato

Raymundo Riva Palacio | Miércoles 27 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

Un policía estatal detiene el tráfico en una carretera cercana a la entrada de la finca Rancho del Sol, en el municipio de Ecuandureo, estado de Michoacán, en el oeste de México, el viernes 22 de mayo de 2015, tras un enfrentamiento en el lugar entre presuntos miembros de un cartel narcotraficante y fuerzas del orden. La confrontación, que duró tres horas, es la más cruenta de su tipo ocurrida en fecha reciente en el país y según autoridades, en el lugar murieron 42 supuestos delincuentes y un policía federal. (AP Foto/Eduardo Verdugo)
Foto | AP

 
La información es escueta y contradictoria, porque esconde la verdad. Por un lado, el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, dice que el enfrentamiento del viernes pasado en el rancho “El Sol” en Tanhuato, Michoacán, se derivó de una denuncia por un predio que presuntamente había sido invadido por miembros de un cártel. Por el otro, el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo, afirma que se dio durante una operación de inteligencia. Las dos explicaciones del choque con fuerzas federales, que dejó un saldo de 43 presuntos delincuentes muertos y un policía federal asesinado, son distintas en su origen y excluyentes, pero son la historia oficial del operativo porque la secreta es que se trató de una acción para atrapar a Nemesio Oseguera Cervantes, apodado “El Mencho”, el jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación.

 

 

Fuentes federales aseguran que no hubo ninguna denuncia de invasión del predio y que iban tras Oseguera Cervantes, como parte de un operativo diseñado después de ver fotografías aéreas que mostraban una concentración de vehículos en el rancho “El Sol”, que confirmaban, según sus reportes de inteligencia, que se escondía en ese lugar. Las fotografías forman parte de la investigación de la PGR iniciada el primero de mayo, luego de que una unidad de élite del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Alto Mando del Ejército, fue derrotada por comandos del cártel en Villa Purificación, durante el operativo fallido para capturar a “El Mencho”.
 

Oficialmente no se confirma nada del objetivo central de ese operativo. Lo más que se admite, de acuerdo con el comisionado Galindo, es que el grupo que fue abatido en el rancho “El Sol”, estaba “conectado” con la célula que repelió la operación contra “El Mencho” hace casi un mes en el sur de Jalisco, y causó la muerte de ocho militares y una policía federal. Hay hermetismo en el gobierno federal sobre esta operación a la que llegaron, aparentemente, cuando “El Mencho” ya no estaba en el lugar.

 

 

La operación, de acuerdo con la reconstrucción de los hechos del viernes pasado, iba a ser sorpresiva. Comenzó poco después de las ocho y media de la mañana, cuando un convoy de ocho unidades con 41 policías federales pasó por Tinaja de Vargas, una comunidad de menos de 700 pobladores contigua al rancho “El Sol”, donde la mayoría de sus residentes pertenecen a familias de sicarios, y por donde es imposible cruzar sin tener problemas. Ese rancho figura en los anales de la lucha contra el crimen organizado desde 2005, cuando fuerzas federales desmantelaron una base de operaciones que tenían Los Zetas en Michoacán, que en ese entonces disputaban la plaza con el Cártel del Milenio, de los hermanos Valencia, que evolucionó en el Cártel Jalisco Nueva Generación.
 

En Tinaja de Vargas, de acuerdo con la reconstrucción, se toparon con una camioneta Toyota –no se especificó el modelo-, que llamó la atención de los policías federales porque llevaban armas largas. La persecución comenzó en ese instante, aunque por el peso de cuatro de las unidades federales, que estaban blindadas, no pudieron alcanzar una velocidad superior a los 80 kilómetros por hora. La Toyota huyó hacia el rancho, a unos tres minutos, y ese encuentro eliminó el factor de sorpresa. No se sabe aún si en esos momentos “El Mencho” se encontraba en el rancho, aunque la probabilidad de que se hubiera ido es alta.

 

 

Cuando entraron los policías federales al rancho encontraron resistencia. En los primeros minutos de la balacera que comenzó en la zona boscosa de la propiedad –la distancia entre la puerta y las casas y la bodega es de aproximadamente 800 metros-, cayó muerto un policía, al que le perforó el chaleco antibalas un AK-47. El primer enfrentamiento duró aproximadamente una hora, mientras esperaban la llegada de refuerzos. Los combates se sucedieron en distintos puntos del rancho, aparentemente con los presuntos delincuentes desperdigados, varios sin mucha experiencia muchos en el manejo de armas, que fueron cayendo progresivamente.

 

 

No hay evidencia que presentaran un contra ataque organizado, ni explicación del porqué quienes huyeron en la Toyota no informaron por radio que los habían descubierto y estaban siendo perseguidos, por la sorpresa con la que los tomaron en el rancho. Algunos de los abatidos no tenían armas cerca del lugar donde murieron, aunque de acuerdo con Rubido, los 42 que ahí perecieron, dieron positivo las pruebas de radizonato y sodio y Walker, que mostró pólvora en sus manos. Tampoco está claro cuánto duraron los enfrentamientos, porque hubo unidades de la Policía Federal que se desplazaron desde Morelia, a unas dos horas y media de Tanhuato.

 

 

Entre los refuerzos llegó un helicóptero artillado BlackHawk de la Policía Federal, desde una de las bases en Jalisco. Según Galindo, desde la bodega junto a la casa principal del rancho, le comenzaron a disparar con un fusil de alta potencia, el Barrett M82, que no lo impactó. Un lanzagranadas, similar al que utilizó la guardia de “El Mencho” para derribar el helicóptero militar en Villa Purificación, nunca pudo ser armado para poder utilizarse. El operativo para capturar a “El Mencho” falló porque llegó tarde. La primera conclusión es que la inteligencia que recopiló la PGR, resultó obsoleta –o lo alertaron a tiempo-, por lo que “El Mencho” sigue a salto de mata.

 

 

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Medina, un gobernador sacrificado

Raymundo Riva Palacio | Martes 26 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

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Los estrategas de Ivonne Álvarez, candidata del PRI a la gubernatura de Nuevo León, difundieron durante más de dos semanas consecutivas todo tipo de videos, grabaciones y acusaciones contra el candidato independiente, Jaime Rodríguez, mejor conocido como El Bronco. Lo primero que le echaron en cara es que durante 30 años fue priista; no prendió. Después lo acusaron de haber escriturado terrenos que nunca declaró; tampoco. Más adelante difundieron un video donde su esposa respaldaba al PRI; menos. Finalmente llegaron a la conclusión de que la guerra sucia no iba a funcionar para levantar a Álvarez y salvar la elección. La decisión fue iniciar una guerra sucia ¡contra el gobernador priista Rodrigo Medina!

 

 

La elección para gobernador en Nuevo León ha incorporado variables sin precedentes en las campañas, pero esta es la más sorprendente. La decisión de romper con el gobernador se dio en la ciudad de México ante el desgaste de Álvarez que provocó que su campaña –manejada por Medina- no despertara más entusiasmo y sus números de preferencia electoral llegaran a un tope. Optaron, por tanto, cortar la pierna con gangrena. Junto con ello fue la campaña del periódico El Norte, que tiene la hegemonía mediática en el estado y que parece tener como objetivo que vaya a la cárcel.

 

 

Por instrucciones desde el centro se acordó con Medina que Álvarez se deslindaría de él, y que su esta ruptura pactada sería difundida en El Noticiero de Televisa el 15 de mayo. Aunque el gobernador no estaba muy contento con ello, según fuentes que conocen de ese episodio, se concluyó que sería lo mejor. Lo que no sabía Medina es cuál sería la profundidad del deslinde y el spin mediático que se daría en El Noticiero. Lo hundieron y sacrificaron, por lo que estalló en cólera, según describieron las fuentes su reacción.

 

 

Ese día 15 por la mañana, Álvarez  afirmó que de ser electa, no permitiría ninguna irregularidad, y que si alguien en el pasado había cometido un ilícito, sería castigado. “Por eso anuncio que es mi determinación que la Fiscalía investigará los casos de presunta corrupción de mi gobierno y de los gobiernos anteriores, incluyendo los gobiernos municipales”, dijo. “Y que quede muy claro. No cubriré a nadie de mi gobierno ni de los gobiernos anteriores que estén involucrados en actos de corrupción, sin importar jerarquías o relevancia política”.

 

 

Si el deslinde tan directo de Medina y su familia causó indignación en el gobernador, por la noche vendría lo peor. En el noticiero estelar de Televisa, conforme a lo diseñado por la campaña de Álvarez y las instrucciones desde la ciudad de México para revertir la tendencia frustrante de la candidata, el conductor Joaquín López Dóriga se refirió al deslinde y retomó la advertencia de que en su gobierno no habría “ni hermanos incómodos ni padres incómodos”. La candidata nunca habló directamente del gobernador o mencionó el nombre de su padre y hermano, pero López Dóriga dijo que la referencia era “un retrato hablado” de la familia Medina. Para que no quedara duda, retomó investigaciones periodísticas para detallar las propiedades de los Medina y las críticas por su bonanza inmobiliaria.

 

 

En un reportaje de cuatro minutos a sus poco más de 5 millones de televidentes, López Dóriga les presentó fragmentos de videos que circulan en las redes sociales –algo sumamente extraño ante los códigos ortodoxos bajo los cuales se maneja editorialmente El Noticiero-, donde al hablar del gobernador, su familia y sus propiedades, reproduce las ideas fuerza de esas grabaciones, que dicen cosas como “¿de dónde salieron tantos millones a’pa Medina?”, o incuban alusiones directas como “residencias de lujo de 400 mil dólares”, o genéricas igualmente ponzoñosas como “la riqueza inexplicable” y “lavado de dinero”. Corrupto fue el mensaje, para que no quede duda del sacrificio.

 

 

El último esfuerzo para revertir la caída de Álvarez se había consumado, y se corregía la paradoja de hace unos 10 meses, cuando alertaron al presidente Peña Nieto sobre lo que empezaba a conformarse como un movimiento en redes sociales. Era El Bronco, a quien en ese momento, Peña Nieto descalificó y no le dio posibilidad que alcanzara la candidatura. Pero al cuajar como candidato independiente, fue acogido por los estrategas priistas, que a través de sus propagandistas lo impulsaron en las redes sociales. El monstruo, empero, creció.

 

 

Rodríguez subió en las encuestas de preferencia electoral más de lo que calculaban y metió en problemas a Álvarez y puso en riesgo su triunfo. “Mientras El Bronco no pasara del 20% de preferencias electorales, le ayudaba al PRI, porque eran votos robados al PAN y otros partidos menores”, explicó Francisco Abundis, director asociado de Parametría. “Pero si llegaba a pasar del 20%, al único que le podía robar votos era al PRI”.

 

 

En los diagnósticos internos del gobierno se observó que la campaña priista había sido equívoca y que sus adversarios habían encontrado en las sospechas de corrupción del gobernador y su familia, la mejor estrategia para seguirla minando. Para qué golpear al empleado; mejor al dueño de la tienda. ¿A qué costo? A la traición de un viejo amigo que no frenó la voracidad de su familia. Nuevo León es más importante para Los Pinos que perder su cariño; menos costoso que perder la elección. Si ganar implica el sacrificio de Medina, qué se hunda entonces el gobernador y su familia. Faltaba más.

 

 

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Chilapa, como Ayotzinapa

Raymundo Riva Palacio | Lunes 25 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

Si la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en Iguala en septiembre pasado fue un acto de barbarie, como lo calificó el presidente Enrique Peña Nieto, ¿cómo podría llamarse a lo que sucedió la segunda semana de mayo en Chilapa? En los dos casos que cruzan por las venas violentas de Guerrero, se argumentan conflictos entre bandas criminales donde personas que no tienen nada que ver en sus disputas, pagan con su vida. En ambos hechos son jóvenes los involucrados; estudiantes en el primer caso, trabajadores de mano de obra intensiva, en el segundo. En Ayotzinapa se probó la integración orgánica del crimen organizado con autoridades municipales; en Chilapa, la complacencia de las autoridades, con el crimen organizado.

 

 

El primer ataque fue sorpresivo, intempestivo; el segundo, en cámara lenta por la pasividad de la autoridad, cómplice por negligencia de un acto criminal. Chilapa, mucho más que Ayotzinapa, es la demostración patente de un Estado incapaz e ineficiente. Rebasado, arrasado y arrodillado por la fuerza del crimen organizado. La putrefacción emergió la tarde del 1 de mayo, cuando asesinaron al candidato del PRI a la alcaldía, Ulises Fabián Quiroz. El fiscal de Guerrero dijo que era evidente la participación del crimen organizado, y que la Policía Federal ya se había desplazado a la zona para evitar que hubiera más actos violentos. Para lo que sirvió. Una semana después, vino la debacle de las fuerzas de seguridad.

 

 

El 9 de mayo, cerca de la hora del crepúsculo, un comando de alrededor de 200 personas entraron a Chilapa a bordo de 12 vehículos, de acuerdo con testigos. Sin resistencia, detuvieron a policías municipales y rodearon el hotel donde duermen los miembros de la Gendarmería, a quienes también sometieron. Cuando avistaron presencia militar se replegaron y establecieron un campamento en uno de los cuatro accesos que tiene Chilapa, la carretera que conecta con Zitlala, un municipio de la montaña, convertido en los últimos meses en un tiradero de cuerpos, resultado de la batallas entre bandas criminales.

 
Oficialmente no se ha informado de quiénes integraban el comando armado que secuestró al municipio, retuvo a policías municipales y federales, y se salió con la suya. Pero de acuerdo con el alcalde de Chilapa, Francisco Javier García, en ese grupo había una mezcla de comisarios municipales y ejidatarios de esa zona, –“todos nos conocemos”, dijo el miércoles en una entrevista en el noticiero Al Instante en Radio Capital-, junto con personas, que eran quienes daban las órdenes, “vestidas con uniformes tácticos, armas largas y botas tipo militar”. Estas personas, embozados todas, no eran conocidas por los lugareños.

 
Entre el 9 y el 14 de mayo, el comando hizo un levantamiento de jóvenes entre 15 y 30 años. Todas las declaraciones hechas hasta ahora sobre esos días, revelan que no fueron secuestros aleatorios, sino quirúrgicos. El comando, que fue identificado por las autoridades estatales de actuar en nombre de Los Ardillos, una de las siete bandas criminales que hay en Guerrero, operó durante toda la semana sin ser molestado. Los testigos dijeron que los embozados comentaron que iban a buscar a Zenón Nava, considerado jefe de la plaza de la banda contraria de Los Rojos, a quien nunca encontraron. Cuando terminaron de hurgar en todo Chilapa y secuestrar a quienes aparentemente buscaban, el comando armado se fue del municipio con los secuestrados. El Ejército, la Policía Federal y un grupo táctico de aproximadamente 100 personas de las fuerzas de seguridad en Guerrero rodeaban el municipio, pero cuando se fue el comando, se abrieron para que pasaran, junto con sus secuestrados. Nadie los siguió.

 
Chilapa no era un municipio que súbitamente había sido envuelto por la violencia. La historia reciente de Chilapa, describió en un detallado reportaje en El Financiero la semana pasada, marca a julio del año pasado en el calendario de la tragedia, cuando se inició la lucha criminal entre Los Ardillos y Los Rojos -esta banda peleó contra Guerreros Unidos en Iguala-, que ha provocado la desaparición de 101 personas, de acuerdo con las denuncias. Alrededor del 10% de ellas, aparecieron decapitadas. Pese a los antecedentes, no hubo o reforzamiento de la vigilancia en estos 10 meses, ni acción alguna que castigara los crímenes y previniera nuevos ataques.

 
El alcalde García dijo que durante la semana que fue tomado Chilapa las fuerzas de seguridad no actuaron porque eran superadas en número por los criminales. Pero tampoco hubo ninguna disposición para incrementar el número de efectivos de forma suficiente para intentar un rescate de Chilapa. Lo que hubo en ese municipio fue lo que sucedió la noche del 26 de septiembre en Iguala y en varios municipios michoacanos el año pasado: el Ejército y la Policía Federal sellaron la comunidad y dejaron que los grupos criminales limpiaran a la población. Una vez que acabaron, les permitieron irse.

 
Iguala, La Ruana y Chilapa son nombres que se vienen sumando a un patrón de actuar federal. Demasiada coincidencia para que sea coincidencia. Demasiado preocupante para que se siga repitiendo la misma receta: delincuentes matan a delincuentes, mientras las fuerzas federales observan y acotan el teatro de acción criminal.

 
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¿Otro partido “patito”?

Raymundo Riva Palacio | Viernes 22 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

Desde un principio Encuentro Social (PES), uno de los tres nuevos partidos que se jugarán su registro en las próximas elecciones del 7 de junio, ha sido visto con sospecha. Desde el principio lo catalogaron como partido de la iglesia cristiana, vinculado a Felipe Calderón y a los grupos evangélicos que lo ayudaron a sentarse en la silla presidencial, encabezado por Eric Hugo Cervantes, un político conservador pero pragmático, que ha trabajado para el PRI, el PRD y el PAN. En la actualidad, la presunción que existe es que se pretende convertir al PES en una franquicia al servicio de la Secretaría de Gobernación, para restar votos a los opositores al PRI y sumar votos en el Congreso para alcanzar la mayoría.

 

 

La duda es si el PES se consolida como el primer partido en donde tienen voz los evangelistas, o si es un nuevo instrumento del gobierno priista. Para algunos es la puerta de entrada de los religiosos a la política, primer logro tras modificarse la Constitución y crear un nuevo marco normativo con las iglesias en el gobierno de Carlos Salinas. Bernardo Barranco, un experto en temas religiosos, escribió en julio del año pasado sobre el perfil religioso del PES, revelado desde su mismo logotipo. “Expresa el símbolo de la cristiandad: el Ichtus o Ichthys, que consiste en dos arcos que se intersecan y de forma estilizada y sutil parece el perfil de un pez. Los conocedores saben que el acrónimo significa: Iēsoûs CHristós THeoû hYiós Sōtér, es decir, ‘Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador’.”

 

 

Otros piensan que el proyecto político de Cervantes trasciende lo religioso. El líder del PES no niega su pasado evangelista, pero rechaza una relación con Calderón, su esposa Margarita Zavala o el PAN. Ciertamente, en la actualidad no hay no huellas que lo vinculen a los panistas, sino a la clase política hidalguense, que después de la mexiquense, es la de mayor poder e influencia dentro del gobierno de Enrique Peña Nieto.

 

 

Las pistas se encuentran en los poderosos dirigentes que tiene en Hidalgo, que de acuerdo con periodistas experimentados en el estado, son quienes planean las estrategias y toma de decisiones nacionales desde Pachuca: Alejandro González M., secretario general del PES –el número dos en el partido-, y Natividad Castrejón Valdés, el líder del partido en ese estado. González M., inicial que significa Murillo, es sobrino del exgobernador, exprocurador, exconsejero político de Peña Nieto y actualmente secretario de Desarrollo Urbano y Territorial, Jesús Murillo Karam, y Castrejón Valdés creció en Hidalgo de la mano del exgobernador y actual secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

 

 

La relación que pueda tener el PES con la Secretaría de Gobernación o si les está sirviendo de parapeto para fines ulteriores, no ha sido probada, pero los indicios de que el PES sea un nuevo partido “patito”, como en el pasado lo fueron el Partido Popular Socialista y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana que sirvieron como arietes contra los partidos opositores al PRI y para la simulación de un sistema autoritario como uno democrático donde existía un sistema de multipartidos, van creciendo. Aquellos partidos, ya extintos, fueron organismos paraestatales donde sus líderes cobraban favores con puestos parlamentarios. La duda entre la clase política y los señalamientos en la prensa en Hidalgo es si Cervantes y el PES son la versión posmoderna de aquellos partidos.

 

 

Las vinculaciones políticas son las que hasta el momento arrojan las dudas sobre las motivaciones de Cervantes. González Murillo no era un hombre metido en la política, sino en los negocios, particularmente en el de la construcción, con importantes contratos en el gobierno estatal de Osorio Chong. En agosto del año pasado fue nombrado secretario general del PES en el primer congreso nacional celebrado en la ciudad de México, donde también se nombró a Natividad Castrejón Valdés como presidente del partido en Hidalgo.

 

 

Castrejón Valdés, que había trabajado para el PRD y el PAN en Hidalgo, se acercó al final de la administración anterior a Osorio Chong, quien cuando llegó a la Secretaría de Gobernación lo nombró su coordinador de audiencias y un enlace informar con los estados. Regresó a Pachuca para hacerse cargo del partido, con el apoyo del secretario general David Cárdenas, quien durante el gobierno de Osorio Chong dirigió el Sistema Hidalguense de Radio y Televisión.

 

 

Las redes hidalguenses en el PES no prueban que Cervantes se esté prestando a una maniobra de la Secretaría de Gobernación, pero su actitud, escurridiza, no ha sido del todo transparente. Hay varios estados donde el PES está respaldando a los candidatos de la coalición PRI-Partido Verde, como en Querétaro, donde apoya Roberto Loyola para la gubernatura, y ha utilizado estructuras del PRI para fortalecer a su partido, como en Veracruz, donde Juan de Dios Sánchez Abreu, después de 30 años de militancia en el PRI, saltó sorpresivamente al PES para convertirse en secretario de Organización del partido en el estado, y candidato a diputado federal.

 

 

Cervantes ha negado que el PRI se encuentre detrás del PES, pero su palabra no ha frenado la sospecha de ser un partido por donde se busca la distracción y la dispersión. Estratégicamente, dividir a la oposición le conviene al PRI y deliberado o no, el PES de Cervantes está haciendo justamente eso.

 

 

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Espionajes malditos

Raymundo Riva Palacio | Jueves 21 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

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La temporada de campañas de estiércol tocó a quien faltaba: el árbitro electoral. La tómbola que degrada la vida pública le cayó al consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, al difundirse una conversación ilegalmente obtenida y difundida, que revela su talante racista y clasista, y una actitud déspota hacia las comunidades indígenas. Golpe perfectamente dado, en su carácter y personalidad, es condenable, no obstante, por la violación a su vida privada. Córdova pagó sus omisiones e irresponsabilidad histórica al no haber elevado la voz cuando los equipos de campaña optaron en 2015 por filtrar grabaciones ilegales como estrategia para golpear contrincantes. Hoy forma parte del circo de pistas interminables al no haber advertido que se estaban matando las reglas del juego.

 

 

El espionaje político no es nuevo. Por décadas se ha utilizado en México como parte de un sistema de contrainteligencia: el régimen necesitaba saber qué hacían sus adversarios, qué planeaban sus rivales, qué deseaba la oposición, de la misma manera como las fuerzas de seguridad infiltran a los criminales para atacarlos. En el primer caso sólo se accedía la información con fines preventivos y archivaban los expedientes. Pero en los últimos años, la información tiene el mismo uso que con los criminales, por las razones contrarias: se usa para neutralizarlos. El morbo político y el escándalo fácil que buscan los medios, propicia que la arena pública se preste a la degradación de la vida pública y la acción política.

 

 
El espionaje a Córdova unificó por primera vez los criterios editoriales de los medios, que antes que diseminar el contenido de la conversación, acusaron el espionaje telefónico. Doble moral, sin duda, que es donde anida el ansia y hambre de los políticos que luchan en el lodo de la clandestinidad contra sus pares. Apenas hace una semana, no cuestionaron que la conversación entre un ejecutivo de OHL y el ex secretario de Comunicaciones del estado de México, fue grabada y difundida ilegalmente. Nadie deja de regodearse con los contenidos de materiales ilegales, cuando las víctimas son los políticos.

 

 

El caso de Córdova, quizás porque al venir de la academia sintieron como un agravio personal, cambió la dinámica. Falta que se recupere la memoria.
 

 

El espionaje como brazo de la política legal surgió en 2003, cuando un misterioso libro, Elba de Troya o Lady Macbeth, dio a conocer conversaciones telefónicas de la maestra Elba Esther Gordillo, en ese entonces secretaria general del PRI, con políticos y empresarios. Los medios, acríticos, la denostaron. Gordillo se preparaba para asumir la coordinación de la bancada del PRI en San Lázaro, que desde un principio fue débil y vulnerable. Cinco años después, el entonces senador Manlio Fabio Beltrones denunció un espionaje político en su contra.
 

 
Como reacción, la PGR filtró a los medios que no era el único político espiado, sino había más priistas involucrados, adjudicándole la autoría intelectual al entonces gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto. Las autoridades federales detuvieron a Luis Miguel Dena, un ex agente del CISEN que estaba contratado por el gobierno mexiquense para realizar mapas de riesgo, que años después fue exonerado del delito. En la campaña presidencial de 2012, a casi un mes de la votación, se difundió una grabación en la cual dos asesores del candidato Andrés Manuel López Obrador, pedían seis millones de dólares a un grupo de empresarios, con lo cual el tabasqueño, que estaba empatado con Peña Nieto, se desplomó.
 

 

En 2009, Luis Téllez renunció como secretario de Comunicaciones y Transportes, tras una disputa palaciega con la subsecretaria Purificación Carpinteyro, que entregó grabaciones obtenidas ilegalmente para denostar a su jefe. Aunque no incurrió en ningún delito, el fraseo y el contexto de conversaciones privadas, hizo inviable que permaneciera en el cargo. Años después, en medio de la negociación sobre la reforma de telecomunicaciones en junio pasado, apareció una grabación telefónica de Carpinteyro, en ese momento diputada del PRD, donde le propuso al ejecutivo de una telefónica un negocio en el sector de las telecomunicaciones. El conflicto de interés expuesto en esa conversación ilícitamente grabada, la anuló de la discusión sobre la reforma y al PRD lo privó de su experta en esa industria.
 

 
Estos casos son un racimo en un puñado de expedientes abiertos a lo largo de estos tres últimos lustros, en los cuales la clase política ha preferido dirimir sus conflictos mediante el uso de herramientas ilegales, que colocar barreras legales y castigos ejemplares a quien viole la ley para alcanzar sus objetivos. Esto es un crimen, donde los delincuentes tienen casaca de políticos. El llanto por Córdova debe ser el grito por todos y contra todos quienes este camino escogieron. Se pregunta la prensa quién lo espió, cuando saben los medios, los políticos y las instituciones, de donde viene el grueso de las guerras sucias en esta temporada electoral: de los partidos, de los candidatos, de sus estrategas. Sus altoparlantes son los medios.
 

 
Somos hipócritas que no admitimos lo que sabemos. Somos sibilinos. Lloramos cuando nos afecta, y gozamos cuando la pena está en el vecino de enfrente. Si se quiere cambiar, que se quiten las máscaras. Si no es el caso, que se callen la boca y sigan viviendo en donde el más fuerte es quien impone la ley. Pero para los demás, de ese charco de estiércol hay que salir.

 

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El tropezón de Calzada

Raymundo Riva Palacio | Miércoles 20 de mayo, 2015

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calzada

En todos los rankings sobre los mejores gobernadores del país, José Calzada de Querétaro siempre aparece entre los tres primeros. Es eficiente y cuidadoso, inteligente y no comete errores. Por eso sorprende el enorme tropezón que tuvo este martes, cuando permitió que sus asesores políticos cometieran un error que lo llevó hoy al ridículo, y a mostrar su temor a que su candidato a sucederlo, Roberto Loyola, pierda la elección y que con esa derrota, se trinquen sus aspiraciones para incorporarse al gabinete presidencial. Calzada, el perfecto, mostró su vulnerabilidad y el riesgo de que el PRI pierda la elección para gobernador el 7 de junio. Pero hay que ir por partes.

 

 
Una de las grande sorpresas en esta temporada electoral es lo que sucedió en Querétaro. Con el enorme prestigio de Calzada como gobernador, en Los Pinos, en la Secretaría de Gobernación y en el PRI, pensaron que la elección sería cómoda para sus intereses. Pero desde el arranque, las cosas no funcionarios como lo imaginaban. Los tracking polls de las campañas, las encuestas cotidianas que sirven para medir estrategias, muestran que durante los primeros 30 días de la contienda entre Loyola y el candidato del PAN, Francisco Domínguez, lo que se registró fue un empate técnico, donde intercambiaban intermitentemente la punta. Preguntado sobre lo que sucedía, Calzada dijo en la ciudad de México: “Es que en Querétaro les gusta la alternancia”.

 
Afirmación equivoca. Las alternancias no se dan simplemente como un gusto, sino como castigo al gobierno en turno. En su caso no había tal castigo a su gobierno, si se ven las calificaciones que le dan sus gobernados, sino a que el candidato, hermano del ex gobernador panista José Loyola, sencillamente no creció como se esperaba. Hace poco más de dos semanas comenzó la guerra sucia contra Domínguez, días después de que el PAN, al oler la posibilidad de la victoria, realizó un acto de apoyo de todas sus figuras, en el cual asistieron personajes antagónicos, que no se hablan entre sí, como el líder del partido, Gustavo Madero, y el ex presidente Felipe Calderón.

 
El estratega de Calzada, herencia de Loyola, el mexicano Adolfo Ibinarriaga, quien trabajó con el presidente Rafael Correa en Ecuador, diseñó la estrategia. Hace seis años experimentó las campañas sucias contra el ex gobernador Francisco Garrido Patrón, contra quien lanzó campañas en redes sociales acusándolo de homosexual, y en esta contienda, con mayor experiencia en medios alternativos, retomó la vieja práctica. A principio de mayo le hizo llegar al periódico Reforma grabaciones ilegalmente obtenidas entre Domínguez y el candidato del PAN a la gubernatura de Baja California, Carlos Mendoza Davis, en donde hablaban de un financiamiento irregular a la campaña del queretano.

Aunque a nivel nacional no prendió mucho esa grabación, sí contribuyó a lastimar a Domínguez. Las grabaciones fueron filtradas para coincidir con el primer debate entre candidatos a gobernador, tras lo cual Ibinarriaga diseñó una modalidad para suplir al spin post-electoral: compró portadas falsas –llamadas camisas- en los periódicos locales, con un enorme titular: “Ganó Loyola”. La combinación de eventos rompió el empate técnico y provocó una caída de cinco puntos de preferencia electoral del candidato. Sin embargo, comenzó a repuntar y recuperó aproximadamente dos puntos. El asesor de Calzada, que por definición en Los Pinos y Bucareli, se haría cargo de la elección en Querétaro, decidió jugar una vez más la guerra sucia.

 

Una vez más el vehículo escogido fue Reforma, que este martes difundió en su portada y en su portal un video donde aparecía el hermano del candidato panista, Alejandro Domínguez, junto a una persona que llamaron su amigo, identificado como César Gastélum, un líder del Cártel de Sinaloa detenido por fuerzas federales hace un mes. Reforma fue embaucado. Quien aparece en las imágenes no es Gastélum, que de hecho no se parece, sino un empresario conocido en Querétaro que se llama Luis Hernández de la Torre. El empresario ofreció este martes una conferencia de prensa, junto con otros empresarios que aparecen en el video, y dijo que es transportista y que la fotografía fue tomada el 18 de octubre de 2014 en Playa del Carmen, donde asistieron a un congreso nacional porcino. Los hermanos Domínguez están involucrados desde hace tiempo en esa actividad.

Reforma desapareció el video de su home en el portal, y sólo registró el desmentido de Domínguez en una entrevista con Alejandro Cacho en MVS. El candidato del PAN estaba eufórico por el error cometido por Ibinarriaga y su patrón, el gobernador Calzada. En los dos videos que han entregado al diario la imputación ha sido su vinculación con el crimen organizado. En la primera no se ha probado nada, ni tampoco se presentó una denuncia en la PGR para que iniciara una investigación. En la segunda, resultó un disparo con pólvora mojada.

 

Los negativos de esta fallida operación contra Domínguez repercutirán en lo inmediato sobre el candidato Loyola, pero en el mediano y largo plazo se le transferirán a Calzada, más allá del resultado electoral, por haber caído en prácticas de las que se pensaban impensables e innecesarias para él, un gobernador modelo, que con esos recursos desesperados revela que no está hecho de lo que tantos mexicanos pensaban que era su textura. Una decepción más en esta campaña saturada de desencantos.

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La corrupción (gobernadores), mata

Raymundo Riva Palacio | Martes 19 de mayo, 2015

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gobernadores

 

 

La batalla por las gubernaturas de Nuevo León y Sonora se fue al papel. Desplegados de prensa, utilizados como brazo de la guerra política, donde unos se acusan y otros se defienden. Dos gobernadores están en la picota acusados de corrupción, y cuyo lastre social está arrastrando a una candidata y a un candidato a las gubernaturas en esas entidades, hacia una derrota. Las imputaciones no fueron tiros de precisión, sino se vinieron acumulando a lo largo de años, meses y semanas, con la indiferencia de los gobernadores Rodrigo Medina y Guillermo Padrés que deben haber pensado que el fuego nunca los alcanzaría.

 

 
Detrás del candidato del PAN a la gubernatura sonorense, Javier Gándara, Padrés se juega su futuro político –la presidencia del partido- y su libertad –por las acusaciones de corrupción en su contra-. Medina tuvo que defenderse en los medios, no los de su estado, sino en la ciudad de México, mientras la candidata priista, Ivonne Álvarez, se deslindaba de él. Los desplegados se publicaron en diarios de la capital federal, lo que enseña que la arena pública del conflicto político y la lucha post-electoral se encuentra en el centro y no donde están sus gobernados.

 

 
Para los votantes en Sonora y Nuevo León, las campañas contra la corrupción ya cobraron los réditos posibles, pérdidas en las preferencias de votos y ajustes en las estrategias de las campañas para alejarse de los gobernadores, convertidos en incómodos padrinos. En el corazón político del país lo que está en juego no es la elección, sino las consecuencias de un mal manejo de los gobernadores para solucionar en tiempo y forma la idea de que ellos y sus familias están en la corrupción, y la amplificación de las denuncias.

 

 
Medina publicó un desplegado de página completa en varios medios de la capital –al menos un millón de pesos de los contribuyentes neoleoneses al servicio de su defensa-, en donde se victimiza. El gobernador se colocó en el centro de las campañas negativas que buscan, alega, desacreditarlo y confrontarlo. No enfrentó las acusaciones de corrupción dirigidas directamente en contra de su padre, Humberto Medina Ainslie, a quien abiertamente mencionan que usó a su hijo para beneficiarse y lucrar del poder estatal, pero anunció que una vez que concluya su mandato, las aclarará.

 

 
Palabrería pura. El gobernador tuvo cinco años para resolver el problema y controlar a su padre, pero no lo hizo. La campaña negativa que alega en su contra es la síntesis de años de su soberbia. Si hoy se ha intensificado es porque se encuentra al final de su sexenio y se la están cobrando los enemigos que sembró. Durante todo su gobierno contribuyó al desencuentro neoleonés, donde soslayó críticas y rechazos de los sectores influyentes y poderosos en el estado. Medina olvidó que el peor año de un gobernante es el séptimo, cuando ya no gobierna pero empieza a rendir cuentas por todo su sexenio.

 

 
Padrés no publicó ningún desplegado. Pero su beligerante enemigo, responsable de la campaña de Claudia Pavlovich, el diputado Manlio Fabio Beltrones, sí. No es una publicación sin consecuencias de largo plazo, por cierto. Beltrones acusó a Padrés y su esposa de ser propietarios de una “casa suntuosa, calles interiores pavimentadas y lujosas caballerizas con aire acondicionado” de 65 mil metros cuadrados con un valor superior a los 35 millones de pesos. El problema no es que la tenga –su esposa es millonaria-, sino que no la incluyera en su declaración patrimonial, lo que es un delito. Peor aún, el diputado afirma que Padrés tiene más de 120 caballos pura sangre con un valor superior a los 150 millones de pesos, cuyo origen, afirma, es “de extraña procedencia” que tiene que ser investigada.

 

 
A los dos gobernadores les han pegado por debajo de la línea de flotación. La corrupción política, en cuyas acusaciones están enlodados, reduce los niveles de confianza política, al verse anulados los mecanismos de rendición de cuentas. Erosiona también la confianza en el sistema político y las instituciones. En este sentido, los casos de Medina y Padrés son diferentes. La pérdida de confianza de Medina frente a los diversos agentes políticos y económicos en Nuevo León es muy superior a la de Padrés en Sonora. Aunque son más claras las evidencias en el caso de Padrés, la molestia que busca alternativas fuera de las institucionales, sólo se experimenta en Nuevo León con “El Bronco”.

 

 
Sin embargo, esto no significa que Álvarez y Gándara estén perdidos por culpa de ellos. La corrupción política aumenta el abstencionismo, por lo que el clientelismo juega un papel crucial. Es decir, son las estructuras políticas las que pueden determinar el voto –Padrés las tiene en Sonora y el PRI en Nuevo León-, si no hay el suficiente entusiasmo popular para castigar al gobierno en turno que neutralice la movilización. Por eso los desplegados adquieren un valor adicional, al tratar de darle el tiro de gracia a un gobernador, mientras el otro grita que aún no muere. La realidad de estas elecciones tan cerradas, es que no hay pronóstico alguno que no enfrente equivocarse, pese a toda la basura que sobre ellos está cayendo. Al final, todo dependerá de cómo salgan los ciudadanos de a pie a votar el primer domingo de junio.

 

 
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Todos contra ‘El Bronco’

Raymundo Riva Palacio | Lunes 18 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

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En Nuevo León se está preparando una elección de Estado, o lo más parecido a esta. Frente a la posibilidad de una sorpresa de El Bronco, el candidato independiente que se llama Jaime Rodríguez, el gobierno federal inició una estrategia con sus mejores operadores políticos para convencer a la élite empresarial neoleonesa que apoyen a la candidata del PRI, Ivonne Álvarez, para que remonte en las encuestas y que su adversario se desplome para que gane. Ofertas y amenazas están sobre la mesa. Sólo si gana Álvarez, advirtió uno de los estrategas a varios empresarios, el estado recibirá apoyos federales. Álvarez, prometió otro, iniciará procesos en contra de la familia del gobernador Rodrigo Medina. A la petición de varios empresarios si a cambio Álvarez les entregaría parte del gabinete, les respondieron que sí. El PRI, está claro, anda muy nervioso.

 
Lo primero que se hizo en el centro del país es quitarle al gobernador Medina la jefatura única de la campaña de Álvarez, y pedir a sus mejores cuadros políticos que vayan a Nuevo León a apoyarla en los actos de campaña, como una señal de respaldo nacional. Los resultados no han sido buenos, porque los mítines de Álvarez, han estado totalmente desairados, que muestra que hasta la estructura está perdiendo. La campaña se encuentra desfondada, aunque no se admite fácilmente, y no es sólo consecuencia de una mala candidata que no prendió. El gran común denominador de la oposición a Álvarez es la corrupción de Medina.

 

 

Cierto o no, la acusación generalizada contra el gobernador es por la tolerancia que ha tenido con su padre, Humberto Medina Aisnlie, a quien acusan de actos de corrupción y exigir comisiones por la obra pública y licitaciones gubernamentales. Castigan a Álvarez para castigarlo, porque la presunta corrupción de la familia Medina, el gobernador y su padre, que arrastra desde el principio de su gestión, es el gran lastre que se ha visto en la etapa final de la campaña, y que no fue incluido en los escenarios electorales cuando en Los Pinos le entregaron el manejo de la elección.

 

 

La agitación electoral que se vive en Nuevo León con la irrupción de El Bronco, el primer candidato independiente con posibilidades reales de ganar una elección, lo convirtió en un catalizador de la inconformidad y la indignación. Las encuestas tienen a El Bronco punteando la elección, con un creciente espectro del electorado alineándose para votar por él, mientras que existen contradicciones entre la élite empresarial sobre si vengarse de Medina en las urnas será un beneficio mayor que ser gobernados por Rodríguez, a quien no todos los capitanes de la industria ven con confianza.

 

 

Los intentos para cambiar la dinámica empresarial hacia Álvarez, que significa retirar todos los apoyos financieros a El Bronco, han tenido resultados distintos. Varios grupos industriales inyectaron dinero a su campaña, y algunos de ellos, de acuerdo con personas que los conocen, no cambiaron su postura. Otros, en cambio, optaron por aportar dinero a la campaña del candidato panista, Felipe de Jesús Cantú, que se encuentra en un alejado tercer lugar. Una de las propuestas sobre la mesa es que los empresarios hablen con quienes respaldan al panista y con la dirigencia del partido, para que se genere un voto útil por Álvarez, para evitar que gane El Bronco. Pero hasta ahora, eso no ha sucedido.

 

 

La otra propuesta que se manejó en partió de la certeza empresarial que Álvarez no sería una buena gobernante. Por tanto, dijeron, sólo la apoyarían si ellos son los que nombren a su gabinete; es decir, la élite empresarial asumiría el poder real en Nuevo León. Tampoco se ha avanzado en este tema. Un tercer punto fue el deslinde de Álvarez del gobernador Medina, lo que sucedió el viernes pasado. “Que quede muy claro –afirmó en un discurso-, no cubriré a nadie de mi gobierno, ni de los gobiernos anteriores que estén involucrados en actos de corrupción, sin importar jerarquías o relevancia política”.

 
En apoyo de esta estrategia, El Noticiero de Televisa, el principal vehículo de comunicación política del gobierno federal, transmitió el viernes un inusual reportaje –por sus cuatro minutos de duración y el tono de denuncia- donde tomó el discurso de Álvarez para señalar, después de omitir por años el tema, que en la prensa “se ha denunciado que Humberto Medina Ainslie ha formado una estructura política y una red de funcionarios cercanos a su hijo, con los que ha logrado penetrar las decisiones de Gobierno y ha obtenido beneficios económicos a través de la asignación de contratos de obra pública”.

 

 

También reprodujo fragmentos de videos en las redes sociales –otorgándole al rumor certificado de verdad- contra Medina Ainslie, donde lo acusan de lavado de dinero, sin aportar ningún elemento fuera del rumor en las redes. El gobernador, que prometió buenas cuentas al presidente en esta elección, nunca aceptó el mal ánimo generalizado en el estado en su contra. Hoy perdió la confianza del Centro, que ante el riesgo de derrota en Nuevo León, inició una embestida contra El Bronco para salvar la gubernatura. Sin estar cierto nadie si lo lograrán en las urnas, el PRI prepara el Plan B: derrotarlo en un conflicto postelectoral. Dependerá en todo caso, si la elección es cerrada, porque si alguien gana por más de cinco puntos, la voz las urnas decidirá la gubernatura.

 

 

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La bomba magisterial

Raymundo Riva Palacio | Viernes 15 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

Foto | Presidencia
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Decenas de miles de niños mexicanos no tienen quién les enseñe. Para 2018, cuando Enrique Peña Nieto termine su sexenio, ya no serán miles, sino superarán el millón. Gran paradoja. Quien en su campaña electoral propuso la educación de calidad para todos, como uno de sus cinco grandes compromisos para cambiar al país, está fracasando. En mayo de 2012 dijo que cada mexicano puede y debe tener más oportunidades para escribir su propia historia de éxito, pero lo único que va a suceder al final de su administración, es que su cruzada por la educación habrá sido una fantasía. Lo peor de todo, es que no hay remedio.

 
No es consecuencia de la Reforma Educativa. Tampoco de los esfuerzos de la contrarreforma que se da en el sur del país. No tiene que ver con la falta de clases por las movilizaciones, ni con los tabuladores salariales. Si fuera por esas razones, el problema se resolvería. Con dinero, decía el legendario político Fernando Gutiérrez Barrios, todo es más barato. Es un problema que heredó de dos sexenios panistas que no vieron que la bomba magisterial iba a explotar cuando los alcanzara la demografía. Cada año, a partir del este ciclo escolar, el déficit de maestros en las escuelas de educación básica irá aumentando exponencialmente.

 

 

De acuerdo con los reportes de las autoridades educativas estatales a la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente, hay una carencia de maestros en forma creciente porque cada vez es menor el egreso de maestros de las normales o las instituciones privadas -de donde sale el 53.9% y el 38.8% de los educadores respectivamente-, los bajos porcentajes en los concursos para ingresar a la plantilla magisterial y, no menos importante, el alto número de licencias por comisión sindical y el desvío al desempeño de funciones administrativas, que llegan a ser, estos dos últimos rubros, hasta del 15% de la plantilla. Pero aún si se resolvieran estas distorsiones sindicales, no hay forma de enfrentar la demografía.

 

 

Los altos índices de bajas por pensión superarán cada año del resto del sexenio el ritmo con el cual se pueden ir sustituyendo a los maestros que terminan su ciclo docente. Los datos oficiales, que no son públicos, establecen que a la oferta de maestros decreciente en cada ciclo escolar, se le suma en forma negativa el número de maestros que dejan de dar clases, calculado en 4.03 anual. De esta forma, la oferta de maestros para 2014-2015 es de 487 mil 962, con un déficit de cinco mil 896; el ciclo 2015-2016 presentará una oferta de 473 mil 938 maestros con un déficit de 18 mil 167; el ciclo 2016-2017, tendrá 460 mil 190 maestros con un déficit de 30 mil 238; y el último ciclo del sexenio, 2017-2018, tendrá un déficit de 42 mil 139 maestros de una oferta de 445 mil 955.

 

 

Si el cálculo de las autoridades educativas federales es que cada maestro atiende a alrededor de 26 alumnos –en los estudios que están en poder del secretario de Educación, Emilio Chuayffet no se incorporó ni maestros ni alumnos de las escuelas del Consejo Nacional de Fomento Educativo, que es un organismo descentralizado-, el déficit escalará de la siguiente manera: 153 mil 296 niños no tendrán quién les dé clases en el presente ciclo; 472 mil 342 no tendrá acceso a ningún docente en el ciclo 2015-2016; para el de 2016-2017, esa suma se elevará a 786 mil 188; y para el último ciclo del sexenio, 2017-2018, la cifra se situará en un millón 95 mil 614. Bajo esta tendencia, el próximo presidente tendrá un problema más agudo y una conflictividad social que se elevará de manera galopante y peligrosa. Cientos de miles de niños, sin profesores, ¿Qué harán? ¿dónde terminarán?

 

 

De acuerdo con los informes de la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente, las áreas donde se registra el mayor déficit de maestros es en preescolar indígena, primaria, primaria indígena, telesecundaria y tecnología, lo que dibuja los niveles socioeconómicos de los sectores donde será el mayor impacto. Los grupos sociales más marginados, son también los más excluidos. Quienes menos posibilidades tienen hoy en día de acceder al mercado laboral, serán también los que queden desenganchados de manera, visto en el diagnóstico actual, permanente.

 

 

Los reportes que se entregaron al secretario Chuayffet son cuantitativos. No incluyen otro tipo de valoraciones cualitativas, como si lo hace el Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje, cuyo capítulo México fue presentado este martes. El estudio afirma que nueve de cada 10 maestros dicen que recibieron un curso de capacitación o actualización, pero aclara también que de acuerdo con los directores de las escuelas, la mitad de sus maestros no están capacitados para dar clases y el 25% de ellos tampoco se sienten preparados para ejercer sus funciones.

 

 

El candidato Peña Nieto dijo en mayo de 2012 que la educación era fundamental para construir un México incluyente, seguro y competitivo. El presidente Peña Nieto no sólo quedará lejos de aquello que prometió, sino que los resultados serán totalmente contrarios a lo que ofrecía concretar. No fue su gobierno quien causó el daño original, pero continuó en la ceguera de las administraciones panistas que nunca vieron la bomba magisterial que les iba a explotar para actuar en consecuencia. Es decir, no será culpable de la tragedia, pero sí responsable.

 

 

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Una pesadilla llamada Bronco

Raymundo Riva Palacio | Jueves 14 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | La columna de Raymundo Riva Palacio

elbronco

 

 

Lo que parecía un cómodo paseo de Ivonne Álvarez a la gubernatura de Nuevo León, se ha vuelto una pesadilla. La candidata del PRI se volcó a medios nacionales, que había ignorado hasta hace unos días, para vender su historia de lucha para ser lo que es y llegar a donde está, mientras que los estrategas tricolores están culminando dos semanas de guerra sucia contra el rival más duro que enfrenta, Jaime Rodríguez, el candidato independiente a quien más se conoce como El Bronco, que ha sacudido al status quo, el mismo que hoy lo descalifica y quiere desbarrancar.

 

Trampas y mentiras se han enfilado contra El Bronco, que llegó en el extremo del ejemplo, con la publicación de una encuesta de la empresa Parametría este lunes, donde ubicaba a Álvarez con 29% de la tendencia de voto, seguida por Rodríguez con 22%, Fernando Elizondo de Movimiento Ciudadano con 21% y Felipe de Jesús Cantú con 19%. El único problema es que esa encuesta es falsa. Nunca se hizo; nunca existió. La intención es evidente: subrayar la supremacía de la priista, y dividir el voto de castigo al PRI, que no se va a ir con el PAN, al elevar a Elizondo 17 puntos a lo que las encuestas reales lo colocan en la tendencia de voto, para minar el respaldo a El Bronco.

 

Cuando las cosas llegan a estos niveles, mal están las cosas para quien tratan de beneficiar. En este caso las huellas llevan a la campaña de Álvarez, quien inició su carrera profesional como conductora de noticias en Monterrey de lo que hoy es Milenio Televisión, y de ahí brincó a la política con el apoyo de líderes sindicales locales, que era en el principio de la búsqueda de la candidatura, el principal veto  que anteponían las cúpulas empresariales. El senador Emilio Gamboa, que trabaja a la par del gobernador Rodrigo Medina –que le ofreció al presidente Enrique Peña Nieto que le sacaría bien esta elección- en la campaña, habló varias veces con el llamado Grupo de los 10, que es como se conoce políticamente a los capitanes de la industria regiomontana, para buscar su apoyo para Álvarez.

 

Gamboa tuvo éxito y la élite empresarial le levantó el veto y comenzó a respaldarla. El Grupo Milenio se formó detrás de ella, mientras que el Grupo Reforma, a través de su periódico madre, El Norte –que controla más del 90% de la lectoría local, y posiblemente más aún en cuanto a influencia-, apostó por Elizondo, ex consuegro del dueño del grupo, Alejandro Junco, pero al no crecer decidió respaldar a El Bronco y a golpear sistemáticamente al jefe político de la campaña tricolor, el gobernador Medina. Los grupos de poder regiomontanos se realinearon detrás de los candidatos, cuyos apoyos también se fueron reacomodando.

 

El Bronco, uno de los fenómenos del actual proceso electoral fue creciendo de una forma importante y aniquilando adversarios más débiles. Así dio cuenta rápida de Elizondo, el ex panista cuya candidatura por Movimiento Ciudadano dañó al candidato del PAN, Cantú, y de paso arrolló al ungido por imposición desde el centro del país. Las preferencias crecientes de voto se mantenían por debajo del 20%, que de acuerdo con los expertos en opinión pública, si no rebasaba ese tope, el único partido beneficiario sería el PRI.

 

De hecho, la percepción en los estrategas del PRI en un principio fue animar las posibilidades de El Bronco, y algunos periodistas a sueldo de los estrategas en Monterrey y la ciudad de México, se le acercaron para apoyarlo. No duró mucho el uso de El Bronco contra los opositores al PRI, porque Rodríguez rebasó la frontera del 20% y comenzó a restarle preferencias electorales a Álvarez. La última encuesta pública difundida por El Norte, le daba 29.2% del voto –de ser ese día las elecciones-, contra 27.5% de Álvarez y 21.6% de Cantú. La candidata del PRI pareció llegar a su tope, mientras que El Bronco, con una clara apelación al electorado neoleonés, avanzó.

 

Álvarez jugó conservadoramente sin entender que su principal adversario traía una carrera totalmente heterodoxa. El gran cerebro detrás de El Bronco es un veterano de la mercadotécnica política, Guillermo Memo Rentería, que diseñó una agresiva estrategia en redes sociales a través de spots provocadores. Rodríguez ha puesto su parte. Por ejemplo, le dijo a la cúpula industrial que no sabía nada de economía, pero que lo apoyaran y que le dijeran a quién querían como secretario. Eso fue lo que hizo Vicente Fox, quien entregó el manejo de la política económica y las decisiones a Francisco Gil, con resultados positivos.
La contienda llegará muy cerrada al 7 de junio, y la apuesta, como en otros estados, estará en las estructuras. El PRI la tiene; El Bronco no. Pero Rentería tiene pensado qué harán ese día, y han trabajado para ello: a cada uno de las más de 375 mil personas que firmaron para que le dieran el registro, les preguntaron si aún lo respaldan. A quienes dijeron que sí, les pidieron que lleven a otras tres personas a votar por Rodríguez. Si lo logran, una sorpresa en las urnas podrá concretarse y lo que parecía una apuesta utópica, convertida en pesadilla, se transformará en una realidad. Fascinante la elección en Nuevo León, sin duda.

 

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El regreso de ‘La Gaviota’

Raymundo Riva Palacio | Miércoles 13 de mayo, 2015

ESTRICTAMENTE PERSONAL | Raymundo Riva Palacio

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Angélica Rivera en el festejo del Día de las Madres. Angélica Rivera en la celebración del Día del Niño. Angélica Rivera en el Foro Económico Mundial Latinoamérica en Cancún. Angélica Rivera en la promulgación de la Ley de Autismo. Angélica Rivera en la ceremonia de Juramento de Bandera de los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar. Angélica Rivera, la Primera Dama, ha vuelto a ser Primera Dama. Es la restauración de su imagen, y la reconstrucción del principal activo del presidente Peña Nieto. Un problema de Estado incipiente, en vías de solución.

 

Su protagonismo en los últimos meses fue distante, indómito, por fuera de los parámetros institucionales que alimentaba la percepción de conflicto en la casa presidencial, reflejado en la prensa política, como un problema. Frente a ello, el staff presidencial vio la necesidad de corregir el rumbo que seguían las cosas que, en términos de opinión pública, generarían un problema adicional, grave por tratarse de los asuntos privados del presidente, con amplia proclividad a dominar la agenda pública y de suma cero. La solución era recuperarla como activo del presidente.

 

La señora Rivera, de fama mundial por su larga carrera artística en telenovelas, de uno de cuyos papeles surgió el sobrenombre como el que la llaman popularmente, La Gaviota, era utilizado como recurso político de Peña Nieto mucho antes que alcanzara la candidatura presidencial. Ya como presidente electo, en una gira por América del Sur las primeras planas de los periódicos dedicaron sus fotografías y titulares más grandes a ella, no al futuro mandatario mexicano, y cuando visitó México el presidente de China, su esposa, una cantante de música folclor, pidió que la señora Rivera la llevara a los foros de Televisa.

 

La señora Rivera era una embajadora sin portafolio. En la campaña presidencial actuó siempre con prudencia y sin protagonismos. “Toda una profesional”, dijo uno de los colaboradores cercanos de Peña Nieto. Como Primera Dama llevó el glamour a Los Pinos que nunca había tenido, y le abrió a Peña Nieto una puerta a las audiencias de masas. El éxito impidió ver excesos, como cuando abrió las puertas de su casa a las revistas Marie Claire y ¡Hola!, para espectaculares sesiones de fotografías.

 

Precisamente una de esas casas fotografiadas detonó una investigación periodística sobre la casa blanca. El tema se volvió viral porque quien hizo la operación inmobiliaria era Higa, la constructora propiedad de un empresario amigo del presidente, Juan Armando Hinojosa, con lo que afloró un conflicto de interés. Días antes el presidente había cancelado la licitación del tren rápido en donde Higa encabezaba un grupo de empresas donde sobresalía la paraestatal china. En el trayecto de Shanghai a Brisbane, rumbo a la reunión del G-20, explotó el escándalo de la casa blanca.

 

¿Qué discutió el matrimonio en ese vuelo? Secretos de familia. Pero la Primera Dama no esperó y se fue al Jade Buddah, un antro de lujo en esa ciudad. En un portal de noticias australiano se publicó que la señora Rivera llegó poco después de haber aterrizado en Brisbane. “Es hermosa”, dijo Phil Hogan, co-propietario del lugar. “¿Quién necesita a Obama cuando la más atractiva delegada nos ha hecho el honor de su presencia?”. Cuando regresaron a México, ninguno de los dos mostraban sonrisas ni cruzaban miradas.

 

Como control de daños de la casa blanca, el presidente la persuadió a defenderse sola, en un video de YouTube. No se sabe quién propuso tan desafortunada estrategia, que lo hizo parecer misógino y cobarde –no salió a defenderse él, sino la mandó al matadero público-. Más aún, para una persona cuya carrera es la actuación, el uso de un video era un error por definición, y fue un búmeran: ella actuó y regañó a los YouTubidentes. Cierto o no, el fuego se alimentó con fuego.

 

Desde ese momento, la actitud de la señora Rivera cambió. Cada vez se le vio menos y menos tiempo con el presidente, y cada vez más y más sola en el extranjero con sus hijas. En febrero, un conductor de Univisión, se la topó en un restaurante en Miami y tuvo un altercado con sus escoltas por tomarle fotografías. En abril, la señora Rivera, se fue de compras con sus hijas a Rodeo Drive, la zona de tiendas exclusivas en Beverly Hills, donde siempre pululan los paparazis, lo que detonó otro escándalo. ¿Se había separado la pareja presidencial?  

Si no era así, lo parecía. Desde Australia se vio que el Estado Mayor Presidencial no podía contenerla, y que el activo de Peña Nieto se había convertido en un riesgo que amenazaba con la desestabilización personal. No podía mantenerse en privado –como sucedió con varios presidentes que entraron en conflictos matrimoniales durante su mandato-, por lo visible y prominente de su esposa. La relación privada de los dos se convirtió en un asunto de Estado. La solución tenía que ser asumida plenamente como una estrategia de gobierno: recuperarla como activo político, como esposa, como Primera Dama. Si uno observa la página de Facebook del presidente, puede observar que desde hace varios días, el mayor número de fotografías es de la señora Rivera. Viene de regreso la Primera Dama. Bajo qué condiciones, no se sabe. Pero una vez más, está junto al presidente, en todos los actos y en los momentos adecuados para la fotografía.

 

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