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ejecentral

De risa loca también está don Carlos Navarrete, que en las mañanas dice una cosa y en las noches otra. En la mañana del lunes, el presidente del PRD quiso cambiar el rumbo de la discusión sobre la crisis política en Guerrero, donde están pagando un costo de imagen por el apoyo al gobernador Ángel Heladio Aguirre y al ex alcalde de Iguala, prófugo de la justicia, José Luis Abarca, al asegurar que el problema de fondo es el fracaso de la política de seguridad del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. En la noche, cambió las cosas y le pidió a los alcaldes del PRD cuyos municipios fueron intervenidos por fuerzas federales porque sus instituciones fueron penetradas por el narcotráfico, que se presenten a declarar ante la PGR. Entonces don Carlos, ¿asume que en sus propuestas para presidentes municipales hubo criminales? Mmmmm. Pues el problema no es de la estrategia de seguridad, sino de cómo la dirigencia del PRD cerró los ojos a todo, pensando únicamente en votos… y prerrogativas. Sí señor.

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