Persiste la desigualdad en México: OCDE

5 de Abril de 2026

Persiste la desigualdad en México: OCDE

El organismo señala que todavía existe una marcada división entre población urbana y rural

CAÍDA "SIN PRECEDENTES" EN LA DESIGUALDAD DE INGRESOS EN A. LATINA, DICE BM

BOG100. BOGOTÁ (COLOMBIA), 03/10/2012.- Fotografía de archivo del 19 de julio de 2011 que muestra a varias personas que pasan junto a un indigente en una calle de Ciudad de México. La desigualdad en los ingresos de los hogares cae en Latinoamérica a pesar de estar subiendo en Europa, EE.UU., China y el resto del mundo, lo que la convierte en una “región muy especial”, afirmó hoy, miércoles 3 de octubre de 2012, el Banco Mundial (BM). Augusto de la Torre, economista jefe del BM para América Latina, señaló que se trata de un fenómeno “sin precedentes”, que vinculó “principalmente” a la caída en la desigualdad de los salarios y a las bajas tasas de inflación. EFE/Sáshenka Gutiérrez

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Sáshenka Gutiérrez/EFE

GABRIELA RIVERA | @gAbS_07

México sigue siendo uno de los países con mayor desigualdad dentro de su territorio. Para un mexicano vivir en una entidad con menos oportunidades significa cuatro veces más probabilidades de vivir en pobreza, siete veces más posibilidades de abandonar la escuela o trabajar mucho por un salario muy bajo.

De acuerdo con el estudio Midiendo el Bienestar en los Estados Mexicanos, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el país todavía existen grandes disparidades entre las entidades federativas.

“Los estados mexicanos y el Distrito Federal difieren considerablemente en la mayoría de las dimensiones de bienestar (…) las disparidades de ingresos entre los estados mexicanos, así como dentro de ello se encuentran entre las más altas de la OCDE”, señala el estudio.

La desigualdad en el territorio nacional representa una serie de oportunidades o desventajas de la población, dependiendo de la entidad donde habite.

Los informes elaborados por la OCDE y el INEGI —cuyos avances ya están disponibles en internet—revisaron 12 indicadores de bienestar de la población, como parte del proyecto de Medición Regional del Bienestar, creada por el organismo internacional en 2014, y que permite entenderlas tendencias y los factores impulsores en las 362 regiones de los países miembros.

Dichos indicadores son vivienda, ingresos, empleo, accesibilidad a los servicios, seguridad, educación, medio ambiente, compromiso cívico y gobernanza, salud, satisfacción con la vida, balance vida-trabajo, y comunidad.

El informe concluye que Baja California Sur, Sinaloa y Tamaulipas se sitúan por encima de la media de México en la totalidad de las 12 dimensiones medidas, según los últimos datos disponibles.

En cambio, Guerrero únicamente supera el promedio nacional en participación cívica, mientras que Oaxaca se ubica en el lugar 32 en cuanto a la accesibilidad de servicios básicos y en acceso a banda ancha, y Chiapas está en el fondo de la lista en vivienda, ingresos y educación, demostrando una vez más que son las entidades con menos oportunidades para su población y con mayor desigualdad, tanto dentro como fuera de su territorio.

En el tema de ingresos y seguridad, los resultados también son alarmantes. La seguridad se deterioró en Guerrero y Estado de México en los últimos cinco años, al tiempo que los ingresos llevan retrocediendo desde 2008; en Hidalgo, Coahuila y Yucatán aumentaron los ingresos al mismo tiempo que aumentó la desigualdad.

Pese a los resultados, las dependencias señalaron que en los últimos 15 años México ha mejorado su desempeño en dimensiones esenciales para una buena vida, sobre todo en las áreas de salud, accesibilidad a servicios básicos y calidad de la vivienda.

Sin embargo, todavía se requieren mayores esfuerzos para avanzar en educación, seguridad, calidad de los empleos y la reducción de la pobreza, temas en los cuales México todavía registra un desempeño limitado si se le compara con otros países de la OCDE.

Las conclusiones del estudio destacan la división tan marcada que existe entre la población urbana y rural, donde ésta última siempre fue considerada como pobre. No obstante, en los últimos años, la pobreza urbana ha ido en aumento y para 2014 se contabilizaron 38 millones de personas, lo que equivale a dos tercios de la población en estas condiciones. De igual manera, señalan que las mejoras a la educación tendrán un impacto positivo en la reducción de la desigualdad que afecta a otros resultados.

“A la hora de diseñar políticas que garanticen una mejor calidad de vida para todos se requiere información precisa sobre cómo es la vida, no sólo agregadamente a nivel nacional e internacional, sino en nuestros barrios, escuelas y hospitales”, dijo el secretario de la OCDE, Ángel Gurría durante la presentación del informe.