El entorno energético mundial y las insuficiencias de México

2 de Abril de 2026

El entorno energético mundial y las insuficiencias de México

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Marco Antonio Zeind.

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EjeCentral

Actualmente, el entorno energético alrededor del mundo se trata de uno caracterizado por las transiciones que vive desde diversos aspectos: por una parte se presenta la coexistencia de fuentes de energía tradicionales y renovables; tensiones geopolíticas que están desembocando en la reconfiguración de las relaciones de fuerza entre distintos países y regiones; condiciones climáticas que obligan a tomar medidas que al menos han sido dispares dependiendo de la parte del planeta de la que se hable y, también, un conjunto de innovaciones tecnológicas que de manera paulatina profundizan las brechas ya existentes entre aquellas regiones y países.

Históricamente, el mercado de los energéticos ha sido uno particularmente volátil y sensible a cualquier desequilibrio que se pueda presentar en el mundo. Desde la especulación financiera hasta los conflictos bélicos, se puede encontrar que el impacto que tienen estos fenómenos en este mercado es inmediato y, debido a la profundidad que puede tener, suele resultar devastador para otras tantas industrias que dependen de la energía para funcionar.

En los últimos meses, han sido los conflictos armados los que han impactado al mercado de los energéticos y al poder ejercido desde diversas latitudes del mundo. Por una parte, se puede ver los efectos que para Europa ha tenido su dependencia del gas ruso y, por otra, es notable la necesidad que China tiene del petróleo de medio Oriente.

En todo caso, ha quedado patente que a pesar de los esfuerzos (grandes o pequeños) que ha habido en todo el planeta para lograr una transición energética integral y hasta amigable, la dependencia que se sigue teniendo de fuentes tradicionales ha hecho que la mencionada transición no haya logrado ni ser integral ni amigable e, incluso, en varios lugares haya sufrido retrocesos.

Así, en lugares en donde la transición energética ha sido lenta y además se extraen por ejemplo hidrocarburos (como es el caso mexicano), el momento puede ser idóneo para ser competitivos en un mercado que por lo volátil e impredecible que es, requiere de jugadores confiables que garanticen un suministro estable con el que se gane en aquellas dos características. Lo anterior, puede ser muy útil en aras de que nuestro país además de ser competitivo en lo referente a las fuentes tradicionales de energía paulatinamente ocupe un mejor lugar en la transición referida, en el lugar que tiene en la geopolítica mundial, en el poder que ejerce, en el mejoramiento de las condiciones medioambientales y en el desarrollo tecnológico indispensable para ponerse a la vanguardia.

No obstante, en los días actuales el lugar que ocupa México en todos estos rubros ha perdido impulso gracias a una indefinición en su política energética (derivada de reformas legislativas contradictorias, políticas públicas imprecisas, etc.), a una debilidad estructural de sus empresas públicas del Estado (PEMEX y CFE), a un sector privado con alta dependencia de las anteriores,a instituciones regulatorias en franco declive, o a una deficiente rendición de cuentas por parte de las autoridades encargadas de señalar el camino a seguir en estos aspectos.

Ejemplo de lo anterior, son problemas como el derrame de sustancias contaminantes en nuestras aguas o incendios en nuestras refinerías que, lejos de resolverse a partir de investigaciones serias y transparentes, parece buscarse que se desconozcan sus orígenes y los efectos que estos están produciendo.

El entorno energético mundial en la actualidad más que significar una oportunidad extraordinaria para nuestro país, se está desaprovechando gracias a ideas de otro tiempo cuya permanencia redunda en ineficiencias de nuestro sector energético.