Compartir

Simón Vargas

¡No dejemos que vuelva a pasar, nunca más!

El objetivo fundamental de la conmemoración del Holocausto, es recordarle al mundo que hace 70 años fueron liberados todos los campos de exterminio nazis, en donde murieron aproximadamente 12 millones de personas: la mitad judíos, pero entre las victimas también hubieron testigos de jehová, gitanos, homosexuales, personas con discapacidades, prisioneros de guerra soviéticos y disidentes políticos de izquierda.

A partir de no olvidar a las víctimas y sobrevivientes del mayor genocidio del mundo contemporáneo, se condena sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas, así como las preferencias sexuales e ideológicas dondequiera que tengan lugar.

Con esta finalidad, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución que designa, al 27 de enero como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, coincidiendo con el aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el mayor de los campos de concentración establecidos por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. http://bit.ly/1DcUw76

Sin embargo, en estas siete décadas después del exterminio nazi hemos sido testigos de que lamentablemente se ha fracasado en el intento por prevenir los genocidios, los horrores cometidos en Bosnia-Herzegovina (1992-1995), Ruanda (1994) y Darfur (2003), se suman como terribles recordatorios de las obligaciones de todos los países del mundo para prevenir el genocidio.

Actualmente, la guerra del Estado Islámico en contra de Irak y los atentados y amenazas a diversos paises; los conflictos armados que mantienen a República Centroafricana, Siria y Sudan del Sur en estado de emergencia humanitaria; las continuas tensiones entre Israel y Palestina en el Oriente Medio; y la barbarie de Boko Haram en Nigeria y Camerún, revelan que la prevención continúa siendo un enorme desafío.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon manifestó que todas estas tragedias son evitables, pero se requiere de la atención urgente de la comunidad internacional, así como recursos y apoyo político. Si bien la asistencia humanitaria, es vital para disminuir el dolor de las víctimas y sobrevivientes, “es sólo parte de la respuesta que debe ofrecer la comunidad internacional a estas crisis en el mundo”.

El fanatismo religioso, las ideologías extremistas y la intolerancia étnica, asesinan, mutilan y hieren casi a diario a decenas de personas en el mundo, dejando a otros miles de refugiados viviendo en condiciones adversas. El odio y el sectarismo continúa incluso creciendo en algunas regiones del mundo, por lo tanto recordar y enseñar a las nuevas generaciones las grandes atrocidades cometidas en el pasado, debería abonar a construir una nueva visión del mundo.

En abril de 2012, la administración de Barack Obama creó el Consejo de Prevención de Atrocidades (APB, por sus siglas en inglés) conformado por funcionarios del alto nivel, éste tendría la responsabilidad de ayudar a acelerar la respuesta de los Estados Unidos de América (EUA) para evitar crímenes en contra de la humanidad. Su misión principal, era la de generar una comprensión más profunda de los conflictos emergentes, por medio de labores de inteligencia para intervenir antes de que se conviertan en crisis. http://1.usa.gov/1ys3hWq

Cabe destacar que el gobierno de los EUA ha señalado que sus intenciones no son las de intervenir militarmente cada vez que se presente una injusticia, si no actuar con herramientas e instrumentos diplomáticos, políticos, económicos, financieros y de inteligencia. No obstante, en la práctica su mediación se ha dado cuando los conflictos ya están en curso, después de que ya se han suscitado lamentables consecuencias, como la pérdida de vidas humanas.

Así lo señaló, James P. Finkel —ex funcionario del APB— en el informe Prevención de la Atrocidad en la Encrucijada (septiembre 2014), realizado para el Centro para la Prevención del Genocidio, el cual concluye que a dos años de su implementación la burocracia y rivalidades entre las divisiones de seguridad nacional de EUA han ralentizado la efectividad del Consejo. http://bit.ly/1m6IvMY

Explica que el mayor desafío radica en que el gobierno de los EUA preste la debida atención a las advertencias, para encontrar los recursos necesarios y orquestar desde entonces un esfuerzo de prevención desde el principio. Esta es una responsabilidad que comparten todos los Estados miembros de la ONU, responder al llamado de Ban Ki-moon con congruencia y en oportunidad, ayudaría a prevenir que tales atrocidades sigan siendo parte de nuestro presente y continúen en el futuro. No dejemos que vuelva a pasar, nunca más.

*Analista en temas de Seguridad, Educación y Justicia

simon@inprincipioeratverbum.com.mx

@simonvargasa

facebook.com/simonvargasa

Linkedin: simón-vargas-aguilar

www.inprincipioeratverbum.com.mx

 

*Si deseas recibir mis columnas en tu correo electrónico, te puedes suscribir a mi lista en el siguiente vínculo: http://eepurl.com/Ufj3n

Compartir