Laura Borbolla

Estamos próximos a cumplir un año de estar confinados en casa, sin duda la pandemia ha sido y sigue siendo una prueba para la humanidad, no ha respetado clase social ni edad.

La forma de hacer lo cotidiano cambió, sin duda hemos modificado la forma de trabajar, estudiar, hacer compras, festejar, viajar, etc.

Seguramente, todo regresará a la normalidad, sin embargo, en algo en lo que definitivamente no podremos recuperar el tiempo es en la educación, corremos el riesgo de perder no una sino dos generaciones, lo cual puede tornarse en el corto o mediano plazo un tema de seguridad nacional.

La situación del rezago educativo en México es histórico, pero con la pandemia se ha agudizado, les pondré el ejemplo de la hija de un compañero de trabajo, ingreso a preparatoria en el verano del 2019, sin embargo, un movimiento estudiantil en contra de la violencia y acoso sexual de maestros a alumnas del plantel en el que estudiaba, hizo que se suspendieran las clases desde el otoño del 2019,  lo que se prolongó y empalmó como la decisión de suspender clases presenciales por la pandemia, lo que ha generado que de dos ciclos escolares sólo haya tenido máximo un trimestre de convivencia educativa tradicional.

El esfuerzo de las clases por medios digitales, es valioso sin embargo no es lo óptimo. De seguir así ella como muchos solo tendrá un semestre real de escuela superior.

El fenómeno con más o menos circunstancias se presenta desde el nivel educativo básico hasta la universidad.

El último censo, demuestra que ya no somos el país de jóvenes de hace 30 años, nuestra niñez y juventud será tema de seguridad nacional post pandemia; no lo digo yo, en términos de la prueba Pisa México, está en el último tercio del ranking mundial y la OCDE también nos tiene mal evaluados en términos de lo básico (aritmética, comprensión de lectura y redacción).

La educación es un factor de progreso y desarrollo que permite acortar las brechas y el número de personas en la pobreza extrema; de forma y fondo, sin duda debemos de jugar como en la perinola “TODOS PONEN”, el reto para México es el mismo que enfrentamos hace 30 años que estábamos en el mismo lugar que Corea del Sur, con la diferencia de las decisiones hace que nosotros sigamos estancados, con maestros sindicalizados parando las vías del tren, etc. Debemos de sumar esfuerzos, ser creativos y tomar este y otros temas desde ya, con mucha atención.

Nota al pie de página:

Hay que aplaudir al Gobierno Federal, por el histórico arreglo en términos de la reparación del daño aceptada por uno de los empresarios más importantes  del mundo y que se benefició con la compraventa de Agronitrogenados, de Pemex. Esperemos se replique con otros casos similares.

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