Desubicado
La postura de López Obrador sobre la crisis en Venezuela reabre el debate político en México y plantea cuestionamientos sobre liderazgo y representación oficial del país.
Andrés Manuel López Obrador.
/Foto: Archivo
Si algo estuvo fuera del lugar en México fue la declaración de Andrés Manuel López Obrador sobre el derrocamiento, ilegal pero definitivo, de su amigo venezolano. López Obrador es un expresidente y por más libertad de expresión que exista en el país, resultó imprudente e inconveniente, que saliera a expresar su opinión sobre el hecho porque una vez más, lo que pareció es que le quería competir al liderazgo de la presidenta Sheinbaum. En México no hay dos presidentes, hay una sola y es mujer. A ella y a nadie más correspondía fijar la posición del país ante el hecho. Ya va siendo tiempo de que el tabasqueño lo entienda, lo procese y lo acepte.