Se declara inocente, pero se presume culpable
Nicolás Maduro aseguró no se culpable y se dijo aun presidente de Venezuela, sin embargo, hay indicios que lo pueden contradecir
Pintura de Nicolás Maduro durante su primera audiencia en EU
/JANE ROSENBERG/AFP
Nada para sorprender a nadie, al menos todavía no. Nicolas Maduro se declaró inocente, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, de todos los cargos que se le imputan y advirtió que aún es el presidente de Venezuela. Lo que sigue es un debate jurídico que no tiene desperdicio. ¿Se puede considerar a Maduro presidente de un país cuando las pruebas de que hizo fraude y manipuló todas las instituciones posibles para que se le declarara mandatario electo, abundan y ganan cada día más credibilidad? Más aún, si Maduro era presidente, legal y legítimamente, de Venezuela, no se puede entender entonces por qué más de 50 países en el mundo le habían negado el reconocimiento, justo por las evidenciad de fraude en su elección. Ahora bien, si Maduro no era presidente pero ejercía el poder y actuaba como Jefe de Estado y de Gobierno, entonces era un dictador de facto. En esas condiciones no parece muy claro el alegato de que los Estados Unidos derrocaron a un gobernó legal y legítimo. No se trata solo de una diferencia de opiniones académica en materia constitucional. Se trata de una argumentación y una tesis diferentes, que pueden poner en jaque a varios regímenes de Latinoamérica y de otras partes del mundo.