El Niño 2026-2027: qué estados de México podrían sufrir sequías, calor extremo o lluvias intensas
El fenómeno podría elevar las temperaturas y aumentar el riesgo de sequías, inundaciones y episodios de calor extremo en distintas regiones del mundo.
El atardecer es visible a través del humo de los incendios forestales en la selva amazónica, a lo largo de la carretera AM-254, cerca de la ciudad de Autazes, en el estado de Amazonas, en el norte de Brasil, el 9 de octubre de 2026. El fenómeno de El Niño está asociado con temperaturas globales más altas, y un ciclo más fuerte intensifica los patrones climáticos extremos que trae a diferentes regiones, como sequías o lluvias intensas
/MICHAEL DANTAS/AFP
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que El Niño se fortalezca durante los últimos meses de 2026 y alcance su punto máximo en diciembre, con posibles efectos climáticos que se prolongarían hasta 2027. El fenómeno podría elevar las temperaturas y aumentar el riesgo de sequías, inundaciones y episodios de calor extremo en distintas regiones del mundo.
En su actualización del 8 de octubre, la agencia climática de la ONU advirtió que las temperaturas de la superficie del Pacífico tropical central y oriental podrían alcanzar valores sin precedentes durante el periodo de octubre a diciembre de 2026.
ES DE INTERÉS: Poderoso El Niño cambiará el clima de México: prevén frío, lluvias y posibles nevadas este invierno
El pronóstico más reciente de la OMM, publicado el 21 de octubre, mantiene la previsión de un mayor calentamiento del océano. Para noviembre de 2026 a enero de 2027, los modelos estiman una anomalía media de aproximadamente 3.8 °C en el índice Niño 3.4, utilizado para medir las variaciones de temperatura superficial del mar en una zona del Pacífico ecuatorial.
¿Qué tan intenso será El Niño durante 2026 y 2027?
La OMM anticipa que el episodio alcanzará una intensidad muy fuerte antes de llegar a su punto máximo hacia finales de 2026. Sus efectos sobre las temperaturas y las precipitaciones podrían extenderse durante los primeros meses de 2027.
La previsión publicada el 8 de octubre estimó una anomalía de aproximadamente 3.7 °C en el índice Niño 3.4 para el periodo de octubre a diciembre. Ese valor superaría el récord anterior de 2.6 °C registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
La diferencia es importante: estas cifras corresponden a anomalías de la temperatura superficial del océano, no a un aumento de la temperatura del aire de la misma magnitud.
La agencia basa sus pronósticos en modelos climáticos y en la evaluación conjunta de centros nacionales e internacionales. Aunque existe una elevada confianza en la intensificación prevista, los efectos concretos dependerán de las condiciones atmosféricas y oceánicas de cada región.
¿Qué países y regiones podrían verse afectados por El Niño?
El fenómeno altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia y temperatura. Por eso, sus efectos no son iguales en todo el mundo: mientras algunas zonas pueden registrar precipitaciones superiores a lo habitual, otras enfrentan una mayor probabilidad de sequía.
En su pronóstico para octubre-diciembre de 2026, la OMM identifica distintas tendencias regionales:
- Sur de América Central y partes del Caribe: mayor probabilidad de condiciones más secas de lo normal.
- Noroeste de América del Sur: riesgo de precipitaciones inferiores al promedio.
- Subcontinente indio: mayor probabilidad de condiciones secas.
- Sureste de América del Sur: tendencia hacia precipitaciones superiores a lo habitual.
- Partes de América del Norte al sur del paralelo 45 norte: mayor probabilidad de condiciones más húmedas.
Estas proyecciones describen tendencias estacionales y no significan que todos los lugares de una región experimentarán los mismos efectos. Para conocer los riesgos específicos de cada país es necesario consultar los pronósticos de los servicios meteorológicos nacionales.
¿Cómo puede influir El Niño en las sequías, las inundaciones y el calor extremo?
La intensificación del fenómeno puede aumentar la probabilidad de varios tipos de eventos meteorológicos extremos, aunque su aparición y gravedad dependen de las condiciones locales.
Sequías e incendios forestales. La disminución de las lluvias en determinadas regiones puede reducir la disponibilidad de agua, afectar los cultivos y favorecer condiciones propicias para incendios forestales.
Lluvias intensas e inundaciones. En otras zonas, el incremento de las precipitaciones puede provocar crecidas de ríos, inundaciones y daños en infraestructura y viviendas.
Temperaturas elevadas. La OMM prevé temperaturas superiores a la media en amplias regiones del planeta. Estas condiciones pueden agravar el estrés térmico, incrementar la demanda de agua y afectar actividades agrícolas y otros sectores sensibles al clima.
La distribución de estos riesgos no depende exclusivamente de El Niño. También intervienen las condiciones de otros océanos y los patrones atmosféricos regionales.
¿Qué relación existe entre El Niño y el calentamiento global?
El Niño es un fenómeno climático natural que forma parte del sistema conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se caracteriza por un aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado de cambios en la circulación atmosférica.
El fenómeno no es causado por el cambio climático. Sin embargo, se desarrolla en un planeta que ya experimenta un calentamiento a largo plazo, por lo que ambos factores pueden influir en las temperaturas que se registran durante un mismo periodo.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, explicó que El Niño libera calor almacenado en el océano y que las aguas que alimentan el episodio presentan temperaturas excepcionalmente elevadas.
La combinación de estos factores hace necesario distinguir entre el calentamiento propio del fenómeno y la tendencia de fondo asociada al calentamiento global.
¿Qué medidas recomienda la ONU ante la intensificación de El Niño?
La OMM ha reforzado la coordinación con los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales y con organismos humanitarios para facilitar la preparación ante los posibles efectos del fenómeno.
Entre las prioridades señaladas por el organismo se encuentran el seguimiento de los pronósticos, el fortalecimiento de las alertas tempranas y la planificación para reducir los riesgos en sectores como la agricultura, la salud, la energía y los recursos hídricos.
La información climática anticipada permite a las autoridades evaluar posibles escenarios y preparar medidas de prevención antes de que se produzcan impactos importantes.
La OMM continuará actualizando sus previsiones a medida que avance el episodio. Para conocer las condiciones esperadas en una localidad concreta, la recomendación es consultar los avisos y pronósticos de las autoridades meteorológicas nacionales. DJ