¿Pareja sentimental de El Mencho lo delató sin querer? Así la siguieron hasta su escondite en Tapalpa
La historia comienza el 20 de febrero, cuando un hombre de confianza de una de las parejas de El Mencho la trasladó hasta un inmueble en Tapalpa, Jalisco.
En el caso de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue una visita de su pareja sentimental lo que terminó por delatar su paradero.
/Foto generada con IA:
A veces los grandes capos caen por detalles pequeños. En el caso de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue una visita de su pareja sentimental lo que terminó por delatar su paradero. El general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, reveló este lunes cómo ese movimiento afectivo se convirtió en la pieza clave del operativo en Tapalpa.
La historia comienza el 20 de febrero, cuando un hombre de confianza de una de las parejas de El Mencho la trasladó hasta un inmueble en Tapalpa, Jalisco. Ahí se reunió con el capo. Al día siguiente, la mujer salió del lugar. Ese simple movimiento fue suficiente para que la inteligencia militar mexicana confirmara que El Mencho estaba ahí, con su círculo de seguridad. A partir de ese momento, se activó el operativo que terminaría con su vida.
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¿Cómo encontraron a El Mencho? La visita de su pareja sentimental a Tapalpa fue la pista clave
El general Trevilla explicó paso a paso cómo la pareja de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, se convirtió sin querer en la llave para dar con su paradero. Todo comenzó con labores de inteligencia militar que permitieron identificar a un hombre cercano a una de las mujeres del capo.
Los movimientos que lo delataron:
- 20 de febrero: El hombre de confianza de la pareja sentimental trasladó a la mujer a un inmueble en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Ahí, la mujer se reunió con El Mencho.
- 21 de febrero: La pareja sentimental salió del lugar. Ese movimiento fue detectado por las autoridades, que confirmaron que el líder criminal permanecía en el sitio con su círculo de seguridad.
“Se ubicó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales del Mencho, que la trasladó a Tapalpa. En ese lugar se reunió con El Mencho y el 21 de febrero se retira del inmueble y se dio información de que permanecía en el lugar con su círculo de seguridad”, relató el general.
Una vez confirmada la presencia del capo, se organizó una fuerza operativa con elementos de las fuerzas especiales del Ejército y la Guardia Nacional. Se desplegó también una fuerza aeromóvil que se mantuvo en estados aledaños para no levantar sospechas.
La visita de la mujer no fue casual. Lo que ella no sabía es que sus pasos ya eran seguidos por la inteligencia militar. Y ese seguimiento terminó por revelar el escondite del hombre más buscado de México.
Qué pasó después de que la pareja se fue: el operativo, el enfrentamiento y la muerte del capo
Con la información obtenida, las fuerzas especiales se desplegaron la noche del 22 de febrero para detener a El Mencho. El plan era hacer un cerco y ejecutar la orden de aprehensión. Pero las cosas no salieron como esperaban.
- El primer enfrentamiento:
- Al llegar, el personal de seguridad de El Mencho abrió fuego contra los militares.
- El capo logró escapar y dejó atrás a un grupo fuertemente armado.
- El ataque fue “muy violento”, según Trevilla. Las fuerzas especiales repelieron la agresión y ocho delincuentes murieron en el lugar.
- La huida y el segundo choque:
- El Mencho y dos de sus escoltas huyeron hacia la zona boscosa, donde había un complejo de cabañas.
- Las fuerzas especiales los persiguieron y establecieron un cerco.
- Al ser localizados, los delincuentes volvieron a atacar. Durante el tiroteo, impactaron un helicóptero, que tuvo que aterrizar de emergencia en Sayula, Jalisco. No hubo militares heridos.
- Los elementos repelieron la agresión. En el enfrentamiento, El Mencho y sus dos escoltas resultaron heridos.
- Cuatro personas más fueron detenidas. Se aseguraron armas largas, lanzacohetes y granadas. Un militar resultó herido.
- El traslado y la muerte:
- Por la gravedad de sus heridas, se decidió evacuar a El Mencho y sus escoltas vía aérea a un hospital en Jalisco.
- Pero no llegaron. Los tres fallecieron durante el trayecto.
- La aeronave fue desviada a Morelia, Michoacán, y luego los cuerpos fueron llevados a la Ciudad de México.
La pareja de El Mencho: el eslabón humano que la inteligencia militar supo aprovechar
El relato del general Trevilla deja claro un punto: los grandes operativos no siempre dependen de tecnología de punta o de información de agencias extranjeras. A veces, lo que termina dando resultados es seguir los vínculos humanos de los criminales.
Por qué fue clave la pareja sentimental:
- La mujer no sabía que estaba siendo observada. Su visita a Tapalpa fue un acto privado, pero para la inteligencia militar fue la confirmación que necesitaban.
- El seguimiento a su círculo íntimo fue una labor exclusiva de la inteligencia mexicana. No fue información proporcionada por Estados Unidos.
- El hecho de que la mujer se reuniera con El Mencho y luego se retirara permitió a las autoridades saber que el capo seguía en el lugar.
El general Trevilla destacó que la operación fue posible gracias a una combinación de inteligencia nacional e internacional, pero el seguimiento a la pareja fue trabajo de campo mexicano. Ese eslabón humano, ese vínculo afectivo, fue el que permitió romper el cerco de secreto que rodeaba al capo.
En palabras del propio Trevilla: “Se logró obtener información de que el Mencho estaba en ese lugar con su círculo de seguridad”. Y esa información llegó gracias a que alguien cercano a él se movió. El amor, en este caso, fue su perdición.
La caída de El Mencho no fue producto de una delación ni de un error del capo. Fue el resultado de un trabajo de inteligencia que supo leer sus movimientos más íntimos. Su pareja sentimental, sin saberlo, se convirtió en la pista que llevó a las autoridades hasta su escondite en Tapalpa.
El operativo fue violento. Hubo enfrentamientos, muertos y heridos. Pero al final, el hombre más buscado de México terminó abatido. Su pareja, la misma que lo visitó dos días antes, probablemente nunca imaginó que ese viaje sería el principio del fin.
La historia, contada por el general Trevilla, deja una lección: en el crimen organizado, los afectos pueden ser un arma de doble filo. Y esta vez, el filo cortó hacia el lado de la ley. DJ