Morena legisla para excluir

5 de Octubre de 2026

Morena legisla para excluir

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Hace unos días, la mayoría oficialista en el Senado consumó un nuevo agravio contra los derechos políticos en nuestro país. Con la aprobación de la reforma que prohíbe la doble nacionalidad para quienes aspiren a la Presidencia de la República, la Jefatura de Gobierno y las gubernaturas, Morena demostró una vez más que su prioridad no es proteger la soberanía, sino anular a la competencia y profundizar la división social.

Lo expresé con absoluta claridad desde la tribuna del Senado y lo sostengo: poseer otra nacionalidad no significa falta de lealtad a México. Sugerir que un mexicano con doble ciudadanía representa un riesgo para la nación es un despropósito. La lealtad a nuestro país se acredita con el trabajo diario, el respeto a la ley y el compromiso con nuestra tierra, no con la posesión de un pasaporte o la exigencia de trámites burocráticos.

El verdadero fondo de esta reforma es el control político. Al oficialismo le intimida la pluralidad y busca dictar, desde el poder, quién está legitimado para participar en la vida pública. Esta es la receta clásica de los regímenes autoritarios. Lo hemos observado en la Nicaragua de Daniel Ortega y en la Venezuela de Nicolás Maduro, donde el poder manipula las leyes electorales y los requisitos de elegibilidad para vetar opositores, silenciar la disidencia y marginar perfiles incómodos. Morena pretende conducir a México por esa misma vía de exclusión.

Morena legisla desde el resentimiento y el desconocimiento. Esta reforma da la espalda a la realidad transnacional de millones de familias mexicanas. Diversos especialistas han advertido que renunciar a una ciudadanía extranjera no es un simple trámite administrativo menor ante una ventanilla; es un proceso complejo y oneroso que depende, en última instancia, de autoridades soberanas de otro país.

Si el objetivo genuino fuera salvaguardar el ejercicio del cargo, el rigor constitucional y la lógica jurídica dictarían que la exclusividad de la nacionalidad se exigiera al momento de rendir protesta, y no como un obstáculo previo para competir. Sin embargo, a Morena no le interesa el rigor legal, sino consolidar mecanismos de bloqueo político.

Con esta decisión, el partido en el poder le ha cerrado la puerta a nuestra diáspora; a esos millones de migrantes que, con su esfuerzo y volúmenes de remesas históricos, sostienen una parte fundamental de nuestra economía nacional. A nuestros connacionales en el exterior, el oficialismo les ha enviado un mensaje discriminatorio: para este gobierno existen mexicanos de primera y de segunda. Una premisa tan falsa como inaceptable.

. Seguiremos defendiendo los derechos de todas y todos los mexicanos, sin importar en qué lado de la frontera residan. Como partido constructor de las instituciones de este país, continuaremos luchando con determinación para garantizar que México siga siendo una nación libre, donde el derecho a votar y ser votado esté protegido por la Constitución y jamás dependa de los caprichos del régimen en turno.