Tras el reporte de detonaciones, el coronel Bravo se trasladó a la zona de Bachigualato, al norte de la ciudad, específicamente a la avenida Ramón López Velarde, donde ocurrió el fatal desenlace.
Cientos de ciudadanos marcharon en Culiacán para exigir paz y seguridad, vestidos de blanco y con pancartas, a un año de la ola de violencia entre Los Mayos y Los Chapitos.
Desde septiembre a la fecha al menos cinco creadores de contenido han sido asesinados en Culiacán por el crimen organizado; otros más fueron amenazados