Las llamadas “rifas colombianas” operan como una red de fraude y explotación laboral: reclutan a migrantes en CDMX con falsas promesas de hasta 6 mil pesos semanales y los obligan a trabajar en mercados de Jalisco bajo amenazas. Así funciona su modus operandi.
Arguyó que los bienes enajenados por la federación y transferidos al Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado tardan demasiado tiempo en desplazarse