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Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

La última vez que Rocío Nahle pisó una instalación petrolera como empleada fue hace 27 años, en 1992, cuando dejó su cargo de supervisora en el Complejo Petroquímico Morelos, en Coatzacoalcos, Veracruz. Ese año no sólo terminó su corto paso por Petróleos Mexicanos (Pemex) —donde trabajó cinco años— sino su carrera como ingeniera, pues jamás volvió a ejercer.

Pero no hizo falta. Desarrolló otras habilidades para convertirse en una de las mujeres con más influencia en Andrés Manuel López Obrador, para escalar hasta ser secretaria de Energía y tener hoy a su cargo la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, una de las obras insignia de la Cuarta Transformación que hoy busca despegar a pesar de tener todos los pronósticos en contra.

A Rocío Nahle le gusta que la presenten como experta en temas energéticos, aunque el último curso que tomó fue en los años 80, cuando se inscribió a un diplomado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Ingeniería Química en Procesos. 

Tripleta. Tres personas le ayudan a AMLO a gobernar Veracruz: el gobernador Cuitláhuac García; Manuel Huerta, delegado federal de programas sociales, y Rocío Nahle.

La verdadera especialidad de la zacatecana —aseguran quienes la conocen desde que llegó a Veracruz, donde construyó un cacicazgo político en los municipios petroleros del sur— es haber interiorizado el discurso de López Obrador en contra de las reformas energéticas y su vehemencia al hablar contra la chatarrización de Pemex; así como su feroz oposición a la dependencia del país en materia de combustibles. Música para los oídos del tabasqueño.

Nahle corre hoy en varias pistas. En el ámbito federal, busca consolidarse como una “inevitable” en el proyecto de López Obrador, lo que dependerá de si triunfa la guerra contra el huachicol, si rescata Pemex de su deuda y baja producción y si consigue relanzar el sistema nacional de refinación.

›En el ámbito local, Nahle colocó ya sus piezas en el gabinete del gobernador Cuitláhuac García –los titulares de las secretarías de Gobierno, Turismo y Salud son sus recomendados—, y ahora teje redes de apoyo en el Congreso de Veracruz, donde ya es vista como prospecto para las elecciones para gobernador de 2024. Y en el ámbito municipal maneja a control remoto los gobiernos de Coatzacoalcos, Minatitlán y Poza Rica.

Aunque Nahle ha metido en apuros al presidente López Obrador con sus comentarios —cantinfleó en una conferencia mañanera al hablar sobre el efecto de la gravedad en los ductos, llamó “hipócritas” a las firmas calificadoras de deuda y declaró que el gobierno practica el fracking en la extracción de gas e hidrocarburos—, la funcionaria es la que más apariciones ha tenido en las comparecencias matutinas de López Obrador, después de los integrantes del gabinete de seguridad. 

México, el refugio libanés

Su nombre completo es Norma Rocío Nahle García y nació el 14 de abril de 1964 en Río Grande, Zacatecas. Es nieta de Luis Nahle Fakih, un libanés que a principios del siglo XX huyó de la opresión otomana para instalarse al norte de México. Allá en Zacatecas se conocieron los padres de la morenista, Arturo Nahle Cavazos (originario de Río Grande) y María Elena García Herrera (nativa de Sombrerete), quienes tuvieron siete hijos.

Arturo Nahle Cavazos fue un empresario mueblero que logró hacerse de su propio negocio gracias a los ahorros que hizo después de la Segunda Guerra Mundial, ya que participó en los programas legales de migración a Estados Unidos para cubrir las plazas que quedaron vacantes en el sector agrícola debido al conflicto bélico.

La última vez que se construyó una refinería en México fue en 1979, cuando se puso en marcha la planta de Salina Cruz. ninguno de los ingenieros mexicanos que participó en dicha obra está activo.

Durante la segunda mitad de la década de los 40, Nahle Cavazos migró como “bracero” a El Paso, Texas; Sacramento, California, y Milwaukee, Wisconsin. Pasado el conflicto, con el dominio del idioma inglés y con buenos ahorros, Nahle Cavazos regresó a Zacatecas para dedicarse a la fabricación de muebles y a ofrecer el servicio de transferencia de remesas a las familias zacatecanas que tenían familiares en Estados Unidos.

Pero el tema migratorio no era algo que le interesara a Rocío, quien cursó sus estudios básicos en Río Grande. El boom petrolero que se vivió en la década de los años 80 y su afición por la ciencia, la llevaron a mudarse a la capital del estado, donde estudió Ingeniería Química con especialidad en Petroquímica, en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), que comenzaba a ofrecer esa carrera.

Cuando se aproximaba la graduación, el grupo de Rocío Nahle se acercó a los profesores Manuel de Jesús Macías Patiño y Javier Aguayo Pérez para que les ayudaran a buscar un “buen padrino de generación”. Ambos académicos se trasladaron entonces a la Ciudad de México para ver al ingeniero José Alberto Celestinos, quien por ese tiempo era director de Investigación en Petroquímica y Refinación del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

Equipo. El presidente López Obrador, la titular de Sener, Rocío Nahle, y Octavio Romero Oropeza, director de Pemex, acudieron en diciembre pasado a Paraíso, Tabasco. Foto Cuartoscuro

“¿Ustedes empeñan su prestigio y su experiencia por esos muchachos?”, preguntó el funcionario. “A ciegas”, contestaron los gestores, quienes así abrieron las puertas de Pemex a aquella primera generación de ingenieros petroquímicos que salía de la UAZ. En el caso concreto de Rocío Nahle, significó su pase de entrada a los complejos petroleros de Coatzacoalcos.

“Toda esa generación era de muchachos muy inquietos y diestros en sus diversas especialidades”, recuerda el académico Macías Patiño, quien apunta que Nahle sobresalió de esa camada por su liderazgo y su carisma. Alrededor de 90 por ciento de la generación de Nahle se pudo colocar en Pemex después de haber ido a ver al ingeniero Celestinos y decirle que querían comenzar a trabajar.

De la ingeniería a la política

Después de dejar Pemex y de una estancia de dos años en la empresa Resistol, Rocío Nahle pasó una década dedicada a su casa y al cuidado de las dos hijas que tiene con José Luis Peña Peña, un ingeniero mecánico que llegó a ser subjefe de Mantenimiento en el Complejo Petroquímico Pajaritos, también en Coatzacoalcos, y que hoy goza de una jubilación cercana a los 120 mil pesos mensuales, aun cuando en su puesto nunca ganó más de 40 mil.

Su primera incursión en política ocurrió hace 16 años, en las elecciones intermedias de 2003, cuando Nahle fue coordinadora de campaña de Felipe González Díaz, un ingeniero petrolero que aspiraba a ser diputado federal por el PRD. La aventura fue un fracaso, pues el inexperto candidato quedó en tercer lugar, pero a la zacatecana descubrió la habilidad de la recaudación.

En las páginas de este semanario, la columna Ayuda de Memoria (“Las mujeres de Andrés”, 2 de febrero de 2018, bit.ly/2EulWNB, y “En sus manos estamos”, 16 de enero de 2019, bit.ly/2W3RTaP) ha documentado que, además de haber logrado que los trabajadores petroleros —históricamente vinculados por el PRI— votaran por Morena en las elecciones de 2015, uno de los méritos de Nahle fue convertirse en enlace con el exgobernador Javier Duarte, para canalizar dinero a las campañas de Morena, con el objetivo de que Miguel Ángel Yunes no llegara a la gubernatura en los comicios de 2016.

De igual forma, la ingeniera zacatecana ha sido señalada por la diputada local independiente de Veracruz, Eva Cadena, de ser la encargada de allegarle recursos a López Obrador para labores proselitistas en el estado. Entre abril y mayo de 2018, la exmorenista Eva Cadena se vio envuelta en un escándalo político, luego de que el diario El Universal divulgara una serie de videos donde se le muestra negociando supuestos donativos de dinero para la campaña presidencial del tabasqueño. Ni lo de Duarte ni lo de Eva Cadena se tradujo en un tropiezo para la zacatecana.

Después de su debut en 2003, la siguiente misión para Nahle en el terreno político llegó en 2005, cuando el PRD se alistaba para lanzar la primera candidatura de López Obrador. A la ingeniera química se le encargó la promoción del voto en el distrito 11, correspondiente a Coatzacoalcos.

A Rocío Nahle sus propios compañeros perredistas en ese momento la acusaron de haber invertido el dinero de la campaña en relaciones públicas y comidas con las clases privilegiadas de Coatzacoalcos, y de haber dejado sin representantes del partido un buen número de casillas. Pese a todo, el tabasqueño ganó en esa demarcación y en todo el estado, aunque no alcanzó para superar el triunfo que por medio punto porcentual obtuvo el panista Felipe Calderón.

Camiseta puesta. El presidente López Obrador y la secretaria de Energía, Rocío Nahle, visitaron la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, el pasado 28 de abril. Foto: Cuartoscuro

La tensión generada por el controvertido proceso poselectoral de 2006, fue el terreno propicio para el despegue de Nahle. Si bien no tuvo una participación activa durante los bloqueos en la Ciudad de México ni en las actividades del “gobierno legítimo” de López Obrador, sí se metió de lleno al Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, detonado en 2008, cuando el presidente Calderón envió al Congreso su iniciativa de reforma energética.

Fue ahí cuando la ingeniera le llenó el ojo a López Obrador, pues fue una oradora contumaz y activista incansable en las movilizaciones de las Adelitas —mujeres comandadas por Claudia Sheinbaum y Jesusa Rodríguez para realizar bloqueos en el Senado y la Cámara de Diputados, toma de oficinas de gobierno y marchas en defensa de la soberanía de Pemex—, y en los foros del Senado para definir el futuro de los energéticos.

La doble jubilación

La valentía con que Rocío Nahle denunciaba los actos de corrupción en Pemex fue una de las razones por las que López Obrador se fijó en ella. En 2008, cuando el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo estaba en pleno auge, la zacatecana enumeraba con nombres y apellidos, con números exactos, los contratos malhabidos, los lujos de los funcionarios y el supuesto plan para dejar morir por inanición a la empresa del Estado y así justificar la entrada de capital privado. 

Ese fue su examen de oposición para entrar al primer círculo del hoy Presidente de la República, y convertirse en uno de los principales liderazgos de Morena. Sin embargo, la propia zacatecana fue protagonista de uno de esos ilícitos que solía denunciar.

A finales del sexenio de Felipe Calderón, José Luis Peña, esposo de Rocío Nahle, ganó notoriedad en el círculo de los ingenieros jubilados de Pemex, porque durante año y medio estuvo viviendo en el Hotel del Prado, con desayunos, comidas y cenas incluidos, viáticos que en ese tiempo superaban los 150 mil pesos mensuales.

Desbandada. Desde 2015, cuando Rocío Nahle se convirtió en diputada federal por Morena, más de 100 fundadores del partido en los municipios metroleros de Veracruz han renunciado.

Dicho hotel se encuentra en avenida Marina Nacional 399, a dos cuadras de la Torre de Pemex, en la colonia Verónica Anzures. Es un inmueble donde suelen hospedarse los trabajadores de la empresa petrolera que, por motivos de trabajo, deben trasladarse algunos días a la Ciudad de México. Pero el ingeniero Peña prácticamente vivió ahí.

El motivo de tan prolongada estancia, cuenta el abogado Rogelio Martínez Hernández, fundador de Morena en Veracruz y exdirector jurídico de Pemex en aquella región, obedeció a una negociación entre Juan José Suárez Coppel, entonces director de Pemex; Dolores Padierna, entonces senadora del PRD, y Rocío Nahle, en aquella época asesora de la Comisión de Energía del Senado, para mejorar la jubilación de Peña.

De acuerdo con Rogelio Martínez, que por algún tiempo fue amigo muy cercano de la familia Peña Nahle, José Luis Peña fue jubilado con un nivel 33, el cual no tiene bonos ni prestaciones, después de más de 30 años de laborar en el Complejo Petroquímico de Pajaritos, en Coatzacoalcos, donde llegó a ser segundo de a bordo en el Departamento de Mantenimiento. 

Gracias a la intervención de Nahle, su esposo fue reinstalado en Pemex y lo comisionaron durante 18 meses en las oficinas centrales de la empresa, lo cual incluía viáticos para alojarse, comer y desplazarse en avión de la Ciudad de México a Coatzacoalcos, donde vivían sus hijas. Terminado ese lapso, relata Rogelio Martínez, Peña fue jubilado por segunda vez, pero esta vez con un nivel 41, con ingresos que por aquellos años superaban los 120 mil pesos mensuales, ya con bonos y prestaciones.

“Yo trabajé durante más de 30 años en el departamento jurídico de Pemex y nunca vi un caso similar”, dijo Martínez Hernández a ejecentral. “Yo no he visto otro caso de algún empleado de Pemex que lo jubilen, lo reincorporen nuevamente y luego lo vuelvan a jubilar sin justificación, porque no ocupó ningún puesto. Simplemente lo tuvieron de adorno en la Torre de Pemex, comisionado sin hacer nada, y de repente ya lo subieron a nivel 41”.

Rogelio Martínez conoció de primera mano el caso de la doble jubilación porque llegó a ser íntimo amigo de José Luis Peña, a quien incluso lo salvó de un intento de suicidio. Asegura Martínez que Peña era muy dado a pedir dinero de manera clandestina a los contratistas de Pemex, conducta por la que la contraloría le realizó cinco investigaciones, pero nunca fue sancionado.

En una ocasión estuvieron tan cerca de llevarlo a la Ciudad de México para ser investigado, que, al interior de su centro de trabajo, Peña se encerró en su camioneta y comenzó a tragar pastillas en un intento por quitarse la vida. Compañeros de trabajo trataron de disuadirlo, pero Peña estaba fuera de sí. Llamaron entonces a Rocío Nahle, su esposa, quien tampoco pudo convencerlo de abrir el vehículo y detener el autoatentado.

“Esa noche, Rocío Nahle me habló por teléfono y me suplicó que fuera a ayudarlos, porque decía que yo era a la única persona que Peña le hacía caso y el único que podría evitar que se hiciera daño”, relató Martínez, quien, efectivamente, logró que el angustiado subjefe de Mantenimiento de Pajaritos abriera la puerta para después ser llevado por Nahle a una clínica de la Ciudad de México, donde su marido estuvo internado durante una semana con tratamiento médico y psiquiátrico.

El reinado en Coatzacoalcos

Pese a los favores recibidos, cierto día Rocío Nahle le escribió un mensaje por WhatsApp a Rogelio Martínez para decirle que si no estaba contento en el partido, mejor se fuera, y que como ya era senadora de la República y ese cargo duraba seis años, la amistad entre ellos se suspendía en ese instante para reanudarse hasta 2024.

El disgusto de Nahle obedecía a que Martínez Hernández, militante de Morena y oriundo de Coatzacoalcos, le estaba solicitando su ayuda porque las decisiones en el partido y en el ayuntamiento —en manos de Morena— se estaban tomando de manera cupular y sin respetar las prácticas democráticas.

Desde el año 2012, cuando Rocío Nahle fue candidata del PRD a la diputación federal –contienda en la que perdió frente al priista Joaquín Caballero—, ya comenzaba a tener injerencia en la vida partidaria de Coatzacoalcos, como la capitana de Andrés Manuel en defensa del petróleo que era. Ya entonces tenía voz y voto en la designación de candidatos, en algunos puestos de gobierno y en los actos de resistencia de la oposición.

Esa posición se fortaleció en 2015, cuando Morena tuvo un debut arrasador. Nahle fue electa como diputada federal por el distrito de Coatzacoalcos y nombrada por López Obrador –en ese entonces presidente nacional del partido— como coordinadora del grupo parlamentario, donde se distinguió por ser una crítica mordaz de las reformas del presidente Enrique Peña Nieto, principalmente la energética.

Desde entonces, hace cuatro años ya, nada se mueve en Coatzacoalcos y municipios circunvecinos sin que la ingeniera lo autorice. Pero en ese mismo instante comenzó el desmoronamiento de Morena en la región, pues debido a la imposición de candidatos para los comicios locales de 2017 y los federales de 2018, centenares de fundadores del partido en Coatzacoalcos, Minatitlán, Nanchital y Poza Rica han salido de sus filas, por las decisiones cupulares y anulación, en la práctica, de los comités municipales.

Pero no sólo incide en los movimientos políticos, también en la operación cotidiana. En Coatzacoalcos, ejecentral habló con el abogado Marco Antonio Madrazo, quien ha presentado cuatro denuncias penales contra el ayuntamiento debido a la falta de pago de obras ya realizadas. Los tribunales locales le han dado la razón y han ordenado al alcalde Víctor Carranza pagar a las empresas; sin embargo, el presidente municipal se niega a hacerlo “hasta que Rocío Nahle no se lo autorice”, suele responderle al litigante.

“El alcalde Carranza se siente intocable por ser parte del equipo de Rocío Nahle”, sostiene el abogado, quien representa legalmente a empresas que pavimentaron vialidades en Coatzacoalcos, construyeron puentes y canchas de futbol rápido, pero no han recibido el pago correspondiente.

“Las instancias legales ya se agotaron, está plenamente demostrado que las obras se realizaron y que el ayuntamiento debe pagar, pero Víctor Carranza se resiste a hacerlo porque Nahle no ha dado su visto bueno”, insiste el abogado Madrazo, cuyos clientes exigen, en conjunto, seis millones y medio de pesos.

Víctor Carranza, compañero de trabajo y de parrandas de José Luis Peña cuando ambos trabajaban en Pajaritos, parecía un tipo fácil de manejar para Rocío Nahle. Y en realidad lo es, pues la tutela de la zacatecana lo convierten en un funcionario manipulable, pero al mismo tiempo lo hacen cometer errores que repercuten en la imagen de su mentora.

Un ejemplo de ello es haber colocado en la dirección municipal del Deporte a Jairo Jafet Dzib, quien fue procesado y está actualmente preso por haber secuestrado y pedido rescate de una chica, todo mientras era servidor público. 

Carrera meteórica

A Rocío Nahle le bastaron siete años (de 2008 a 2015) para ganarse la confianza de López Obrador, un tiempo récord si se considera que a otras mujeres como Claudia Sheinbaum, Raquel Buenrostro o Bertha Luján les ha tomado décadas aproximarse al primer círculo del hoy Presidente de la República.

Hasta 2008, el trato de Rocío Nahle con López Obrador se daba de manera indirecta. Su participación electoral y de apoyo a los movimientos del tabasqueño se planteaban por instrucciones de Roselia Barajas, dueña del Diario del Istmo y del grupo radiofónico Imagen del Golfo, quien es considerada la “madrina política” de la zacatecana.

Pero después del papel que jugó como Adelita en la Ciudad de México, y de su destacada participación en los debates del Senado, en 2008, Nahle comenzó a brillar con luz propia. En 2012, no tuvo problema para ser la candidata del PRD a diputada federal, pero fue derrotada por el PRI. Aun así, fue llamada por la senadora Dolores Padierna para ser asesora de la Comisión de Energía en la Cámara Alta.

Con el surgimiento de Morena como partido político, en 2014, Nahle no dudó en saltar del barco perredista y unirse a la causa de López Obrador. Consiguió la candidatura a diputada federal y esta vez la suerte le sonrió, pues no sólo ganó una curul en San Lázaro, sino que se convirtió en coordinadora parlamentaria, donde se trató de tú a tú con César Camacho Quiroz y Jorge Carlos Ramírez Marín (PRI), Marko Cortés y Cecilia Romero (PAN), Jesús Zambrano y Hortensia Aragón (PRD), entre otros. 

Las iniciativas de Nahle durante sus tres años de diputada tuvieron un nivel de aprobación que rondó el 30 por ciento. Pero la zacateca no estaba ahí para maquilar leyes, sino para demoler desde la tribuna de San Lázaro las reformas estructurales de Peña Nieto. Y cumplió al pie de la letra las instrucciones de López Obrador, en ese tiempo, su jefe inmediato.

Ahora, la secretaria de Energía está obligada a ponerse el casco y el overol, pues será la encargada de construir la refinería de Dos Bocas, Tabasco, una misión imposible si se considera que debe estar terminada en tres años y no rebasar los 8 mil millones de dolares.

Aunque tiene casi todo en contra —las empresas licitantes, de las más importantes del mundo, desertaron por considerar insuficientes los tiempos y el presupuesto; la Secretaría de Hacienda duda que sea financiable, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) le da un 2% de probabilidades de éxito y las organizaciones ambientales aseguran que significa un riesgo ambiental del que no hay estudios—, Nahle le ha jurado al Presidente que sí es posible lograrlo.

Para sustentar sus dichos, la ingeniera le habló del caso de Jamnagar, en el estado de Gujarat, al noroeste de India, a donde viajó Rocío Nahle porque hace diez años se fabricó la mayor refinería del mundo con una capacidad para producir 1.2 millones de barriles diarios de combustibles; es decir, el doble de lo que producen actualmente todas las refinerías de México juntas. Allá le contaron que aquella refinería se construyó en tres años (de 2005 a 2008), pero no le aclararon que la obra se trató de una ampliación de un complejo que ya existía desde 1999. 

Los feudos de Nahle

En los últimos siete años, Rocío Nahle ha adquirido un poder político al sur de Veracruz que le ha permitido tener injerencia en Coatzacoalcos, Minatitlán, Nanchital y Poza Rica. 

COATZACOALCOS

Población: 235 mil habitantes

Alcalde: Víctor Carranza Rosaldo (Morena)

Carranza fue compañero de trabajo de José Luis Peña, esposo de Nahle, en el Complejo Petroquímico Pajaritos. Fue impuesto por Rocío Nahle a pesar de los señalamientos por parte de la Auditoría Superior de la Federación de un presunto fraude en agravio de Pemex por 439 mil dólares cuando él era superintendente de recursos materiales del complejo.

Coatzacoalcos se encuentra entre las 50 ciudades más violentas del mundo, de acuerdo con un estudio realizado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Se ubica en el lugar 26 con 162 homicidios en una población de 335 mil habitantes (que incluye la zona los municipios de Ixhuatlán y Nanchital) con una tasa de 48 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Es el segundo municipio del país con más privaciones ilegales de la libertad, según la asociación Alto al Secuestro. Entre diciembre de 2018 y marzo de 2019, el municipio con más secuestros en todo el país fue Xalapa, con 19 casos, seguido por Coatzacoalcos, con 14.

Este puerto es la segunda ciudad a nivel nacional donde más personas se sienten inseguras. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, elaborada por el Inegi, 94.8% de los pobladores de Coatzacoalcos perciben que sus vidas y sus bienes corren peligro.

El 21 de marzo pasado, la regidora Yazmín Martínez Irigoyen publicó una carta en la que denuncia amenazas por parte del alcalde Carranza. También lo acusa de despojarla de sus facultades y usurpación de funciones. “Le estorbo al proyecto que construye con Rocío Nahle”, escribió la regidora.

La familia Quintanilla Hayek es dueña de un predio en el municipio de Chinameca que será habilitado para operar la planta procesadora de basura proveniente de Coatzacoalcos. El megaproyecto tendría que ser sometido a una “licitación pública internacional” debido a su magnitud, pero hasta la fecha no se ha realizado.

“Efectivamente él (Arturo Quintanilla Hayek, uno de los propietarios del predio) es mi compadre, pero no tengo ninguna injerencia en el asunto”, dijo Rocío Nahle a medios locales que la cuestionaron sobre el caso.

94.8%de la población

que vive en la ciudad de Coatzacoalcos se siente insegura, reveló la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana,
elaborada por el Inegi.

POZA RICA

Población: 185 mil habitantes 

Alcalde: Javier Velázquez Vallejo (Morena)

Su candidatura fue impuesta por Rocío Nahle, lo que provocó inconformidad y renuncias en el partido.

El alcalde Velázquez Vallejo ha recibido severos cuestionamientos por haber colocado en la nómina a la familia política de Nahle.
La cuñada de la secretaria de Energía, Lucía Peña Peña, fue nombrada directora de Participación Ciudadana. 

El esposo de otra cuñada de Nahle, Ariel Lara Boussart, es director de Servicios Públicos. Lara está casado con Aída Peña Peña, hermana de José Luis Peña Peña, esposo de la secretaria de Energía. 

Maribel Hoyos Peña, sobrina del esposo de Nahle, es titular de la empresa Gleason, dedicada a la instalación de plantas de luz, y ha sido señalada de recibir contratos directos por parte del gobierno de Poza Rica.

MINATITLÁN

Población: 158 mil habitantes

Alcalde: Nicolás Reyes Álvarez (Morena)

El pasado 19 de abril, un grupo armado entró a un domicilio donde se celebraba un cumpleaños y abrieron fuego contra los asistentes, lo que dejó 14 personas muertas, entre ellas un bebé de un año.

Se trata de la agresión que más víctimas ha tenido en lo que va de la administración de López Obrador, el cual ha tenido el trimestre más violento a nivel nacional del que se tenga registro.

La Fiscalía General del Estado (FGE) dio a conocer que su principal línea de investigación es una posible disputa entre dos grupos criminales con presencia en la entidad: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas.

El gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, informó que mil elementos de la Guardia Nacional –que opera de manera improvisada, pues aún no han sido elaboradas las leyes secundarias que le dan sustento jurídico— fueron desplegados en Minatitlán para contener la ola de violencia. El mandatario reconoció que al menos 500 negocios del municipio han cerrado sus puertas debido a la inseguridad.

Minatitlán es la sexta ciudad más importante de Veracruz, y es el municipio petrolero donde se asienta la refinería Lázaro Cárdenas, catalogada la más grande en Latinoamérica hasta 2004. Está incluida en los proyectos de rehabilitación del sector energético proyectado por el presidente López Obrador

De este municipio es oriunda la diputada federal de Morena, Carmen Medel Palma, madre de Valeria Cruz Medel, la joven que fue asesinada en un gimnasio de Ciudad Mendoza, en noviembre pasado; la legisladora publicó un comunicado en el que lamentó la embestida de la delincuencia organizada.

14personasmurieron el pasado 19 de abril durante el ataque de un grupo armado a un domicilio donde celebraban un cumpleaños, en Minatitlán. Se trata de la agresión más mortífera en lo que va del gobierno de López Obrador.

NANCHITAL

Población:
30 mil habitantes

Alcaldesa: Zoila Balderas Guzmán (PRD)

En las elecciones de 2017, Esmeralda Mora Zamudio fue designada candidata por Morena a la alcaldía, pero perdió en contra de Zoila Balderas.

No obstante, fue nombrada directora del Instituto Municipal de las Mujeres en Coatzacoalcos, que es gobernado por Víctor Carranza, otro leal a la senadora con licencia, Rocío Nahle.

Mora Zamudio es conocida en Veracruz como una de las “comadres” de Rocío Nahle, quien la defendió durante las rencillas internas de Morena en Nanchital de cara a las elecciones del 2017 para la alcaldía.

En abril pasado fue encontrada una fosa clandestina con 65 cuerpos. La alcaldesa Balderas ha admitido que la violencia ha rebasado al municipio, pero ha declarado que pone en “manos de Dios” la seguridad de los habitantes.

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