Hannia Novell

Para conquistar la confianza del electorado, Andrés Manuel López Obrador presentó una serie de propuestas muy concretas. “No se tratará de un cambio superficial”, reiteró a lo largo de la campaña. Él mismo definió ese cambio como La Cuarta Transformación de México.

Tal como Miguel Hidalgo en la Independencia, Benito Juárez en la Reforma y Francisco I. Madero en la Revolución, el virtual ganador se ha comprometido a encabezar un movimiento que marque un hito en la historia del país.

La cuarta transformación es un ambicioso plan que incluye la reorganización administrativa del gobierno federal; un severo ajuste al gasto corriente de la administración pública; la ampliación de los programas sociales y una política económica basada en el mercado interno.

Aquí detalles de algunos aspectos de esta revolución lopezobradorista:

Descentralización gubernamental. 
El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia dijo que crearía cuatro nuevas secretarías de Estado: Ganadería, Pesca, Recursos Forestales y Minería; además de que reactivaría la de Seguridad Pública, desaparecida en el actual sexenio y cuyas funciones fueron absorbidas por la de Gobernación.

Del resto, todas serían reubicadas en los estados, en función de su actividad. De esta forma, Sedesol sería trasladada a la capital oaxaqueña; Energía a Villahermosa, Tabasco; Economía a Monterrey, Nuevo León; Turismo a Chetumal, Quintana Roo; Salud a Chilpancingo, Guerrero, y así. Las únicas que permanecerían en la Ciudad de México serían las de Gobernación, Hacienda, Relaciones Exteriores, Marina y Defensa.

Sueldo. La promesa del tabasqueño es recibir la mitad de lo que percibe actualmente Enrique Peña Nieto, sin compensaciones; además de que ningún servidor público ganaría más que el Presidente de la República.

Actualmente, el jefe del Ejecutivo obtiene 148 mil 861 pesos netos mensuales, a los que hay que sumar 58 mil 730 pesos de prestaciones y una “percepción extraordinaria” de 52 mil 042 pesos. En total, 259 mil 627 pesos.

Si se toma en cuenta la percepción neta, López Obrador ganaría entonces 74 mil 430 pesos y si se le suman prestaciones, 103 mil 795 pesos.

Protección del EMP. El tabasqueño ha dicho que prescindiría de la protección del Estado Mayor Presidencial (EMP) que hoy incluye a poco más de 10 mil elementos entre efectivos, policías, civiles y la Unidad de Guardias Presidenciales. El presupuesto que se le asignó para este año es de 398 millones 551 mil pesos.

Pensiones a expresidentes. Otro compromiso es eliminar las pensiones de los expresidentes que representan un gasto de 40 millones pesos. Actualmente las reciben Luis Echeverría, Vicente Fox y Felipe Calderón, aunque él la dona desde febrero de 2017 a una asociación civil. Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo renunciaron a ella.

La pensión mensual vitalicia asciende a 205 mil 122 pesos; un seguro de vida y uno de gastos médicos mayores; seguridad del EMP y hasta 25 empleados pagados por el Gobierno Federal.

Avión presidencial. El TP01 José María Morelos y Pavón es un Boeing 787-8 Dreamliner que fue adquirido en 2012. El costo total del avión fue de 218.7 millones de dólares.  

En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 se explica que la adquisición de la aeronave será amortizada durante los 15 años venideros con dos pagos anuales por operación y mantenimiento; y por el arrendamiento. De tal forma que el costo total será de siete mil 560 millones de pesos.

En una siguiente entrega, abordaremos otros aspectos de la cuarta transformación prometida por el futuro mandatario.  

Compartir