Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro

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Redacción ejecentral

Por ahora la estrategia le falló a Alfonso Durazo en la Secretaría de Seguridad Ciudadana, y ya le estalló la primera bomba; pero sólo fue el comienzo, dicen los que saben, porque la falta de diálogo y sensibilidad en los últimos tres meses logró lo que no se había conseguido en varios años en la Policía Federal: unirlos. Resulta que las siete divisiones y sus 35 mil integrantes, apoyados por sus familias, están dispuestos a hacer más paros, bloqueos y protestas. ¡Y qué esperaban! No los convocaron para explicarles el proceso de transformación a Guardia Nacional, les quitaron prestaciones, no les reconocieron su antigüedad, los obligaron a irse a Migración “temporalmente” y los militares, además de que los maltrataron con malos alojamientos mientras entrenaban, les llamaron gordos y les advirtieron que si querían quedarse debían bajar entre 20 y 30 kilos, y no tener más de 40 años.

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