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Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@ejecentral.com.mx

El poeta tabasqueño Carlos Pellicer (1897-1977) no sólo es el mentor político de Andrés Manuel López Obrador, sino el responsable de inocularle la idea de que “por el bien de todos, primero los pobres”.

“Realmente es suculento leer a Pellicer”, dijo López Obrador en una entrevista de 2002. “Me ayudó mucho conocer a un gran poeta consecuente con sus ideas y actitudes, pues el maestro Pellicer era un hombre entero, con ideales, gran sensibilidad hacia los pobres y un sentido del humor incomparable”.

Pellicer, quien reclutó a López Obrador en los años 70 para su campaña para senador, nunca ocultó sus convicciones católicas y de izquierda. “Creo que es muy fácil conciliar ambas actitudes”, dijo el poeta en una entrevista con Emmanuel Carballo. “Quiero que usted me diga si alguien alguna vez puede sustituir por otro mejor este postulado: ‘Amaos los unos a los otros’. Aquí, en este postulado, está toda la teoría económica”.

En su libro La mafia nos robó la presidencia, López Obrador define su perfil político y social: “Me considero de izquierda y pelliceriano, porque este maestro protestó por la injusticia social y escribió poemas siempre llenos de esperanza”.

Y con frecuencia cita este verso de Pellicer, quien se nutrió de la Doctrina Social de la Iglesia que predominó en los años 30. “¿La Revolución?/ No se detiene nunca, siempre tiene qué hacer./ Es la lucha de todos los días contra nosotros mismos./ Contra el egoísmo, contra las ambiciones desmedidas,/ contra la indiferencia, contra la hipocresía./ La verdadera alegría es dar,/ pelear por los que tienen hambre…”

El trabajo con los indígenas

En el libro Esto soy, publicado durante la pasada campaña presidencial, López Obrador sostiene que “en las comunidades indígenas me formé como luchador social”.

El primer trabajo de López Obrador, tras salir de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde estudió Ciencia Política, fue como director del Centro Coordinador Indigenista Chontal, cargo que desempeñó de 1977 a 1982. En la zona maya chontal, ubicada en los municipios de Nacajuca, Jalpa, Centla y Macuspana, “tomé conciencia de lo que es trabajar desde abajo con la gente pobre”.

En ese texto, el hoy Presidente de la República relata que en la zona chontal se construyeron “camellones”, algo parecido a las chinampas del Altiplano, las cuales dieron oportunidad para que la población mejorara su calidad de vida.

“Me siento orgulloso porque se ayudó mucho a la gente. Se fundaron escuelas, se alfabetizó, se construyeron centros de salud, viviendas, se crearon cooperativas de producción y transporte, se otorgaron créditos a la palabra para la agricultura y la ganadería”, relata López Obrador, quien parece estar describiendo su actual esquema de programas sociales

Jesús y el papa Francisco

En septiembre pasado, poco después de ganar las elecciones, López Obrador solicitó a la Fundación Scholas Occurrentes, creada por el papa Francisco, participar en el programa Jóvenes construyendo el futuro. Al compartir con el Pontífice el folleto en el que se explica la estrategia para acabar con los ninis, López Obrador escribió una dedicatoria para el líder religioso: “Para el papa Francisco, mi líder e inspiración por su verdadero interés por los pobres y olvidados. En especial, por su atención a los jóvenes. Con todo mi afecto y gratitud: Andrés Manuel López Obrador”.

La figura de Jesús también es citada con frecuencia por López Obrador para argumentar su inclinación por los más desfavorecidos y sus programas sociales. Uno de los capítulos de su libro Tabasco, víctima del fraude electoral, comienza diciendo: “Cristo fue un luchador social, un hombre que defendió a los pobres de los poderosos de su tiempo… Concibo al cristianismo como una doctrina de liberación”.

En una entrevista con Jorge Ramos, el tabasqueño dijo que admira a Jesús. “Yo soy cristiano en el sentido amplio, creo en el pensamiento y la obra de Jesús; él lucha por los pobres, por eso los potentados, los poderosos de su época, lo seguían, lo espiaban y lo sacrificaban. Esa es mi historia”.

El programa Jóvenes construyendo el futuro, uno de los más impulsados por el Presidente y que fue diseñado para atender a los chicos que no estudian ni trabajan, está inspirado en las políticas del presidente Franklin Delano Roosevelt, en Estados Unidos, tras la Gran Depresión de 1929, y que permitió generar empleos.

Aunque nos quedemos sin camisa, aunque pasemos de la austeridad republicana a la pobreza franciscana. Primero la gente y primero los que sufren, primero los desvalidos, primero los pobres, primero los oprimidos.” Andrés Manuel López Obrador, presidente de México

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