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Juan Carlos Rodríguez

A sí como patentó la cuauhteminha, Cuauhtémoc Blanco tiene su propia forma de medir las preferencias electorales. Consiste en caminar por las calles y anotar las mentadas de madre que recibe. Con esta peculiar metodología, el exgoleador de la Selección Mexicana retó a sus adversarios a recorrer Cuernavaca y mostrar quién tiene el respeto de la gente.

Nunca recibió contestación. Lo que sí obtuvo fue una acusación de Rodrigo Gayosso, candidato del PRD e hijastro del gobernador saliente, Graco Ramírez, de estar involucrado con el narcotráfico.

En política sí está muy cabrón”, responde Blanco cuando se le pregunta si sus adversarios políticos cometen faltas tan arteras como la del jugador trinitario Ancil Elcock, el temible defensa que en octubre de 2000 le destrozó la pierna derecha y truncó su sueño de ir a jugar a Europa. Después de esa plancha, jamás volvió a recuperar su nivel.

Eso no es nada”, afirma. “Acá me hicieron juicio político, me inventaron un asesinato y ahora dicen que soy narcotraficante. En la política sí está cabrón, debes andar con cuidado, porque estos sinvergüenzas (se refiere Graco Ramírez, Rodrigo Gayosso y los hermanos Julio y Roberto Yáñez, dirigentes del Partido Social Demócrata) son capaces de todo”.

IlustraciónSelloNantzinLa entrevista con Cuauhtémoc Blanco, puntero en las encuestas rumbo a la elección de gobernador de Morelos, se realiza en un hotel de Cuernavaca, antes de una reunión con el gremio de los abogados. Acude de jeans y camisa, sin la corbata de los “fresitas”, como les llama a los políticos que cada tres o seis años, dice, mienten a la gente para pedirles el voto.

De los nueve candidatos a gobernador que tiene la coalición Morena-PT-Encuentro Social para los comicios de este año, Blanco Bravo es el que tiene una ventaja más amplia sobre sus adversarios.

De 45 años, Cuauh es el segundo máximo goleador histórico de las Águilas del América y el tercer mejor romperredes de la Selección Nacional. Aún conserva esa fisonomía y el rostro más propios de un exboxeador que de un exfutbolista.

Se define como un “peligro mortal” para la clase política que ha gobernado el estado: “No me voy a quedar callado y les vamos a sacar todos sus trapitos, hasta las últimas consecuencias. No voy a parar”.

Se envalentona: “Gracias a Dios ya saqué a mi familia de aquí, y ahora no le temo a nada. Yo simplemente quiero trabajar, quiero hacer las cosas bien, pero eso implica afectar intereses. Hay que tener cuidado con estos políticos, son capaces de muchas cosas: quemar las urnas o robarse las casillas. Por eso nos urge que venga el Ejército y que venga gente internacional para que vean cómo se maneja esta bola de sinvergüenzas”.

Cuauhtémoc Blanco lo tiene todo para llevar una vida tranquila. Podría estar entrenando un equipo de futbol, viajando a Rusia como comentarista de alguna televisora o simplemente viviendo de sus negocios. Pero no. Ha preferido estar en una campaña llena de tensiones y riesgos. ¿Por qué estás en política?

—Lo pensé muchas veces. Nunca lo he negado, a mí no me gustaba la política, pero siempre he dicho que por algo pasan las cosas. Yo tenía otros planes: ser entrenador, comentarista o descubridor de talentos. Pero, mira, este tema de la política para mí ha sido también un reto muy importante. Hay muchas injusticias aquí en el estado y en todo el país. Si no se robaran tanto estos políticos yo creo que seríamos de los mejores países del mundo. Pero lamentablemente no es así, y estoy aquí poder ayudar a la gente, para poder cambiar las cosas.

¿Y es posible cambiar las cosas? ¿Se puede eliminar la corrupción? ¿Se puede evitar que se roben el dinero?

—Sí, sí es posible. Lo único que se necesita son ganas de trabajar y ganas de hacer bien las cosas. Cuando llegan esos recursos, utilizarlos como se debe, no robarlos, como lo ha hecho el actual gobernador, el hijastro y todos los secuaces de su gabinete. Sí hay recursos, pero se los roban. Ese dinero tendría que ir para medicamentos, para tractores, es dinero que manda la Federación, y no los ejercen como se debe.

Cuauhtémoc Blanco no es un político tradicional, viene del ámbito deportivo y de la cultura del esfuerzo. ¿Qué quiere aportar en el servicio público?

—Ya te lo dije: ayudar a la gente. Hoy por hoy, el 50% de la gente vive en pobreza aquí, en el estado, y eso no puede seguir. Yo quiero que la gente tenga calles dignas. Gobernadores van y vienen, presidentes municipales van y vienen, y nunca se ponen a chambear por las necesidades de la gente.

¿Te van a dejar llegar?

—Ahora que estuve de presidente municipal no tuve el apoyo de ningún diputado de estos sinvergüenzas que se han robado todo, ni del gobernador. A como diera lugar me pusieron piedras en el camino porque tenían miedo de que yo llegara a la gubernatura porque, como le vengo diciendo a la gente, yo no voy a negociar como lo hace esta clase de políticos que se roban todo. Pero yo lo he dicho: el que la deba la va a pagar, porque es una injusticia lo que hacen con la sociedad; cada tres años o cada seis años van pidiendo el voto y le mienten a la gente.

Cuauh-WEB

Histórico. Estas imágenes de video muestran la jugada maestra con la que Blanco anotó el segundo gol contra Bélgica en el Mundial de Francia 98.

¿Un triunfo de Cuauhtémoc Blanco es una mala noticia para la clase política de Morelos?

—Un triunfo de Cuauhtémoc Blanco les va a afectar a todos aquellos que hayan hecho algo indebido en el gobierno. Van a salir corriendo muchos personajes de la política, porque yo no voy a negociar. Hay que hacer auditorías, como es normal después de que acaba una administración. Yo quiero trabajar por todos los municipios, ver que sí se está trabajando que no haya un cambio como lo han hecho estos gobiernos, que no han hecho nada, se olvidan de la gente, y por eso el estado está como está.

¿Investigarías a Graco y, de haber elementos, lo meterías a la cárcel?

—¡Auditoría! Y el que la deba la tendrá que pagar. Ahí hay unas carpetas de los actuales presidentes municipales, pero no las han sacado porque está metido también el hijastro del gobernador, que fue el secretario de la Contraloría; también hay un fraude que hizo con Manuel Martínez Garrigós.

¿Tienes indicios de desvíos?

—Sí, claro. Tenemos todas las pruebas.

¿Y qué tan graves son?

—Pues estamos hablando de terrenos que eran del estado, empresas falsas, hay mucho que rascar, pero ahorita no podemos hacer nada. En el futuro, si Dios quiere que ganemos, vamos a sacar esas carpetas de investigación.

Y 20 años después: “Fue un churro”

El arranque del Mundial de Rusia 2018, el próximo 14 de junio, sorprenderá a Cuauhtémoc Blanco en la recta final de la campaña. Admite que le encantaría escaparse con sus amigos para ver los juegos, pero no hay tiempo de distracciones. No puede darle ventajas al rival.

La campaña también se empalmará con el 20 aniversario del magistral “churro” que anotó contra Bélgica, en la Copa del Mundo de Francia 1998.

Aquel 20 de junio, El Cuauh llamó la atención del planeta por haber realizado un remate que desafió las leyes de la física, pues conectó el balón con la parte externa del pie izquierdo, cuando lo más natural para un pase que viene del extremo izquierdo era golpear con el empeine derecho, y en lugar de lanzarse de “tijera” se aventó un antiestético sentón.

Recuerdo que lo hice con un gran esfuerzo, con mentalidad. Para mí fue una casualidad hacer ese gol; si me vuelve a caer un balón así, creo que no lo vuelvo a rematar de esa manera. Yo dije que fue un ‘churro’, y lo sigo pensando, pero fue con gran entusiasmo.

copas del mundo tiene Cuauhtémoc Blanco en su trayectoria. Ha jugado 11 partidos en mundiales y en cada edición ha marcado un gol.

¿Es tu mejor gol con la Selección?

—Yo creo que ese y el de la Copa Confederaciones (el que le hizo a Brasil en el Estadio Azteca, en 1999, durante la final del torneo, tras recibir un pase de Rafael Márquez, driblar a un defensa y golpear con la izquierda al segundo palo) han sido los mejores.

¿Cómo ves a México para esta Copa del Mundo?

—Mira, le tocó un grupo difícil, pero hay jugadores con un gran talento; es cuestión de mentalidad. Todo mundo dice que Alemania va a golear a México, pero yo tengo mucha fe de que le saque un empate. Yo confío mucho en la Selección. Hay gran potencial, simplemente es cuestión de mentalidad.

¿Ves a un líder en plantel?

—Yo creo que no hay un líder, pero es cuestión de que entre ellos se reúnan para ver las diferencias y definan cómo le pueden atacar a Alemania.

Para ser seleccionado se necesita mucha preparación. ¿En política es igual?

—Fíjate que al principio no tenía conocimiento de la política, intuía que había abusos, pero no me imaginaba a qué grado…

¿Qué te sorprendió?

—Sabía que robaban, pero de esta forma, por eso nunca pensé dedicarme a la política. Fíjate que a mí me buscaron muchos candidatos cuando estaba en el futbol, para que hiciera campaña con ellos, pero nunca quise hacerlo, no me convencía. Por eso, ahora que estoy aquí, me doy cuenta de muchas situaciones que pasan en el estado y en todo el país, que siempre es lo mismo, hay muchas necesidades, pero los gobiernos sólo piensan en el beneficio propio, nunca en el bien de la gente.

¿Estás preparado para ser gobernador?

­—Yo siempre lo he dicho: de nada sirve tener un título si no tienes la sensibilidad para entender los problemas de la gente. Hay muchos personajes que dicen que no estudié la primaria. Yo terminé la secundaria, y después ya no tuve la oportunidad de seguir estudiando porque empecé a entrenar con el América, ya no tuve tiempo. Pero yo creo que la gente está cansada de lo mismo, y hay muchos personajes que me tienen miedo porque no quieren que una persona no maleada llegue al gobierno. Yo soy una persona sincera, auténtica, que le habla a la gente cómo es lo que se han robado estos personajes, así soy y no voy a cambiar porque sería traicionar a la gente.

38 goles anotó El Cuauh en la Selección Nacional; es el tercer mejor anotador de la historia, sólo superado por El Chicharito Hernández (49 goles)  y Jared Borguetti (46).

¿Eso ocurre en todos los partidos?

—No sé si en todos los partidos, lo que yo siempre he dicho es que hay políticos buenos y hay políticos malos, hay gobernadores que se han robado todo y lo están pagando, yo creo que el actual gobernador es igual que Javier Duarte de Veracruz.

En estos tres años de carrera política, ¿qué es lo peor que has visto?

—Pues las injusticias, que cada tres, cada seis años la gente tiene una esperanza y estos políticos traicionan la confianza, siempre se esconden, nunca dan la cara. La verdad es que son personas malas, quieren seguir en el poder, pero ya se les acabó su reinado.

¿No tienes miedo enfrentarlos frontalmente? Son gente poderosa. ¿No temes agresión?

—Sí claro que sí, y por eso si me pasa algo culparía a Rodrigo Gayosso, porque él está involucrándome con el narcotráfico, porque si me llegan a balacear o algo, él va a tener argumentos para decir: ‘ya ven cómo sí estaba involucrado en el narcotráfico’. Por eso lo culpo a él, a los Yáñez y al gobernador de lo que me pueda pasar. Todos ellos están en unión y quieren despedazar al primer lugar, pero yo digo que el que nada debe nada teme.

¿Cuál es el origen de tu pleito con el gobernador Graco Ramírez?

—Este personaje la verdad le ha hecho mucho daño al estado. Y me da mucha vergüenza, porque después de lo que hizo el padrastro, este sinvergüenza de Gayosso quiere quedarse con el gobierno, y no se vale. Yo creo que quiere quedarse para tapar todo lo que hizo el padrastro, pero no lo vamos permitir. Tienen mucha lana de todo lo que se han robado. La única oportunidad que tienen para ganar es robarse la urnas y es lo que van a hacer…

¿Y ya tienes un plan?

—Vamos a necesitar al Ejército y que venga gente de afuera, internacional, y que esté observando las urnas, porque créemelo que a eso se van a dedicar, porque no tienen manera de ganarme, van en el cuarto lugar, les llevo 30 puntos, no levantan ni por equivocación, y eso es lo único les queda, robarse la urnas, no hay más opciones. Involucrarme este desgraciado, porque es un desgraciado, involucrarme con el narcotráfico, la verdad es que es una mala persona, es una persona que está enloquecida y puede hacer lo que sea.

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Político. La carrera política de Blanco comenzó en 2015.

El problema número uno: la inseguridad

Después de gobernar una ciudad de 360 mil habitantes, como Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco aspira a encabezar un estado poblado por 1.8 millones de personas. De llevarse el triunfo, Morelos sería el primer estado en haber vivido tres alternancias con distinto signo político.

›La última vez que el PRI ganó la gubernatura fue en 1994, de la mano del general Jorge Carrillo Olea, quien dejó trunco su mandato, pues en 1998 pidió licencia en medio de una escalada en los índices delictivos. Entre 2000 y 2012 gobernaron los panistas Sergio Estrada Cajigal y Marco Antonio Adame, en cuyos mandatos creció la presencia del cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

La segunda alternancia vino con el triunfo del perredista Graco Ramírez Garrido Abreu, con quien Blanco ha tenido una disputa frontal por la implementación del Mando Único, ya que en 2015, cuando el exfutbolista ganó la alcaldía de Cuernavaca, se negó a ceder el control de la policía al mandatario estatal.

Si bien las tasas de delitos han bajado durante la gestión de Ramírez, la violencia en Morelos sigue siendo elevada. Actualmente, tiene la quinta tasa más alta de homicidios dolosos (11.2 por cada 100 mil habitantes), la séptima más alta de feminicidios, la sexta en secuestros, la octava en robo a casa-habitación y la novena en robo a transeúnte.

¿Cuáles son los principales problemas del estado?

—El número uno es la inseguridad. Estamos pasando por una situación bien canija, bien difícil: hay robos, secuestros, balazos, matazones de gente inocente. El mando único no ha servido aquí, más que para el gobernador y el comisionado, esa es una realidad, aunque ellos digan que ha bajado la violencia eso es totalmente mentira. Yo creo que esa es una de las prioridades y ayudar a la gente en el campo. Hay clínicas que están sin medicamentos, sin jeringas y los hospitales en malas condiciones…

¿Sigues pensando que los presidentes municipales se deben hacer cargo de su policía?

—Tenemos que hacer un mando mixto, y si tenemos que meter federales o al Ejército, adelante, con todo. No podemos permitir más inseguridad aquí: robos a bancos, robos a casa habitación, drogas. Tenemos que platicar bien con los presidentes municipales y que se avienten la bronca y que se fajen, yo no voy a permitir complicidades. Antier (el lunes 28 de mayo) mataron a una persona que estaba en el equipo de nosotros. Esto no puede seguir.

¿Qué tan profundo es el problema del narco en Morelos?

—Creo que en todos los estados estamos viendo lo mismo, en todos los estados el narcotráfico está detrás de los secuestros y el derecho de piso. Es lamentablemente eso. A mí me da una gran tristeza porque pones un negocio con mucho sacrificio y que te pidan derecho de piso no se me hace justo. Imagínate, te piden entre 10 mil y hasta 50 mil pesos, pues ¿cómo le haces? No puedes subsistir, los empresarios mejor cierran.

Y eso, desde luego, le pega al empleo, al turismo…

—Si no tienes seguridad no tienes turismo, la gente no quiere venir a Cuernavaca, por lo mismo. Yo recuerdo que hace 20 años era otro Cuernavaca, la verdad es que ahora esto es un pueblo fantasma, porque realmente no hay nada.

Cuéntanos cómo conociste a López Obrador.

—Yo pertenezco a Encuentro Social y el que hizo la coalición fue Hugo Eric Flores (dirigente nacional del partido) con López Obrador y el PT. Hugo Eric fue quien me invitó al partido. Él se me hace una buena persona, una persona que está comprometida y, al igual que toda la gente, tiene una esperanza con López Obrador.

¿Qué opinas de López Obrador?

—Hoy por hoy, te lo digo como ciudadano, todos tenemos una esperanza en él, y confío en que va a hacer las cosas bien. Yo creo que tiene una muy buena oportunidad, él quiere ser un buen presidente y tengo mucha fe que él lo va a hacer bien. Conozco a su esposa, es una buena mujer; conocí a su hijo, que es americanista, y la verdad es que López Obrador me parece un buen tipo, es una persona que quiere ayudar a la gente.

Recientemente fuiste papá por tercera vez. ¿Cómo se complementan tu vida familiar con tu actividad política?

—Yo tengo tres hijos y estoy muy contento con mi familia. A mi hijo, el más pequeño, quiero darle todo el apoyo. Ahorita no nos deja dormir, pero, bueno, ya irá creciendo. La verdad es que estoy muy contento, muy pleno. Creo que mis hijos me dan la fuerza. No quiero que a mis hijos les digan que su papá fue un ratero como gobernador, quiero darle la cara a la gente, y quiero que me vean que hice las cosas bien, que no me robé ni un peso y que voy a seguir luchando contra las injusticias. Quiero que mis hijos vean a la gente de frente y que en cualquier lugar que los vean les digan que su papá fue un buen gobernante y que hizo las cosas bien.

¿Cómo te imaginas a Morelos en seis años en caso de que ganes?

—No sé. Ahorita yo vivo el presente y el presente que vivo es hacer las cosas bien, creo que tengo una gran oportu-
nidad, igual que López Obrador, de darles esa alegría a la gente, que digan: ‘mira, este futbolista —como me dicen los políticos ladrones— les demostró que trabajó bien, que hizo lo mejor por la gente.

¿Te asumes como un ejemplo de superación personal?

—Fíjate que nosotros, tanto futbolistas, boxeadores, beisbolistas, toda clase de deportistas, creo que nosotros venimos de abajo, y nosotros le hemos sufrido, y sabemos lo que se vive el día a día en las calles. Nosotros somos gente de barrio, gente que venimos de una colonia y vemos todos los sufrimientos de la gente, y estos políticos no. Estos quieren seguir teniendo el poder y cuando pierden el poder, se pierden, ya no saben cómo buscar otro hueso.

¿Te ha mareado el poder?

—Gracias a Dios, a mí jamás se me ha subido. Sigo siendo la misma persona humilde, nunca se me ha olvidado de dónde vengo. Conservo a mis amigos de la infancia, creo que eso es lo más bonito. Ya tiene mucho que no voy a mi colonia donde antes vivía, en Tlatilco (Azcapotzalco) y a Tepito, ahí crecí. Ahí todo mundo me conoce, pero al final de cuentas nosotros sabemos lo que se vive el día a día en las calles, por eso yo le digo a estos políticos “fresitas” que se ponen sus corbatitas: salgan a la calle.

Y cuenta que un día le hizo un reto a su adversario político: “Yo le digo a Rodrigo Gayosso que salgamos a la calle él y yo juntos, a ver a quién se la refrescan más, si a él o a mí o a esta clase de políticos, como Víctor Caballero (candidato del PAN a la gubernatura), también defraudó cuando estuvo en Salud; hay dos personas prófugas que estaban con él. No lo podemos permitir. La gente está cansada de lo mismo, pero gracias a Dios, despertó la gente.

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