FOTO: CUARTOSCURO

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Redacción ejecentral

Si hay un estado donde hay personas desaparecidas es Coahuila, y las presiones que se dieron cinco años atrás obligaron al entonces gobernador Rubén Moreira a instalar una mesa de diálogo con los familiares de víctimas de desaparecidos, en la que participaban organizaciones sociales y las comisiones de los derechos humanos, y a la que también acudían autoridades municipales, federales y hasta empresariales. Se avanzó poco para hacer justicia, pero se dieron algunos pasos para apoyar a las familias, como fue el que las empresas en las que trabajaba la persona antes de desaparecer, pagaran su sueldo hasta que fuera localizada; resulta que por lo menos una decena de esas compañías dejaron de cubrir mensualmente ese salario y prefirieron ampararse. Dicen los que saben que el ahora gobernador Miguel Ángel Riquelme no está haciendo nada por negociar con las empresas como lo hizo su antecesor Moreira, y ya comenzaron los reclamos y pueden elevarse a nivel internacional; pero en su defensa, los empresarios sostienen que las autoridades locales no están haciendo su trabajo para encontrar a los desaparecidos, oséase que eso implicaría que deberán pagar de por vida ese salario, y la economía no está para eso. Así quieren responsabilizar al gobierno estatal y que la fiscalía haga su trabajo.

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