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Redacción ejecentral

Un día después de su asesinato en Culiacán, Sinaloa, la mesa que a diario ocupaba Javier Valdez en el Bistromiró para tomar café por las mañanas se convirtió en un altar improvisado después de que los comensales del lugar colocaron un café y un vaso con agua, flores, un letrero de reservado y la edición de diario del que era corresponsal, La Jornada, con su foto en la portada.

De acuerdo con medios locales el martes 16 de mayo, el restaurante había decidido retirar la mesa que ocupaba cada mañana desde las 7:00 horas el editor y director de Ríodoce, pero ante la ofrenda de los clientes se mantendrá así como altar toda la semana

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