¡Del cajón de los recuerdos! Zabludovsky y el eclipse inolvidable de 1991

20 de Abril de 2024

¡Del cajón de los recuerdos! Zabludovsky y el eclipse inolvidable de 1991

Zabludovsky y el eclipse
Foto: Canva y redes sociales

El eclipse de 1991, recordado por muchos gracias a la crónica de Zabludovsky en su programa 24 Horas, dejó imágenes inolvidables; para este 2024, el fenómeno promete ser igual de impresionante

Después de 33 años de espera, el próximo 8 de abril, México será testigo nuevamente de un majestuoso fenómeno astronómico: el eclipse total de Sol, evento que fue denominado en su momento como el “eclipse del siglo” por el reconocido periodista Jacobo Zabludovsky durante su cobertura en 1991. Este acontecimiento único volverá a teñir de oscuridad el día, ofreciendo un espectáculo natural sin igual.

El eclipse de 1991, recordado por muchos gracias a la crónica de Zabludovsky en su programa 24 Horas, dejó imágenes inolvidables: un Sol completamente oculto tras la Luna, creando un impresionante anillo blanco, un descenso notable de la temperatura y ciudades sumidas en la oscuridad. La sombra de la Luna cruzó el Pacífico a una velocidad de 2,600 kilómetros por hora, oscureciendo Baja California Sur y, posteriormente, el Valle de México, donde millones de habitantes experimentaron casi 7 minutos de oscuridad total.

En aquella ocasión, la naturaleza colaboró permitiendo que el eclipse se observara en casi todo el territorio nacional, a diferencia de lugares como Honduras, donde desafortunadamente algunas personas sufrieron daños permanentes en la córnea por no tomar las precauciones adecuadas.

Para este 2024, el fenómeno promete ser igual de impresionante. En la Ciudad de México y el Estado de México, los habitantes podrán disfrutar de un eclipse parcial de Sol, que oscurecerá el día en un 74% entre las 10:51 am y las 13:36 pm. Sin embargo, la experiencia del eclipse total de Sol se reservará para los estados de Sinaloa, Durango y Coahuila, donde el día se convertirá en noche por unos momentos mágicos.

Este evento astronómico no es solo una oportunidad para admirar la belleza del cosmos, sino también para reflexionar sobre nuestra relación con el universo que nos rodea. Es una invitación a observar, a proteger nuestros ojos con las medidas necesarias y a sumergirnos en la maravilla de los fenómenos naturales.