La Portada| Atribuyen naufragio del Frente a pifias de los partidos

13 de Julio de 2024

La Portada| Atribuyen naufragio del Frente a pifias de los partidos

los partidos de oposición

El senador Gustavo Madero aseguró que la oposición “perdió la brújula”; aliarse con el PRI “fue un error garrafal” del PAN, dice el exdirigente nacional del blanquiazul, Damián Zepeda

Escudados en denuncias sin fundamento de “fraude”, los dirigentes nacionales del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas; del PAN, Marko Cortés, y del PRD, Jesús Zambrano, intentan evadir su responsabilidad ante los señalamientos de especialistas y de militantes de sus propios partidos en el sentido de que ellos son responsables, en buena medida, de la debacle del Frente Amplio por México durante los comicios del pasado 2 de junio.

En medio de una lluvia de cuestionamientos, y con la imagen de sus respectivos partidos por los suelos, los dirigentes partidistas parecen apostarle únicamente a proteger sus intereses y conservar cuotas de poder a través de senadurías plurinonimales que ellos mismos se asignaron.

La arrasadora votación en favor de Morena y su candidata presidencial, Claudia Sheinbaum, parece ser la estocada final para la alianza PAN-PRI-PRD, que en las pasadas elecciones compitió con el nombre de Fuerza y Corazón por México.

Sin embargo, esa marejada de sufragios, con los que Sheinbaum superó por 32.3 puntos porcentuales a la aliancista Xóchitl Gálvez, se debió, más que a una buena campaña de Morena y aliados –que la hubo–, a los errores cometidos por las dirigencias de los llamados “partidos tradicionales”, los cuales quedaron casi totalmente desdibujados y uno de ellos al borde de la extinción.

Diversos especialistas, militantes y liderazgos del PAN, PRI y PRD consultados por ejecentral coinciden en que las crisis internas, la falta de visión de las cuestionadas dirigencias nacionales por hacer cambios al interior de sus respectivos partidos, la falta de apertura hacia la sociedad civil, la ausencia de congruencia entre el discurso y las acciones de sus líderes, son las causas principales que impidieron que la alianza fuera vista como una verdadera opción de cambio para la sociedad. Y el resultado en las urnas terminó por agudizar su declive institucional.

Por el contrario, tras los comicios del 2 de junio, el bloque de partidos pertenecientes a la Cuarta Transformación (Morena, PT y PVEM), creció exponencialmente y de manera proporcional al declive de la alianza opositora, al grado de que Morena le arrebató al PAN el bastión de Yucatán y tiene amplias posibilidades de lograr el “Plan C”, es decir, la mayoría calificada en las dos cámaras del Congreso de la Unión.

“Sin argumentos convincentes”

“La propuesta de Fuerza y Corazón por México no tenía argumentos convincentes, ni liderazgos convincentes para combatir la injusticia, la desigualdad y atender a los más vulnerados. Extraviaron la brújula, están muy acostumbrados a sus viejos modos de hacer política, cuando México ya cambió”, señaló el senador Gustavo Madero, quien presidió al PAN en 2015.

En ese sentido, el integrante del Grupo Plural sostuvo que los partidos de esta alianza perdieron la oportunidad de consolidar “una propuesta autocrítica y de futuro”, y en lugar de ello “cayeron en la estrategia más primaria de criticar al presidente y a Claudia (Sheinbaum), cuando a la gente eso no le importaba, lo que le importaba es ‘a mí qué me va a pasar, qué me ofreces, qué visión tienes”.

Para el exlegislador y político priista Fernando Lerdo de Tejada, el descontento de la sociedad hacia los partidos políticos, particularmente los de oposición, se debe en buena medida a las decisiones que tomaron sus respectivos dirigentes nacionales, lo que también se reflejó en un descuido hacia sus propios militantes.

“Tenemos una dirigencia que se ha despachado con la cuchara grande, se han colocado en los puestos más relevantes de elección popular, y han relegado a figuras que dentro del priismo son importantes y que simplemente no les han hecho ni caso ni les interesa, en esta posición de centralismo que tiene la actual dirigencia que encabeza Alito Moreno”, señaló quien fuera vocero del expresidente Ernesto Zedillo.

Al reconocer que las principales fallas del partido se deben a “errores de personajes que nos dejaron tirados”, Lerdo de Tejada confió en que la próxima asamblea nacional del PRI, en agosto, “donde Alito Moreno tendrá que dejar ya la dirigencia”, represente una oportunidad para hacer una “reflexión muy profunda; de otra manera, se corre el riesgo de volverse completamente intrascendente, como le sucedió al PRD”.

Para el exdiputado perredista Fernando Belaunzarán, ante un “sistema de partidos que está agotado en muchos sentidos, es obligado hacer un balance, pero particularmente una autocrítica, preguntarse si fue correcto que se cerraran a la sociedad”.

“Somos una alianza muy amplia (pero) los partidos decidieron cerrarse mucho. Y luego, ver hacia adelante cómo pueden recuperar la credibilidad, es algo que todos los partidos deberían preguntarse”, remarcó.

En la opinión del senador panista Damián Zepeda Vidales, la falta de credibilidad, y el “no abrirte a la sociedad, ni ser congruente entre lo que dices y lo que haces”, hablando específicamente del PAN, derivó en que Morena obtuviera un “poder absoluto” y en que tengamos un “muy debilitado sistema de partidos” y de contrapesos en el país.

Quien fuera presidente nacional del PAN en 2017-2018 reiteró su desacuerdo con el Frente Amplio y dijo que la alianza de su partido con “un debilitado y cuestionado” PRI, “fue un error garrafal que se tiene que acabar”.

“Se les dijo muchísimas veces, estaba toda la evidencia, perdieron una elección tras otra, una gubernatura tras otra, y no quisieron escuchar, pues ahí está el resultado. Evidentemente era muy difícil poder hacer un proyecto que generara esperanza, un cambio con visión de futuro, si se representaba al pasado”, admitió.

Y aunque el partido que más se vio disminuido fue el PRD, lejos de intentar hacer una reflexión sobre los errores internos, su dirigente nacional, Jesús Zambrano, aseguró que ante la embestida del aparato del Estado, como asegura ocurrió en esta elección, se dificulta hacer una autocrítica.

“Utilizan los programas sociales como mecanismo para presionar al electorado, presionados que si no votaban por Sheinbaum iban a desaparecerlos. Claro que a la gente le metes miedo y sale a votar, y otro poco o mucho que compres (votos) como lo hicieron”, aseguró.

Y agregó: “Entonces, es un tren que se te viene encima sin señales y te atropella y ¿qué haces contra eso? Oye, me autocritico, cometí el error de no quitarme a tiempo, de no haber podido frenar esa compra de miles de millones de pesos que usaron para comprar votos, pues es muy complicado”.

El poder recargado de la 4T

En los comicios del 2 de julio, la Cuarta Transformación logró que en octubre próximo llegue a la Presidencia de la República la primera mujer, quien además contará con un poderoso respaldo político: la virtual mayoría calificada en el Congreso, 23 gobiernos estatales, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y el control de 26 congresos estatales.

En 1997 se terminó la época en que los presidentes tenían mayoría calificada en el Congreso. Desde entonces, algo así no lo había logrado ningún partido político, pero ahora Morena está a punto de obtener esa fuerza, de la mano de sus aliados, el PT y el PVEM.

Para Roger Bartra, investigador emérito de la UNAM y autor de los libros La fractura mexicana: izquierda y derecha en la transición mexicana, La democracia fragmentada y La democracia ausente, el poder que adquirió la 4T tras los comicios del 2 de junio “es peligroso”, porque esa coalición estaría en posibilidad de aprobar en el Congreso de la Unión y en los congresos locales, reformas constitucionales en contra de la autonomía del Poder Judicial y la desaparición de órganos autónomos, entre otras.

“Es un poder peligroso, porque implica un carro completo, implica una disminución de la influencia de la oposición, un desequilibrio importante en la política. Es una situación muy difícil”, dijo, en entrevista con ejecentral.

¿El poder que adquirió la 4T, se asemeja al poder que tenía el PRI de antaño? se le pregunto. “No, son mecanismos muy diferentes, aunque el gobierno de López Obrador, en buena medida, intentó una especie de regreso a la época nacionalista revolucionaria, ése (el del PRI de antaño) es un regreso imposible y los mecanismos actuales son completamente diferentes. Si logran el Plan C en septiembre y golpean seriamente a la democracia, sí nos vamos a comenzar a parecer un poco más a cómo funcionaba la dictadura llamada perfecta en tiempos del PRI, pero es imposible repetirlo y Morena no es similar al viejo PRI”, respondió.

En tanto, el representante de Morena ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y expresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, calificó a la 4T como un movimiento con responsabilidad social y negó que sea peligrosa.

“Nuestro proyecto se sustenta en la responsabilidad social y está encabezado por personas con ese perfil y con esa seriedad. No podemos hablar de ningún riesgo. En esta legislatura vimos cómo la oposición atascó reformas que pudieron haber sido benéficas para la ciudadanía y que el pueblo se las cobró en las urnas (…) Ahí están los votos, si fuera un peligro para México, si hubiera desencanto, si hubiera lamento social generalizado, Morena hubiera perdido la elección y eso no sucedió, sucedió exactamente lo opuesto”, enfatizó.

El diputado de Morena, Hamlet García Almaguer, destacó que los ciudadanos le dieron el respaldo a la 4T porque quieren las reformas que propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador y las que ha planteado Claudia Sheinbaum.

“Los partidos de oposición son víctimas de haber votado en contra de las reformas sociales, de haber votado en contra de la reforma eléctrica… si hubieran aprobado el Plan B, nosotros no tendríamos mayoría calificada”, declaró.

La 4T, con vida “por mucho tiempo”

En entrevistas por separado con este medio, los morenistas Sergio Gutiérrez y Hamlet García; la dirigente nacional del PVEM y el expresidente de ese partido, Karen Castrejón Trujillo y Carlos Puente Salas, respectivamente, así como el diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña, coincidieron en que la 4T tendrá vida por “mucho tiempo”.

“Si es una coalición ganadora, ¿cómo no vamos a seguir? ¿Por qué te ibas a separar de una alianza ganadora? Porque además nos dio un mandato el pueblo. Al PT le hubiera ido mucho mejor con una candidatura como la mía (a la Presidencia de la República), pero ¿por qué no lo hizo el PT?, porque somos parte de ese movimiento y lo más importante es que le vaya bien al pueblo, que estemos avanzando en los asuntos de fondo de la transformación”, dijo Fernández Noroña.

Carlos Puente, coordinador del Partido Verde en la Cámara de Diputados y expresidente de ese partido, destacó que seguirán con Morena, porque les ha ayudado a impulsar la agenda que le prometieron a su electorado.

“Se nos señala mucho y nos dicen: ‘es que ustedes estuvieron con el PAN, y luego estuvieron con el PRI, y luego estuvieron con Morena’. Revisa todos los congresos del mundo, ¿cómo se construyen las votaciones y las mayorías? Pues con acuerdos. En el PVEM nos debemos a nuestro electorado y tenemos que cumplir lo que les ofrecimos. ¿Con quién puedo alcanzar los acuerdos? Con Morena. Y decimos: ‘tú me ayudas a aprobar lo mío y yo te ayudo con lo tuyo’. Y no debemos espantarnos, al contrario, somos los más derechos”, exclamó.

“Hoy el Verde tiene un gran crecimiento de votación y eso para nosotros recobra interés, en el sentido de tener que seguir impulsando propuestas que emanen de las problemáticas de las y los ciudadanos, pero sobre todo en cumplirles, en poderles dar resultados, y que se deje de ver a un partido que ha sido estigmatizado en los medios de comunicación como un partido que no aporta”, agregó la presidenta del PVEM, Karen Castrejón.

Los políticos entrevistados coincidieron en que Claudia Sheinbaum hará valer la herencia del presidente López Obrador y será la gran lideresa del segundo piso de la 4T.

Pero para Roger Bartra, la fuerza y el carisma de López Obrador es irrepetible y pronto se verá si Sheinbaum tiene un sello propio.

“El fenómeno López Obrador es irrepetible. Vamos a ver si ella logra consolidar un poder autónomo propio. Tiene todos los mecanismos a su alcance para lograrlo, dado que vivimos en un sistema presidencialista. Digamos, los instrumentos los tiene ahí, pero no sé si esa sea su voluntad o prefiera, más bien, seguir estando a la sombra del líder que la colocó en esa posición. Eso nos lo va a probar en los próximos meses”, dijo el sociólogo y académico.

PAN, reinventarse o morir

Con Marko Cortés en la dirigencia nacional, el PAN pasó de gobernar 11 estados en 2018, a cuatro en este 2024, considerando que perdió su bastión político de Yucatán.

Acción Nacional conservará el poder en cuatro entidades: Guanajuato, Chihuahua, Aguascalientes y Querétaro, pero por número de población, Movimiento Ciudadano gobernará a más personas, en Jalisco y Nuevo León.

Como parte del saldo negativo del pasado 2 de junio, el PAN en la próxima legislatura será superado en número de legisladores por el PVEM, el cual le quitará su lugar como segunda fuerza.

Y aunque en comparación con el PRI y el PRD, el blanquiazul fue el que obtuvo la mayor cantidad de votos, con 9.6 millones, equivalentes al 16% de la votación total, la pérdida de espacios que ya tenía ganados, como diputaciones, senadurías, el estado de Yucatán, municipios en varias entidades y dos alcaldías en la Ciudad de México, las críticas hacia la dirigencia, desde adentro, son severas.

“El PAN o se reinventa totalmente o se muere como opción política competitiva de cara al futuro para representar la esperanza de cambio. Así de radical lo digo”, señaló el senador Damián Zepeda.

En entrevista con ejecentral, el exsecretario general y expresidente del partido lamentó que tras los resultados de la elección, en lugar de que la actual dirigencia haga una “reflexión sincera”, busque recuperar la identidad y los valores del partido, y abrirse a la ciudadanía, se la ha pasado con “pretextos, y son puro echar la culpa al gobierno”.

El legislador consideró que uno de los errores de quienes conducen al partido fue una votación en contra de programas sociales en la Cámara de Diputados, pues Morena tomó eso como bandera política.

“Ante una falta total de conducción política de la dirigencia, no sé en qué andaban, pero votaron en contra de los programas sociales. Eso es cierto, ahí está la votación, y los senadores del PAN sí votamos a favor, pero lo hicimos porque nosotros nos desprendimos, porque dijimos ‘no vamos a hacer caso a esta línea política partidista’, fue una rebeldía. Ese error nos costó muchísimo, no puede pasar eso, tenemos que estar congruentes entre lo que decimos y lo que hacemos”, señaló Zepeda Vidales.

Gustavo Madero, otro exdirigente panista, apuntó que si bien el PAN se ha mantenido como un partido “competitivo”, una de sus mayores pérdidas es que “era el partido más democrático en su vida interna, y ahora se siguen haciendo los procesos democráticos, pero con padrones cooptados y controlados por dirigentes locales y nacionales”.

PRI, la decadencia

Cuando Alejandro Alito Moreno llegó a la presidencia del PRI, en agosto de 2019, el partido tenía 12 gubernaturas. Hoy, después de cinco años de gestión, sólo conserva dos.

Cuando Alito tomó el timón, el tricolor había aportado 7.6 de los 9.2 millones de votos que José Antonio Meade obtuvo en los comicios presidenciales de 2018 (82% del total). El pasado 2 de junio, el PRI sólo colaboró con 5.7 de los 16.4 millones de votos que obtuvo Xóchitl Gálvez (una tercera parte).

Cuando Moreno Cárdenas asumió las riendas del PRI, el partido tenía 50 diputados en San Lázaro; para la próxima Legislatura se estima que el tricolor tendrá entre 30 y 41 curules.

Ante el desplome del Revolucionario Institucional, se han multiplicado las voces al interior del partido que exigen que Alito Moreno deje la dirigencia nacional, como es el caso del excandidato presidencial Francisco Labastida y el líder de la disidencia interna, Fernando Lerdo de Tejada.

Para el analista político José Antonio Crespo, los partidos de oposición, entre ellos el PRI, deben plantearse que si continúan con las mismas prácticas, las mismas agendas y los mismos liderazgos, terminarán desapareciendo y dejarán de ser alternativa, por lo que la única opción es la refundación.

“Habría que buscar algún tipo de líder fuerte, importante, creíble, honesto y que funde un nuevo partido con alguno de los registros de la oposición, y que se establezcan reglas: que ciertos personajes indeseables se queden fuera del nuevo proyecto”, apunta Crespo, autor del libro ¿Tiene futuro el PRI?

De acuerdo con Crespo, el nuevo partido debe articularse en torno a un líder creíble, honesto, inteligente, como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, cuando dejó al PRD. “Podrían jalar a buenos priistas, buenos panistas, buenos perredistas, gente de la sociedad civil que quiera entrarle a ese partido. Desde luego, gente con expediente limpio”, añade el investigador.

Además de tener malos números electorales, la gestión de Alito Moreno ha propiciado la salida de cuadros relevantes, quienes han denunciado la falta de democracia al interior del PRI.

Algunos de los personajes que renunciaron o fueron expulsados en los últimos cinco años son Alfredo del Mazo, exgobernador del Estado de México; Alejandra del Moral, excandidata al gobierno del Estado de México; Héctor Astudillo, exgobernador de Guerrero; Adrián Rubalcava, exalcalde de Cuajimalpa; Alejandro Murat, exgobernador de Oaxaca, y los senadores Jorge Carlos Ramírez y Nuvia Mayorga.

Además, Claudia Ruiz Massieu, exsecretaria de Relaciones Exteriores y expresidenta nacional del PRI; Miguel Ángel Osorio Chong, exsecretario de Gobernación; Eruviel Ávila, exgobernador del Estado de México; Omar Fayad, exgobernador de Hidalgo; Claudia Pavlovich, exgobernadora de Sonora y Quirino Ordaz, exgobernador de Sinaloa.

PRD, al borde del precipicio

De ser considerado el principal partido de izquierda en el escenario político nacional, impulsor de la transición democrática y casa de figuras políticas como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo o el propio Andrés Manuel López Obrador, el PRD se encamina a perder su registro.

Al haber alcanzado apenas el 1.8% de la votación, según los resultados de los cómputos distritales, –cerca de un millón 71 mil votos– en la elección presidencial, el “sol azteca” se aproxima a lo que parece ser el momento culminante de una crisis que tiene varios años, pero que desde hace al menos año y medio se ha agudizado.

Y ante la muy probable pérdida de su registro como partido ante el INE, Jesús Zambrano Grijalva, quien se ha desempeñado como dirigente nacional del partido en los periodos de 2011-2014 y de 2020-2024, renovó la promesa, hasta ahora incumplida, de poner el emblema y la organización en manos de la sociedad civil.

“Nosotros vamos a seguir existiendo con o sin registro legal, espero que con registro legal, que lo obtengamos a partir de los cómputos distritales; y vamos a impulsar una renovación, un relanzamiento del PRD, de la mano con liderazgos importantes de la sociedad civil”, señaló el perredista.

Confiado en que el recuento en los 300 consejos distritales dará cuenta de que los dos millones de votos que se anularon preliminarmente pertenecen al PRD, lo cual ayudará a que el partido supere el 3 por ciento de la votación que marca la ley para preservar el registro, el líder perredista cuestionó la etiqueta de “partido tradicional” que se le atribuye, al igual que al PRI y al PAN.

Jóvenes militantes del PRD han solicitado en redes sociales la salida de Zambrano de la dirigencia del partido, mientras que algunas figuras de relevancia, como el exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, piensan ya en impulsar otro proyecto político.

Para el politólogo Salvador Mora Velázquez, la “tendencia altamente personalista” que se gestó al interior del PRD tras la salida de López Obrador y la conformación de Morena, aunado a su característica de “siempre seguir líderes”, ha evitado que el partido se consolide de manera institucional.

“Hoy en día, mucha de su fragilidad deviene de aquel origen, y es simplemente la consecuencia de también un elemento no menor, la debilidad de los grupos al interior del PRD, parte de un relevo generacional que no han querido dar”, señaló el académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Morena se fortalece

De acuerdo con los cómputos distritales, el partido Morena obtuvo por sí mismo 27.3 millones de votos en los comicios presidenciales del pasado 2 de junio, lo que representa el 76.1% de los 35.9 millones de sufragios que obtuvo Claudia Sheinbaum.

El 2 de junio, Sheinbaum se convirtió en la presidenta más votada en la historia del país, con 35.9 millones de votos, e incluso superó al máximo líder que ha tenido ese partido, Andrés Manuel López Obrador.

Los resultados preliminares arrojan que este año, Morena y sus aliados gobernarán 24 entidades federativas, las ciudades más pobladas del país y 11 alcaldías de la Ciudad de México, pues recuperó terreno al triunfar en cuatro alcaldías de las seis que perdió en 2021: Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Magdalena Contreras y Tlalpan.

En el Estado de México logró una victoria contundente, por lo que se prevé que gobierne 88 de 125 municipios, con lo que esta entidad, otrora bastión del priismo, poco a poco se ha pintado de guinda, lo cual se confirma con los triunfos de Morena en los municipios más importantes, como Toluca, Atlacomulco, Ecatepec, Naucalpan y Nezahualcóyotl, entre otros.

Por primera vez, Morena gobernará Yucatán, antes bastión del PAN, y tendrá mayoría en 26 congresos locales, en el Senado y en la Cámara de Diputados.

¿Qué sigue para el instituto político que fundó el presidente López Obrador? El cambio en su dirigencia. En octubre se renueva la presidencia nacional de Morena, ante lo cual se comenta en los círculos de la 4T que el sucesor de Mario Delgado debe tener un gran perfil, acorde con el movimiento, porque Delgado dejará un partido influyente, con un padrón más grande que el de otros institutos políticos y con un presupuesto público multimillonario.

Al menos hay cuatro nombres que se barajan: el exsecretario de Gober-
nación, Adán Augusto López; el excanciller Marcelo Ebrard; la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, y el expresidente interino del partido, Alfonso Ramírez Cuéllar.

De igual forma, desde ahora ya se empiezan a mover las piezas para la nominación de los coordinadores del Senado y la Cámara de Diputados, los cuales serán piezas clave, porque serán los encargados de las negociaciones en el último mes de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y del inicio de la administración de Claudia Sheinbaum, que incluye la revisión y aprobación del Paquete Económico 2025.

PVEM duplica su fuerza

Por primera vez en su historia, el PVEM será la segunda fuerza política en la Cámara de Diputados a partir de septiembre, de acuerdo con las previsiones de la Secretaría de Gobernación (Segob) y del INE, mientras que hoy es la cuarta fuerza política.

En estas elecciones, el PVEM obtuvo por sí solo 4.6 millones de votos, lo que significa que contribuyó con el 13.01% de los sufragios a favor de la candidatura presidencial de Claudia Sheinbaum.

Aunque todavía faltan los resultados definitivos, una vez que se resuelvan las impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la Segob prevé que el Verde tendrá 74 curules, mientras que el PAN alcanzará 72, a pesar de que el blanquiazul tuvo mayor porcentaje de votación que el PVEM en los comicios a diputados federales.

“Hoy dicen que cómo es posible que el Verde tenga más diputados que el PAN. Bien fácil, ellos ganaron 34 (distritos), nosotros 57. Aquí lo que cuenta son los triunfos en los distritos, es el modelo que tenemos. Y a partir de ahí se asignan por rondas de representación las curules”, explicó Carlos Puente, exdirigente nacional del PVEM.

Karen Castrejón, presidenta nacional del partido, destacó que se defenderán todos los votos y si el PRD desaparece, es posible que al PVEM le toquen más espacios políticos.

La también diputada federal afirmó en entrevista con ejecentral que su partido creció de manera considerable en estas elecciones.

“Hoy somos primera fuerza en San Luis Potosí. Pero somos segunda fuerza en Chiapas, en Oaxaca, en Quintana Roo. Somos tercera fuerza en otros estados como Puebla, como Guerrero, y eso habla de que hoy el Verde trae un gran crecimiento por el agrado y simpatía de muchos ciudadanos hacia nuestro partido”, declaró.

Agregó que las próximas semanas se hará una reflexión de lo que se hizo bien y lo que no, además de llamar a la reconciliación del país.

Este instituto político también se prepara para ver quiénes coordinarán las bancadas en la Cámara de Diputados y en el Senado, porque el Congreso será su fuerte, para impulsar su agenda partidaria.

“Tendremos que trabajar con mayor ahínco en respaldar a este gobierno que está por entrar, por iniciar con las políticas públicas, en las partes legislativas, porque, pues decirlo… no somos gobierno más que en San Luis Potosí y nuestra labor pues va a recaer más en el tema legislativo y por supuesto que estaremos acompañando estas propuestas que mande en su momento el Ejecutivo”, dijo Castrejón.

Hoy, el PVEM tiene 40 diputados y se proyecta que en septiembre llegue a 74, casi el doble; en el Senado tiene siete lugares, pero se proyecta que en la próxima legislatura llegue a 14, aquí sí, el doble.

PT: ¿fin de la luna de miel con la 4T?

En público, el Partido del Trabajo (PT) celebra el triunfo avasallante de Claudia Sheinbaum y de la Cuarta Transformación, para el cual esta fuerza aportó 3.8 millones de votos, equivalentes al 10.8% de lo que obtuvo Claudia Sheinbaum.

Al mismo tiempo hay quienes dentro del partido encabezado por Alberto Anaya se preguntan si la alianza con este proyecto político tiene futuro, o si es tiempo de empezar a valerse por sí mismos.

“Yo me temo que el presidente López Obrador quiere aniquilar al PT, porque su plan es que el único partido de izquierda en México sea Morena”, afirma Adolfo Orive, exdiputado federal de este instituto político y personaje cercano a Anaya.

Al preguntarle cuáles son los indicios que percibe para concluir que el presidente saliente busca la extinción del PT, Orive opina: “En la definición de candidaturas y posiciones de gobierno se le da un margen muy amplio al Partido Verde para que crezca, pero no le dan el mismo margen al PT”.

La cuota de votos que en los pasados comicios aportó el PT fue menor al 11.2% con el que contribuyó en 2018 para el triunfo de López Obrador y al 16.2% que en 2012 le proporcionó a la segunda candidatura presidencial del tabasqueño. Es decir, las contribuciones del Partido del Trabajo en las elecciones presidenciales son cada vez más pequeñas, aunque su cuota sigue siendo determinante para que Morena alcance mayorías (absoluta o calificada) en el Congreso de la Unión.

Según los conteos rápidos dados a conocer por la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, el pasado 2 de junio, el PT obtuvo 4.8% de la votación para senadores, lo que le dará entre nueve y 13 escaños; asimismo, logró 6% de la votación para diputados, por lo que tendrá entre 46 y 52 curules.

En el ámbito estatal, el PT no presentó ninguna candidatura individual y en todos los casos fue en alianza con Morena y el Partido Verde. En cambio, para presidencias municipales sí tuvo candidaturas propias —siempre disputadas palmo a palmo con Morena— y a partir de los próximos meses contará con 86 presidentes municipales, la mayoría de ellos en el entorno rural.

Al preguntarle si ya es tiempo de que Anaya deje la conducción del partido, luego de 34 años al frente del mismo, Orive admite que es necesaria la democratización del instituto político, pero aseguró que no hay nuevos cuadros. “Anaya dirige el PT y decide desde las políticas generales, hasta si se quita o se cambia una puerta de las oficinas”, sentenció.

MC: a erradicar la división

Movimiento Ciudadano no ganó ningún distrito federal. Pero con el 10.3% de votación de la candidatura de Jorge Álvarez Máynez, puede presumir que tuvo mejores resultados que la Jaime Rodríguez, El Bronco, en 2018 (independiente, 5.2% de los votos), Gabriel Quadri en 2012 (Nueva Alianza, 2.2%), Patricia Mercado en 2006 (Alternativa, 2.7%) y Roberto Campa Cifrián en 2006 (Nueva Alianza, 2.7%).

Pese a haber sido nominado de última hora como candidato (el proyecto original era Samuel García, quien declinó para regresar al gobierno de Nuevo León), Máynez cosechó 6.1 millones de votos, una cantidad superior, por ejemplo, a los 5.2 millones de votos con que ganó Daniel Noboa en Ecuador, o los 4.2 millones que llevaron al poder a Gabriel Boric en Chile.

Según las estimaciones del Instituto Nacional Electoral (INE), los alrededor de seis millones de votos que obtuvo el partido naranja en el Congreso le servirán para tener entre cuatro y ocho senadurías, así como entre 23 y 32 diputaciones, posiciones que le serán útiles para eventualmente inclinar la balanza cuando Morena necesite mayoría calificada en las votaciones alguna de las cámaras.

Sin embargo, se trata prácticamente del mismo número de escaños y curules que posee actualmente, por lo que, a pesar de la exitosa campaña de Álvarez Máynez, MC no creció en el Congreso.

Pero además, el partido de Dante Delgado también sufrió descalabros. El más sonado es la derrota de Mariana Rodríguez en la contienda por la alcaldía de Monterrey. La esposa del gobernador Samuel García parecía tener en la bolsa la presidencia municipal, pero los electores le dieron la espalda y optaron por Adrián de la Garza, del frente PAN-PRI-PRD, quien obtuvo 38% de los votos, contra 30% de la influencer.

Otro golpe de realidad lo padeció el alcalde con licencia de la capital regiomontana, Luis Donaldo Colosio Riojas, quien perdió la elección para senador. El hijo del candidato presidencial del PRI asesinado en 1994, Luis Donaldo Colosio, parecía tener asegurado el triunfo, pero al final fue enviado al tercer lugar, por lo que su última opción es ser legislador por la vía plurinominal.

En el ámbito local, MC arrebató las presidencias municipales de Guadalupe, Juárez y Santa Catarina, en Nuevo León, pero perdió Tlaquepaque, Jalisco, lo que merma su influencia en la zona metropolitana de Guadalajara.

Si bien MC retuvo las alcaldías de Guadalajara y Zapopan, fue notorio que en esos bastiones naranjas ganó la opción de Xóchitl Gálvez en la elección presidencial.

Para el analista político Federico Reyes Heroles, el desafío de MC en el corto plazo es acabar con la división que hay en entre los polos de Jalisco, con Enrique Alfaro a la cabeza, y Nuevo León, con Dante Delgado y Samuel García al frente.

“MC es una organización con un dirigente que lleva 30 años apropiado del partido. Eso es poco democrático. Movimiento Ciudadano en realidad es el rancho de Dante, y Dante sólo piensa en él mismo”, señaló el analista.

NM

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