Compartir

ejecentral

Ya no se habla mucho del tema, pero la verdad, es que la licitación que le dio Benito Neme, director de Capufe, a su amigo Arturo Alcántara para el cobro electrónico en las autopistas y los segundos pisos, sigue probando que no se dio a quien mejor capacitado estaba. Las fallas en la lectura de las tarjetas, que se prometió y garantizó estarían listas en los primeros días después de que entrara en vigor la nueva concesión, resultó una charada. Dicen los que saben que hasta miembros del gabinete  han sufrido las deficiencias del tándem de los amigos mexiquenses –aunque Neme es realmente tabasqueño-, que no se preocupan mucho porque con el sólo volumen de tráfico de los autobuses de Alcántara y el control que tiene sobre la industria del transporte de pasajeros y carga en el país, tiene resuelto sus costos. Órale, por eso en otros países impiden que se entreguen concesiones a quienes tienen un conflicto de interés. Pero afortunadamente, aquí es México y eso no cuenta.

Compartir