Foto: Charly Triballeau/AFP

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AFP

Pasajeros del crucero «Diamond Princess» comenzaron a abandonar el barco este miércoles, después de 14 días de cuarentena en Japón, al mismo tiempo que autoridades sanitarias anunciaban que se habían diagnosticado 79 casos más del nuevo coronavirus.

Con 621 casos positivos, el «Diamond Princess» representa el mayor grupo de personas infectadas fuera de China.

Japón se enfrenta a crecientes críticas por su manera de gestionar la cuarentena a medida que los pasajeros se dispersan por todo el mundo.

Rusia anunció que, a partir del jueves, ni turistas, ni estudiantes, ni trabajadores, ningún ciudadano chino podrá entrar en el país.

Los pasajeros recién diagnosticados con el virus serán conducidos del buque al hospital y, después de ser tratados, tendrán que someterse a otra cuarentena.

Unos 500 pasajeros sin síntomas, que dieron negativo en los tests y que no tuvieron contacto con personas portadoras del virus desembarcarán a lo largo del día, tras el fin de la cuarentena de 14 días, informó el ministerio japonés de Salud.

«Me siento aliviado (…). Quiero descansar», declaró a los periodistas un japonés de 77 años, que dijo que usaría el transporte público. La vida a bordo «era cómoda (…) Estoy bien», respondió al ser interrogado sobre la cuarentena.

El número de infecciones a bordo de este crucero, atracado en Yokohama, en los suburbios de Tokio, se ha multiplicado desde principios de febrero.

En China, cuna de la epidemia de este virus, el balance supera los 2.000 muertos y los 74 mil contagiados.

Las tres mil 711 personas de 56 países a bordo realizaban un crucero por Asia que se convirtió en una pesadilla, entre el miedo a contraer una neumonía viral que puede ser mortal y el aburrimiento infinito por estar confinados en camarotes, a veces sin ventana y con un corto paseo por cubierta como única distracción.

«Preocupación»

David Abel, un pasajero británico que se hizo famoso con sus mensajes de video entusiastas al comienzo de la cuarentena describió el estado de ánimo de los pasajeros confinados.

«Nos afecta a todos. No solo a mí, a los demás también. Lo más duro es no saber qué va a pasar, y empieza a afectarnos mentalmente. Es muy difícil concentrarse en algo», dijo Abel. Más tarde anunció que la prueba de su esposa Sally había dado positiva. 

Fuera de la provincia china de Hubei (centro), «la epidemia afecta a una muy pequeña proporción de la población», declaró el lunes Michael Ryan, director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además de los casos en China continental, se registraron otras 900 contaminaciones en diferentes países y apenas cinco fallecimientos (en Francia, Japón, Filipinas, Taiwán y Hong Kong).

Cada día se han detectado decenas de nuevos casos a bordo, lo que lleva a cuestionar la eficacia de la cuarentena, durante la cual los pasajeros podían pasear en pequeños grupos por la cubierta con mascarillas, y el personal distribuía la comida por los camarotes.

500 salen el miércoles

Varios países han decidido enviar aviones para repatriar a sus ciudadanos.

Estados Unidos ya evacuó a 300 el domingo en avión, junto con 14 pasajeros que dieron positivo justo antes de la salida. Viajaron en un «área de aislamiento especial» a bordo del aparato. 

Más de 100 estadounidenses todavía siguen en el «Diamond Princess», precisaron los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos.

El miércoles por la mañana, Corea del Sur fletó un avión y repatrió a seis de sus ciudadanos y a un cónyuge japonés, que deberán pasar 14 días de cuarentena, informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap. 

Los otros ocho surcoreanos que siguen a bordo regresarán a su país una vez que los tests den negativos, precisó la agencia.

Canadá anunció que evacuará antes de que termine la semana a los canadienses que dieron negativo y los someterá a 14 días de cuarentena. De los 256 canadienses a bordo, 43 son portadores del virus y los tratará el sistema de salud japonés, informó el gobierno canadiense.

El Reino Unido, Hong Kong y Australia se han comprometido a repatriar a sus ciudadanos, con 14 días de confinamiento a su regreso.

La tripulación del «Diamond Princess» se someterá a una cuarentena una vez que el último pasajero se haya ido.

Por otra parte, varias decenas de turistas, que habían permanecido atrapados en el crucero Westerdam después de que se descubriera que una pasajera desembarcada anteriormente era portadora del coronavirus, desembarcaron también el miércoles en Camboya, informaron periodistas de la AFP.

Todos ellos dieron negativo al virus, informó un responsable camboyano.

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