Juan Carlos Pérez Góngora, exdiputado federal y excandidato a la alcaldía de San Pedro Garza, ha intentado a toda costa apoderarse de la presidencia de Concanaco Servytur. Primero lo hizo por las buenas, intentando negociar en privado con diversos miembros relevantes de la agrupación empresarial. Cuando vio que no tendría el apoyo necesario optó por implementar un “golpe bajo” al presionar al grupo empresarial mediante una denuncia penal.
Para incrementar la presión, organizó una conferencia de prensa. En esta, el empresario intentó criticar a todos los organismos empresariales en el país, denunciando que los organismos empresariales no lo han apoyado debido a que actúan de manera corrupta. La conferencia debió de haberle servido de termómetro para medir el apoyo que tendría de los empresarios. Pérez Góngora esperaba que decenas de empresarios lo acompañaran ese día, cosa que no sucedió pues solamente uno (que también quizo ser presidente y no lo logró) se hizo presente.
El colmo de la ironía viene en el sentido de que Pérez Góngora votó a favor en más de una ocasión sobre el proyecto en donde el empresario acusa corrupción. Es decir, está reclamando sobre algo que él mismo aprobó.
Al no ver reacciones favorables a su empeño de ser presidente, optó por extorsionar mediante reuniones presenciales y llamadas telefónicas. Los empresarios no cedieron a su amenaza.
Lo que no vio venir es que virtualmente todos los presidentes de cámaras y sus miembros se unirían de manera tajante con Enrique Solana, actual presidente de Concanaco Servytur. Esto lo dejaron claro el día de ayer en la reunión que tuvo lugar en la Ciudad de México en donde representantes de más de 153 cámaras a nivel nacional manifestaron su apoyo a Solana Sentíes.
Con esto, los empresarios le mandaron un mensaje fuerte y claro a Juan Carlos Pérez Góngora, quien ha caído de las gracias de funcionarios federales del más alto nivel y de la mayoría de los empresarios de la república: La unión hace la fuerza.