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Jonathan Nácar María Idalia Gómez

El general Salvador Cienfuegos vestía casual y no portaba esposas en las manos. Muy serio, el exsecretario de la Defensa escuchó los cargos en su contra: abusó de su cargo para apoyar a cárteles mexicanos y lavó dinero ilícito. La audiencia terminó en cinco minutos.

Protegió, asegura la acusación, a los hermanos Beltrán Leyva, y a uno de sus principales líderes en Nayarit y Jalisco, Juan Francisco Patrón, El H2, quien “ha utilizado la corrupción de funcionarios públicos, incluidos los sobornos al acusado mientras era un alto funcionario mexicano, como medio y método para lograr los objetivos”.

Aunque en el expediente radicado en Nueva York no aparecen otros acusados, fuentes del gobierno federal reconocieron que este caso incluye a otros generales presuntamente corruptos. Ya está enterado el presidente Andrés Manuel López Obrador y, a manera de control de daños, ordenó remover a todos los generales en activo y que hayan formado parte del círculo del general.

El principal acusado en este caso es el exfiscal de Nayarit, Édgar Veytia, quien el mes pasado comenzó a negociar la reducción de su condena por 20 años, lo que se resolvería en diciembre.

Un dato relevante: durante el gobierno de Enrique Peña Nieto la incautación de estupefacientes de la Defensa registró una disminución de 70% respecto a la administración anterior.

Convencido de que el problema de la violencia no se solucionaría “a balazos”, y opositor a que las Fuerzas Armadas hayan incursionado en el combate contra los cárteles, el encargado de organizar y dirigir al Ejército y la Fuerza Aérea para la defensa de la “integridad, independencia y soberanía” de México del gobierno anterior, ahora enfrenta acusaciones por narcotráfico, lavado de dinero y haber brindado protección a los cárteles de la droga, que como secretario de Estado aseguró combatir con “la ley en la mano y la fuerza que sea necesaria”.

Han transcurrido 685 días desde que el general de División, Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional en el gobierno de Enrique Peña Nieto, dejó su cargo, y como parte de los últimos eventos oficiales que encabezó agradeció a militares el haberle ayudado a cumplir su mandato y servir al país “como un soldado más” al frente de la Sedena. “Gracias a todos y hasta la vista”, dijo el general al despedirse de las tropas en un evento de noviembre de 2018.

Poco más de un año y 10 meses después, el extitular de Sedena, señalado ahora por las autoridades de Estados Unidos con los alias de El Padrino o Zepeda, es acusado de haber abusado de su cargo como secretario de la Defensa Nacional para haber apoyado a cárteles mexicanos, particularmente a la organización de los hermanos Beltrán Leyva, y uno de los que fue su principal líder en Nayarit y partes de Sinaloa y Jalisco, Juan Francisco Patrón Sánchez alias H2, abatido por elementos de la Marina en febrero de 2017.

Precisamente la vinculación de ese líder criminal, asentado en Nayarit y la protección que habría recibido del exfiscal general en ese estado, Édgar Veytia, quien en septiembre del año pasado fue sentenciado por la jueza federal Carol Bagley Amon, de la Corte de Brooklyn, a 20 años de prisión en septiembre del año pasado, por su vinculación con el narcotráfico, tienen relación directa con la indagatoria de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) denominada “Operación Padrino”, en relación con el mote del general Cienfuegos Zepeda,

Según la investigación de la agencia estadounidense, el entonces secretario de la Defensa Nacional en funciones, quien apenas en julio de 2017 habría acompañado al entonces director de la CIA y actual secretario de estado, Mike Pompeo; así como al exsecretario de Seguridad Nacional, John Kelly, a sobrevolar plantíos de amapola en Guerrero, como parte de una visita oficial a nuestro país, habría cometido delitos de narcotráfico entre diciembre del 2015 y febrero de ese 2017.

El acusado Salvador Cienfuegos Zepeda, junto con otros, conspiró consciente e intencionalmente para fabricar y distribuir una o más sustancias controladas”, especifica la acusación de la Corte del Distrito Este de Nueva York, en cuanto al cargo por conspiración internacional para la fabricación y distribución de heroína, cocaína, metanfetaminas y marihuana del que se señala al exsecretario.

Al respecto de su vinculación con El H2, otrora líder de los Beltrán Leyva, de quien el Departamento de Justicia de ese país asegura contar con la evidencia de “miles de personas interceptadas” que respaldan la acusación, sostienen que “el acusado (general Cienfuegos Zepeda) abusó de su posición pública para ayudar al cártel H2 (Patrón Sánchez), un mexicano extremadamente violento, a cambio de pagos de sobornos”.

En la audiencia de presentación de los cargos en contra del mando castrense que se llevó a cabo este viernes en la Corte del Distrito Central de California, y que no duró más de cinco minutos, el extitular de Sedena acudió sin estar esposado y con vestimenta casual, en la que se le informó de los cargos en su contra, para fijar lo que sería la audiencia inicial para el próximo martes 20 del mes en curso. 

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