La irremediable señora Piedra
La CNDH reaccionó cuatro días después de que el Gobierno de México fijó postura sobre las muertes de migrantes en EU. ¿Pronunciamiento institucional o respuesta tardía?
Rosario Piedra Ibarra, presidenta de Comisión Nacional de los Derechos Humanos, durante su informe de labores en el pleno de la Cámara de Diputados.
/Foto: Cuartoscuro
Tarde y mal siempre, en todo momento y en todo lugar, no importa la circunstancia. Ese bien podría ser el nuevo lema de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos que destruye todos los días, perdón, que encabeza Rosario Piedra. Después de cuatro días de declaraciones continuadas y acciones desde la Presidencia de la República y desde la Cancillería, para hacer público que México denunciará legalmente las muertes de connacionales migrantes a manos del ICE en los Estados Unidos, alguien le dijo a Rosario Piedra que se estaba durmiendo. Fue entonces cuando su oportunismo se manifestó con un pronunciamiento institucional sobre el tema. Mimetizada con el discurso presidencial, la CNDH que es todo menos autónoma y eficiente, demanda ahora que los crímenes contra inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos sean investigados de manera objetiva e imparcial. La declaración no solo carece de relevancia porque es una mera copia de la posición anunciada hace varios días por el gobierno de México, tampoco tiene peso ni impacto, ni político ni jurídico, pues el organismo constitucional autónomo que debería defender los derechos humanos en México ha perdido su credibilidad y también su respetabilidad, todo desde que Andrés Manuel López Obrador impuso a Rosario Piedra como su presidenta.