Gabriela Sotomayor

El indeseable presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovecha sus últimas apariciones en público para mentarle la madre a México, al presidente Andrés Manuel López Obrador, a los mexicanos y de paso a todos los migrantes que se encuentran en el país esperando obtener refugio en el vecino del norte.

Frente al muro, el símbolo más icónico de su legado de odio, el multimillonario le clavó el puñal a su querido amigou.

“Quiero agradecer al gran Presidente de México. Es un gran caballero, un amigo mío”, dijo Trump, sin importarle que del otro lado decenas de miles de personas esperan respuesta a su solicitud de asilo en condiciones muy vulnerables gracias al programa “Permanece en México” (Remain in Mexico) lanzado por Washington hace dos años, producto de la presión que ejerció Trump amenazando con aumentar los aranceles. 

 EU violó la obligación bajo derecho internacional de dar abrigo en su territorio a los que piden refugio. Según el último informe de Human Rights Watch, Estados Unidos “ha enviado a más de 69 mil solicitantes de asilo a algunas de las ciudades más peligrosas de México, incluidos bebés y niños de todas las edades. Escasean viviendas y servicios de salud. Los refugios para inmigrantes en Ciudad Juárez, Tijuana y otras ciudades fronterizas están saturados. Las condiciones son particularmente terribles en Matamoros, donde más de dos mil 600 personas viven en tiendas de campaña sin acceso al agua potable ni saneamiento”.

Con amigos de este calibre, ¿para qué quiere enemigos? Es de pena ajena que este señor venere la amistad con el mandatario mexicano como si fuera su partner o su igual.  

 “El presidente Obrador es un hombre que realmente sabe lo que pasa. Ama a su país y también a Estados Unidos”, remarco Trump con su habitual prepotencia. Pues más vale que AMLO aclare qué es lo que sabe que está pasando porque si no lo hace luce como su cómplice. Y por otra parte, si ama ese país debería convocar a una bilateral con Biden para limpiar el aire luego de que López Obrador fue uno de los últimos en reconocer su victoria, le envió una felicitación rascuache y ahora se niega a condenar el ataque cuando el hecho por sí mismo es detestable por donde quiera que se le vea. 

Líderes de todo el mundo se han pronunciado. El mismo vicepresidente Mike Pence, a pesar de negarse a invocar la enmienda 25 para destituir del poder al magnate, se deslindó de Trump en el momento en el que certificó la victoria de Joe Biden. Y al tiempo de la redacción de este texto el Congreso debate un segundo impeachment contra Trump para que rinda cuentas por “incitar a la insurrección”. Además de la renuencia de Trump de condenar las acciones anti-semíticas y racistas de los supremacistas blancos en los sucesos de Charlottesville, en enero de 2018, Trump llamó “agujeros de mierda” a países como Haití y El Salvador y comentó de manera cínica que prefería recibir migrantes de Noruega. 

En esa ocasión, el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos condenó sus comentarios y remarcó que no se trataba de una cuestión de “lenguaje vulgar”, sino de “abrir la puerta al peor lado del ser humano, así como de validar e incluso fomentar el racismo y la xenofobia”. 

Y con lo del asalto al Capitolio en que varios manifestantes portaban camisetas con mensajes hirientes sobre el Holocausto, Michelle Bachelet, actual titular del ACNUDH, llamó a una investigación sobre los hechos y afirmó que “el ataque demostró claramente el impacto destructivo de la distorsión deliberada de los hechos y la incitación a la violencia y el odio por parte de los líderes políticos”.

AMLO no condena el golpe a la democracia ni el racismo, sólo se queja del cierre del Twitter y Facebook de Trump, quizá para que no se les ocurra hacer los mismo contra la 4T. Ya se sabe que en esto de las elecciones es mal perdedor y sólo reconoce la victoria.

En momentos en que la relación con Biden está a punto del naufragio valdría la pena saber ¿qué le debe AMLO a Trump? ¿Por qué lo defiende? ¿Qué pasó que de pronto se convirtió en su cuate? ¿Por qué ponerse de su lado si ningún jefe de estado ha insultado y denigrado tanto a los mexicanos? Ninguno. 

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