Sheinbaum sobre intervención en Venezuela: “No se puede aprobar el uso de la fuerza”, defiende la soberanía
La presidenta fue clara: “Una cosa es no estar de acuerdo con el régimen de Maduro o con el chavismo en Venezuela, y otra muy distinta es que una potencia utilice la fuerza para llevarse a un presidente”.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo muestra el artículo constitucional que habla sobre la postura respecto a invasiones y el respeto al derecho internacional, durante la conferencia mañanera desde Palacio Nacional en la que atendió preguntas referentes a la situación del presidente Nicolas Maduro.
/Galo Cañas Rodríguez
Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se refirió a los debates en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. La mandataria estableció una distinción fundamental entre la crítica política y la acción armada, afirmando que el uso de la fuerza por una potencia extranjera para capturar a un jefe de Estado es una línea que no debe cruzarse en las relaciones internacionales.
Sheinbaum enfatizó que esta postura es un principio de soberanía que trasciende las ideologías o las opiniones sobre gobiernos específicos. Subrayó que se trata de un derecho fundamental que aplica por igual a todos los países y recordó que la defensa de la autodeterminación y la no intervención es una obligación constitucional para México, además de una tradición histórica de su política exterior.
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¿Qué dijo Sheinbaum sobre la intervención de EU en Venezuela?
La presidenta Sheinbaum fue clara y directa en su posicionamiento. Declaró textualmente: “Una cosa es no estar de acuerdo con el régimen de Maduro o con el chavismo en Venezuela, y otra muy distinta es que una potencia utilice la fuerza para llevarse a un presidente. Eso no podemos aprobarlo nunca”. Con esta afirmación, la mandataria delineó una frontera inquebrantable en la diplomacia: la discrepancia política no justifica la intervención militar.
Sheinbaum argumentó que la soberanía “no es un concepto selectivo ni condicionado”. Aclaró que es un derecho que asiste tanto al pueblo de Venezuela como al de México o cualquier nación. Hizo un llamado a que este principio sea comprendido incluso por los sectores de oposición interna que buscan referentes internacionales, señalando que la defensa de la autodeterminación es un asunto de Estado, no partidista.
Además, señaló que está a favor de la autodeterminación de los pueblos, al afirmar que “solo el pueblo de Venezuela puede definir a quién quiere como gobernante” y que “es un orgullo para México tener una política exterior tan definida y con tantos principios”, concluyó la Presidenta, al reiterar que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa de la soberanía, la legalidad internacional y la solución pacífica de los conflictos.
Sheinbaum consieró la relevancia de la propaganda dirigida contra el país sudamericano: “no podemos estar de acuerdo nunca” con el uso de la fuerza por parte de una potencia para deponer a un presidente, enfatizando que esta postura aplica “incluso para la derecha aquí que anda buscando también sus referencias internacionales”.
Los principios constitucionales que guían la postura de México
La presidenta fundamentó jurídicamente la posición de su gobierno en el Artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Este artículo establece los principios que deben dirigir la política exterior del país. Sheinbaum destacó específicamente cuatro de estos mandatos constitucionales:
- La autodeterminación de los pueblos: “Solo el pueblo de Venezuela puede definir a quién quiere como gobernante”.
- La no intervención: Prohibición de inmiscuirse en los asuntos internos de otros Estados.
- La solución pacífica de las controversias: Obligación de resolver conflictos mediante el diálogo y mecanismos internacionales.
- La proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza: Rechazo a la violencia como instrumento de relación entre naciones.
- Sheinbaum afirmó que la defensa de estos principios y la lucha por la paz internacional son parte esencial de la identidad diplomática de México y “representan un orgullo nacional”.
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La tradición histórica de la política exterior mexicana en la no intervención
Además del marco legal, Sheinbaum enmarcó la postura actual dentro de la trayectoria histórica de la diplomacia mexicana. Calificó la política exterior del país como “ejemplar” durante décadas, precisamente por su defensa constante de la autodeterminación y la no intervención. Reconoció que, en su perspectiva, esta línea se debilitó en algunos periodos, mencionando específicamente los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón del Partido Acción Nacional (PAN).
Sin embargo, señaló que incluso durante las administraciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) el principio se mantuvo vigente, a pesar de lo que describió como contradicciones internas, resumiendo la postura histórica con la frase: “Se decía candil de la calle, oscuridad de la casa, pero siempre fue de apoyo a la soberanía de los pueblos”. Con esto, la presidenta buscó presentar la postura actual no como una novedad, sino como la reafirmación de una tradición diplomática fundamental.
La intervención de la presidenta Sheinbaum dejó clara la postura oficial de México frente a la crisis en Venezuela: un rechazo categórico a la intervención armada por considerarla una violación a principios universales de convivencia internacional. Esta posición se presenta como innegociable, al estar arraigada tanto en la ley suprema del país como en una práctica histórica de su política exterior.
El mensaje refuerza la visión de México como un actor que defiende el orden basado en reglas, la soberanía de los Estados y la solución pacífica de controversias. La presidenta concluyó reiterando que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa de estos principios, que considera fundamentales para la seguridad y la paz internacional. DJ