Cerrando el círculo

2 de Junio de 2026

Cerrando el círculo

Columna invitada_Redes

Claudia Sheinbaum no llegó sola. Pero tampoco llegó con toda su gente. No es secreto que cuando se volvió presidenta tuvo que lidiar con aliados incómodos. De un lado tenía (demasiado cerca) a los obradoristas. Del otro a los monrealistas, los grupo-tabasquistas y a los Alcalde Luján.

Cuando llegó tuvo que respetar acuerdos de poder. Pero eran acuerdos hechos por otro poder, pactados antes de que llegara ella: premios de consolación, viejas lealtades, repartos arbitrarios y alianzas simbióticas. Pero eran de alguien más. Y con el paso del tiempo esos acuerdos se han ido oxidando.

¿Adán Augusto uno de los cuatroteístas pesados? Adán ya cayó. Luisa María Alcalde ya básicamente cayó, ya cayó Andy, ya cayó Gertz, ya cayó Rocha, Noroña cae poco a poco aunque él todavía no lo sabe y casi nada más falta Monreal.

En casi cada uno de los lugares vacíos, la presidenta ha logrado meter a alguien suyo.

Citlali Hernández, Ariadna Montiel, Ernestina Godoy. Pareciera que ella se consolida, que poco a poco se deshace de los obradoristas grupotabasquistas y de la gente de Adán, y que en sus posiciones por fin está logrando colar a los claudistas.

La mayor amenaza para la 4T… es la 4T. Los grupos internos del partido, las facciones y las luchas en casa. Hay fuego amigo y pedradas hermanas en casi cada rincón del país, y particularmente en Zacatecas, en Guerrero, en Tabasco.

El juego de facciones morenistas necesita un centro que calme ánimos, que resuelva desempates. Antes la mañanera era púlpito y con una frase se relajaban todos.

Poco a poco estamos regresando a esos tiempos, y eso está bien.

A Morena, al largo plazo de Morena, le conviene Sheinbaum poderosa. Y a México le conviene Sheinbaum poderosa. Los alcances de la Presidencia de la República no deben estar limitados por grupos de interés. La capacidad de acción de la Presidencia debe estar acotada por la democracia y los mecanismos institucionales, no por los premios de consolación-viejas lealtades-repartos arbitrarios y alianzas simbióticas de quienes ya no están en la política.

Ahora, también es obvio que deshacerse de esos acuerdos no es fácil y no se puede hacer de golpe. Por eso ha tomado tiempo. Pero se hace con sagacidad. Se hace con astucia y suerte. Se hace con una medida sana de ajedrez político, de fuego amigo, de ejercicio del poder, de oportunidad, agilidad y coyuntura internacional.

Y el principal reto sigue estando enfrente, en 2027. Se tendrán que repartir cargos, se tendrán que renovar alianzas, se tendrá que hacer acuerdos. Pero se harán desde aquí y desde ahora y no desde un rancho del sur. A ver cuántos diputados, cuántos senadores, cuántos candidatos a gobernador son gente de Sheinbaum. A ver cuántos son gente de antes. De eso depende buena parte del futuro claudista.

Los mexicanos votaron por Claudia Sheinbuam. Es una buena noticia que Claudia Sheinbaum esté fuerte y operando.