Efecto TRI en la economía de México

3 de Julio de 2026

Efecto TRI en la economía de México

Ronaldo Elias Aguila

La euforia mundialista y los triunfos de México han traído un respiro financiero a los comercios del país. Tan solo en las primeras semanas del torneo, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) reportó ingresos que superan la barrera de los 45,000 millones de pesos, acercándose a la ambiciosa meta de 65,000 millones de pesos proyectada para el cierre de la competencia.

El impacto de las victorias de México ha sido particularmente evidente en las tres ciudades sede (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey), donde la ocupación hotelera se ha mantenido por encima del 80%. Sin embargo, la celebración no se ha quedado únicamente en los grandes recintos: las ventas en el comercio en pequeño, como tienditas de barrio, puestos de botanas y venta de souvenirs, se han incrementado hasta un 50% durante los días de partido.

A pesar de que el impacto directo en el Producto Interno Bruto (PIB) se calcula de forma conservadora en un 0.14%, el torneo ha cumplido una función clave: evitar que la desaceleración económica que enfrentaban varios sectores durante el primer semestre del año se agravara.

Autoridades como la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) han destacado que la justa deportiva ha roto todos los pronósticos, perfilándose para ser el mejor mes del año en consumo y turismo, superando incluso temporadas tradicionalmente fuertes como Semana Santa o las festividades de fin de año.

Además del consumo interno, las victorias mundialistas impactan directamente las finanzas de la Federación Mexicana de Fútbol. Los triunfos consecutivos en el torneo aseguran bolsas millonarias de premios otorgadas por la FIFA, consolidando el evento como una de las inyecciones de capital más grandes en la historia deportiva del país.

Sin embargo, los especialistas económicos señalan que, para que el beneficio sea permanente, el país deberá aprovechar la vitrina global para posicionar nuevos destinos turísticos y fortalecer su infraestructura a largo plazo.

El “Efecto TRI” es mucho más que un fenómeno deportivo; es un catalizador temporal del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y un medidor de la confianza del consumidor. Si bien México como coanfitrión de magnos eventos deportivos atrae turismo internacional, la verdadera variable que acelera o frena la maquinaria del consumo interno es el éxito de la Selección Mexicana. La economía mexicana demuestra ser altamente elástica a la pasión futbolística, exigiendo a las empresas una alta resiliencia logística para capitalizar los momentos de triunfo y minimizar los impactos ante la adversidad.