Las iglesias rumbo al 2027

18 de Febrero de 2026

Oscar Moha
Oscar Moha

Las iglesias rumbo al 2027

Oscar Moha

Oscar Moha

Funcionarios y legisladores de la 4T han dado importancia limitada al tema de la religión -y al papel que juegan los ministros de culto-, para lograr sus perspectivas políticas, culturales, sociales. Aunque para fines electorales se vuelven un fruto codiciado por el número de votos que puede representar un pastor o un sacerdote (ni qué decir de un obispo o cardenal) pretendiendo convencerlos de que la mejor opción de vida, así como de libertad religiosa, están en Morena.

En todos los estados del país existe un encargado o titular de la oficina de Asuntos Religiosos que el gobernador en turno designa, casi siempre es una persona que no sabe del tema de las iglesias y menos de cuántas hay en México, cómo se autoadministran, quién las dirige, cuáles son sus necesidades, en qué se diferencian de las demás congregaciones. Si acaso conocen lo elemental de la católica, que es de donde emerge la mayoría de esos funcionarios.

Hasta la primera semana de este mes había registradas ante Gobernación 10 mil 569 iglesias, el mayor porcentaje de la rama cristiana evangélica (aunque no son mayoría, pero han aumentado su afiliación en las últimas dos décadas de manera exponencial, en relación con la católica que sigue perdiendo fieles); están dados de alta 107 mil 122 ministros de culto (los más, pastores evangélicos) aunque el padrón que contiene estos datos no está actualizado, ni verificado por la oficina correspondiente.

Y es que parte de esos líderes ya fallecieron, otros renunciaron, a los menos los corrieron y unos ya no están en la iglesia que los dio de alta por diversos motivos y se fueron a crear otra instancia, o incluso una asociación civil en lugar de una religiosa, porque consideraron que era más redituable. Cada uno de ellos y ellas representan un número de votos cautivos, a pesar de que en las instituciones espirituales el voto no es corporativo. Sólo en algunas asociaciones religiosas, como la Luz del Mundo, el líder es quien inclina el voto a favor de un candidato -o partido-, de manera corporativa.

El próximo año se renovarán 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y al menos mil presidencias municipales, además de que se elegirán jueces y magistrados del Poder Judicial, por lo que en miles de iglesias, al menos en muchas evangélicas, los pastores ya comenzaron las precampañas, pero algunos siguen obnubilados con los partidos Construyendo Solidaridad y Paz (CSP por sus siglas presidenciales) y México Tiene Vida, que encabeza otro líder que salió de las filas ministeriales de las iglesias cristianas.

Morena, el PRI, el PAN, el Verde y MC se han visto lentos con la afiliación al interior de las congregaciones. No han encontrado la manera de seducir e inducir el voto religioso, no al menos con los cristianos que por lo menos son 9 millones con credencial de elector. Se han limitado a buscarlos dos meses antes de la elección, a pesar de que hay temas cautivadores para este padrón espiritual como la libertad de culto, la modernización de las relaciones entre las iglesias y el Estado, la actualización de la Ley de Asociaciones Religiosas, entre otros.

PALABRA DE HONOR: Marc Jost, parlamentario del Consejo Nacional de Suiza, pastor y teólogo, quien fue invitado a la Casa Blanca al Desayuno Nacional de Oración, dijo que nunca volverá a asistir a este evento que se celebra anualmente mientras esté como presidente Donald Trump, a quien calificó como un ser “egoísta”.