Puebla, territorio seguro

18 de Febrero de 2026

Raúl García Araujo
Raúl García Araujo
Reportero con andanzas en varios periódicos y ex coordinador de información en FOROtv de Televisa.

Puebla, territorio seguro

columna Raúl García Araujo

Alejandro Armenta es uno de los gobernadores más cercanos a la presidenta Claudia Sheinbaum. Y esa cercanía no es solo política: se traduce en resultados claros para Puebla.

La estabilidad que hoy vive la entidad no es casualidad. Es fruto de decisiones firmes, inversión histórica y coordinación total entre los tres órdenes de gobierno.

Desde su llegada, Armenta dejó algo claro: no pactará con el delito ni tolerará la corrupción. En apenas 229 días, puso la seguridad como eje absoluto de su administración.

Se alineó a los cuatro pilares de la estrategia nacional: prevención, inteligencia, operativos y coordinación institucional.

Los números hablan por sí mismos. Puebla redujo 41% los homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, y los delitos de alto impacto bajaron 11%.

Más de mil 300 personas fueron detenidas por crímenes graves; se aseguraron armas, drogas y laboratorios clandestinos. Células criminales vinculadas a homicidios, extorsión y robo de hidrocarburo fueron desarticuladas.

La coordinación ha sido clave. Ejército, Marina, Guardia Nacional, Fiscalía, policías estatales y municipales trabajan en conjunto. Puebla opera además con inteligencia compartida con siete estados colindantes y mantiene seguimiento constante del mapa delictivo.

La inversión respalda la estrategia. Más de mil 240 millones de pesos en torres de videovigilancia, drones, cámaras y patrullas equipadas.

La Academia de Policía se transformó en la Universidad de las Ciencias Policiales. Helicópteros sobrevuelan la zona metropolitana de manera permanente.

El combate a la corrupción municipal también es contundente: cinco presidentes municipales en prisión, uno prófugo y nuevos procesos en marcha. Ningún cargo público es escudo frente a la ley.

Sí, hubo un hecho lamentable en Angelópolis: tres personas fallecieron. Se investigará y se castigará. Pero usar este episodio aislado para desacreditar la estrategia de seguridad ignora la realidad. Los indicadores muestran una tendencia sostenida a la baja en delitos de alto impacto. Un incidente no define un estado.

Puebla hoy es uno de los estados más seguros del país. Y esa seguridad no es un discurso: es coordinación institucional, inteligencia, operativos y inversión estratégica día tras día.

La estabilidad también impulsa la economía y el turismo. Más de 17.7 millones de visitantes en 2025 dejaron una derrama económica superior al 10%.

La expansión aérea conecta a Puebla con 12 destinos nacionales e internacionales, mientras el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán superó 1.2 millones de pasajeros, con un incremento anual del 16%.

La confianza en Puebla no es solo institucional: es económica y turística.

Quien piense que Puebla es un estado inseguro ignora el trabajo de fondo. Alejandro Armenta combate la delincuencia de manera integral: desarticula células criminales, enfrenta la corrupción y protege a la ciudadanía.

Los resultados son claros: la violencia disminuye, la confianza crece y la autoridad se consolida.

Puebla avanza porque tiene un gobernador que no se detiene ante el riesgo ni ante la crítica. Mientras algunos medios intentan magnificar hechos aislados, Armenta mantiene el rumbo.

Consolidando un estado seguro, próspero y conectado con el mundo. Su gobierno demuestra que la verdadera política se mide en resultados: calles más seguras, instituciones fuertes y una economía y turismo que crecen al ritmo de la paz y la estabilidad.

Quien hoy visite Puebla no solo encontrará infraestructura moderna o rutas aéreas internacionales. Encontrará un estado que decidió no rendirse ante el crimen y apostar, de manera firme, por su gente.

En Cortito: Nos cuentan que la administración del alcalde José Luis Urióstegui Salgado puso en marcha un nuevo despliegue de seguridad en la capital morelense, atendiendo la instrucción de reforzar acciones para prevenir actos de violencia y fortalecer el orden público.

Se trata del operativo denominado “Espiral”, encabezado por la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano, enfocado en la supervisión de bares y establecimientos de los llamados giros rojos, sectores que históricamente han sido señalados como puntos sensibles en materia de seguridad y orden público.

El despliegue no fue menor. Se realizó en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en un esfuerzo interinstitucional.

Como resultado de las inspecciones, cuatro establecimientos fueron sancionados administrativamente tras detectarse irregularidades conforme a la normatividad vigente.

Más allá del número, lo relevante es la señal política: supervisión permanente y cero tolerancia a quienes operen fuera del marco legal.

El operativo “Espiral” no sólo pretende inhibir delitos y faltas administrativas; también busca fortalecer la presencia institucional en horarios y giros considerados de riesgo.

La estrategia del alcalde José Luis Urióstegui Salgado parece apuntar a reforzar la prevención.

Por tal motivo, nos dicen que en el Ayuntamiento de Cuernavaca la instrucción es clara: anticiparse a los problemas que pudieran presentarse en este tipo de establecimientos.