Solo la alianza frenaría a Morena

24 de Julio de 2026

Solo la alianza frenaría a Morena

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Pablo Reinah

En la política mexicana, las encuestas no solo miden preferencias: revelan realidades que, aunque no gusten, los dirigentes no siempre quieren enfrentar. En Sinaloa, rumbo a las elecciones de 2027, una medición reciente de Arias Consultores lo deja claro. Una alianza entre PRI y PAN, con Mario Zamora Gastélum como candidato, alcanzaría el 42.6% de las preferencias, frente al 18.2% de Morena con Imelda Castro. Si se suma Movimiento Ciudadano, la oposición llegaría al 47.6% contra un 25.7% de Morena aliada con el PT. Datos duros que revelan que ningún partido solo derrotaría hoy a Morena.

Ante este escenario, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, ha insistido en construir un frente amplio. Ha llamado al PAN y a Movimiento Ciudadano argumentando que solo juntos pueden competir de manera efectiva en las 17 gubernaturas en juego y frenar la concentración de poder.

Su postura refleja la posición de un partido que, tras años complejos, busca recuperar terreno mediante acuerdos estratégicos sin renunciar a su identidad.

Sin embargo, la respuesta del PAN ha sido negativa. Su dirigente nacional, Jorge Romero, ha sido tajante: el partido irá solo. Descarta coaliciones con el PRI, argumentando que en varios estados el PAN tiene fuerza propia —de hecho, en Sinaloa lidera las preferencias por partido con 28.7% contra 25.6% de Morena y 24% del PRI—. Romero sostiene que sumar resta en algunos contextos por cuestiones de imagen y que la “aritmética” no siempre favorece las alianzas. Esta decisión merece cuestionamiento: ¿es prudente rechazar un escenario que, según la encuesta, amplía significativamente las posibilidades de victoria en estados clave? Mantener una ideología es legítimo, pero en política efectiva, el resultado cuenta. La negativa cerrada genera dudas sobre si el PAN prioriza recuperar terreno o preservar autonomía a costa de oportunidades reales de ganar.

Movimiento Ciudadano, por su parte, ha confirmado su ruta en solitario. En diversos estados, sus dirigentes han descartado coaliciones formales, apostando por perfiles ciudadanos y su propia agenda. Aunque es una decisión coherente con la narrativa de ser una opción diferente no lograrán a tener buenos resultados finales en las urnas.

El panorama es claro: sin acuerdos, la oposición nuevamente se diluye. Morena avanza con su maquinaria y narrativa dominante. Los datos de Sinaloa no son un caso aislado y el PRI lo sabe.

La insistencia de Alito Moreno en la alianza busca sumar fuerzas para generar contrapesos.

Al final, las elecciones de 2027 pondrán a prueba lo que puede ocurrir en las presidenciales de 2030. Como en política, como en la vida, las decisiones mal tomadas pueden salir muy caras. Sinaloa y el resto del país merecen una contienda real, a la que Acción Nacional, por algo, no se quiere sumar. Aún están a tiempo.