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Jair Avalos | Corresponsal

›Cuando Andrés Manuel vino al mundo, en este municipio sólo había dos médicos y algunas tiendas; era más fácil llegar a las comunidades vecinas por río que por tierra y se vendía más plátano que petróleo. Sigue siendo un pueblo pequeño en el que yacen los restos de su historia

Villa Tepetitán es el pueblo más antiguo del municipio de Macuspana. Es más antiguo incluso que la cabecera municipal. Un pueblo de casas de yagua con techos forrados de palma. Hace cien años, pocas eran las construcciones de ladrillo y repelladas con cemento, una de ellas era la casa del tendero más importante de la comunidad, José Obrador Revuelta, que ofrecía de todo, frutas, pescados, ropa y hasta medicinas.

José Obrador Revuelta y Úrsula González eran inmigrantes españoles que salieron huyendo de su pueblo llamado Ampuero, de la provincia de Cantabria, España, que vivía una crisis política y obrera entre 1909 y 1913. Se instalaron en Frontera, Tabasco, y tuvieron mucho éxito como comerciantes. En poco tiempo, en el pueblo no había una familia, rica o pobre, que no estuviese relacionada con los Obrador. Una de las descendientes de ese matrimonio fue Manuela Obrador González, quien se casó con Andrés López Ramón.

El nacimiento de Andrés Manuel, el primero de siete hermanos, fue accidentado como el de cualquier matrimonio primerizo. El 13 de noviembre de 1953, Manuela Obrador llegó con contracciones al consultorio del doctor Pinzón, uno de los dos médicos de Macuspana, que para entonces seguía siendo un pequeño pueblo, sin importancia en el mapa petrolero del país, caluroso y rodeado de pantanos y riachuelos.

Su marido, Andrés López Ramón, corrió a buscar al doctor Falcón, el otro médico del pueblo, y entre ambos ayudaran a su esposa que tendría su primer hijo. Poco le importó a ese matrimonio que los dos únicos doctores del pueblo estuvieran distanciados. El niño tenía que nacer bien, para eso habían viajado casi una hora desde Villa Tepetitán hasta Macuspana, la cabecera municipal.

Los caminos comenzaban a dibujarse en el llano tabasqueño. Los obreros de Pemex iniciaban sus excursiones en medio de la selva cálida y tenían que barbechar los predios para facilitar el paso a los exploradores. Así fue como el veracruzano Andrés López llegó a Tepetitán en 1952. Conoció a Manuela Obrador y decidieron casarse pocos meses después de iniciar su noviazgo.

La creencia en el sureste, en los ranchos tabasqueños, era que los ancestros vivían a través del nombre de los niños. Por ser el primogénito llevó el nombre de su padre y su madre. Manuela Obrador González llegó después del mediodía al consultorio. Hubo complicaciones, pero el parto se logró. La tarde del 13 de noviembre de 1953 nació en el pueblo de Macuspana Andrés Manuel López Obrador.

Foto: Jair Avalos

Las primeras luchas de López Obrador en Tabasco fueron en defensa del petróleo. Foto: Diario Presente

Un alumno normal

Era 1968, la protesta estudiantil en Tabasco era numerosa y activa, había alcanzado su punto más álgido en exigencia por más recursos para la educación, por la defensa de la escuela normalista y en solidaridad a las movilizaciones de la Ciudad de México. En la Plaza de Armas, en pleno centro de Villahermosa, un joven delgado y estatura mediana, estudiante de Derecho, comenzó en protesta una huelga de hambre y de silencio.

El muchacho, Rodolfo Lara Lagunas, se mantenía durmiendo o sentado sin hablar con nadie, tomando sorbos de agua que le proveían sus compañeros o sus alumnos de secundaria, a quienes les daba clases de Civismo en la Escuela Federal Número 1 “Jaime Torres Bodet”. Un visitante recurrente era un adolescente moreno, robusto, callado, pero no tímido; que cursaba entonces el tercer grado y que apenas tenía un par de años en la capital del estado, pues había llegado desde Macuspana. Era Andrés Manuel López Obrador.

Escuchaba y a veces preguntaba, pero sobre todo escuchaba. “Siempre usé el relato, la fábula, el cuento, la parábola para enseñarles a mis alumnos cuestiones tan profundas y en ese momento actuales como la Guerra de Vietnam, la Revolución Cubana, las corrientes políticas del México de los sesentas (…) Andrés era un buen alumno, pero no más allá de los parámetros normales”, relata ese maestro Rodolfo.

Ese Tabasco, en una efervescencia política intensa fue el que vivió Andrés Manuel en su adolescencia, con apenas dos años de haber llegado a la capital del estado. Fue una de las entidades en donde más movilizaciones estudiantiles se registraron, incluso antes de 1968, pero se intensificaron y recibieron el apoyo popular en abril de ese año, después de la muerte del estudiante Mario Madrigal Tosca, provocada cuando un grupo de choque trató de romper la huelga estudiantil en la Universidad Benito Juárez Autónoma de Tabasco y que mantenían tomada, al igual que la Escuela normalista. Y para acabar con las protestas, la represión y desaparición de estudiantes fue la mejor manera.

Comercio y petróleo

Villa Tepetitán tiene un río, al que pusieron el mismo nombre, por él navegó Hernán Cortés, y se convirtió en punto estratégico de revueltas sociales y luego fue centro del comercio regional. Es caudaloso y profundo, con árboles que forman una valla y en los que se posan por las tardes y amanecen las chachalacas, que entonan su estridente canto. Eso dibuja a todo el pueblo.

Allí quedó incrustado el negocio de los Obrador, en el que se podía comprar Sal de Uvas Picot y de Higuera, carbonato, Emulsión de Scott, frutas y verduras de temporada, pescados, ropa y zapatos. Ahora es una construcción ruinosa de la que cuesta creer que fue la tienda más importante de las comunidades rurales del municipio de Macuspana. El cascajo revela una residencia de paredes amarillas con molduras pintadas de color rosa. La casa está abandonada, todas las puertas y rejas están cerradas con candados y las grietas del inmueble son invadidas por árboles y ramas que crecen entre ellas.

Viajar por las carreteras o caminos estatales era casi imposible. Era más fácil llegar a las comunidades por río, que por tierra; Tepetitán a mitad del siglo XX era una comunidad que conectaba con las zonas que después se convertirían en los yacimientos de petróleo y gas natural.

Manuelita, la hija de José Obrador y Úrsula González, aprendió pronto el oficio de sus padres. El comercio la hizo subirse a una lancha y recorrer sola las comunidades a la orilla del río Tepetitán para vender mercancía.

“Se embarcaba en un cayuco (canoa construida con un tronco de árbol), se metía a los arroyos, a las lagunas, y en todas las orillas vendía mi madre mercancía. Este es el río de mi infancia”, cuenta Andrés Manuel López Obrador en el documental Esto Soy. “Cuando regresaba a Tepetitán traía el cayuco lleno de maíz, frijol, arroz y cerdos. Antes predominaba el trueque o intercambio de productos”.

tributo En villa de tepetitán se encuentra la casa de José Obrador Revuelta y Úrsula González, abuelos maternos de Andrés Manuel. Frente al inmueble hay un busto en
honor al ahora Presidente de la República. Foto: Jair Avalos

Tributo
En Villa de Tepetitán se encuentra la casa de José Obrador Revuelta y Úrsula González, abuelos maternos de Andrés Manuel. Frente al inmueble hay un busto en
 honor al ahora Presidente de la República. Foto: Jair Avalos

Tabasco en general era “más agua que tierra”, como lo describía en sus poemas Carlos Pellicer. Era un lugar casi despoblado, las condiciones pantanosas, el bochorno y los zancudos siempre han sido las características de la región. La venta de plátano desde el puerto de Frontera era uno de los ingresos importantes para la época.

Hasta 1940 se comenzó a percibir el “boom petrolero” en la zona. El gobierno ya no estaba interesado en la agricultura, sino en la construcción de caminos y la limpieza de predios para la exploración de Petróleos Mexicanos (Pemex). Pero aún la década siguiente no era todavía impulsada por la industria petrolera. Entonces el estado no se había podido sumar por completo a esa fiebre comercial porque la vía del ferrocarril se inició en 1935 y se concluyó hasta 15 años después.

Sin embargo, La llegada de Pemex a la zona poco a poco transformó su entorno. Los hombres entonces comenzaron a tener la oportunidad de formarse como obreros o limpiadores de terrenos, para que las maquinarias hicieran la búsqueda del hidrocarburo.

Manuelita conoció a Andrés López Ramón haciendo los caminos. Semanas después de su boda, ella convenció a su esposo de fundar su propio local en la calle Hidalgo de Tepetitán, a unas casas de la tienda de sus padres. Así fundaron miscelánea “Manuelita” con una amplía barra de cemento y de frente al río.

›Del lado de los López, a ochocientos treinta kilómetros de distancia se encuentra Nopaltepec, un pueblo del municipio de Cosamaloapan, en la región de la Cuenca del Papaloapan, en Veracruz, donde nació Andrés López Ramón, padre del político. La segunda raíz de Andrés Manuel es indígena y negra. Lorenzo López, era un indígena dedicado al corte de caña, y Beatriz Ramón, originaria de Tlacojalpan, otro pueblo cuenqueño de Veracruz, fundado en 1831 por indígenas popolucas y esclavos liberados.

Los necios

Doña Manuelita no dejó el comercio después de casarse. Compraban ropa que traían en balsas desde el otro extremo del río para venderla en la sala de la casa. Por eso, los niños López Obrador no podían ser tímidos, la tradición de la familia era vender y tratar con los clientes; principalmente Andrés Manuel, por ser el mayor, estaba obligado a apoyar a sus padres.

—Pásenle muchachos, lleven sus pantalones nuevos, sus cortes —gritaba la mamá de Andrés Manuel, sentada a un lado del dintel de la puerta.

—Ahora no tenemos dinero, ¿cómo le vamos a pagar? —era la frase más común de los clientes.

—Yo no estoy preguntando si tienen o no. Ustedes llévenlo y después me van pagando —sentenciaba aquella mujer de cabello castaño y pómulos amplios.

A finales de los cincuentas lo mejor que se podía conseguir era los pantalones de una tela llamada “cabeza de indio” y otra, llamada “mil rayas”, en color azul y café, faldas y la incipiente ropa interior de la época. Las camisas, un poco más costosas, eran traídas desde Chetumal, Quintana Roo, de paquetes de ropa extranjera. Por el comercio de su familia a Andrés Manuel López Obrador se le fincaría uno de sus primeros apodos: El americano.

Admiración. "El poeta Carlos Pellicer fue mi gran inspiración", dice López Obrador en el documental Esto Soy,

Admiración. “El poeta Carlos Pellicer fue mi gran inspiración”, dice López Obrador en el documental Esto Soy.

Las responsabilidades de Manuela comenzaron a crecer con la venta y el manejo del dinero. Por lo que la madre del ahora presidente electo buscó a una de sus primeras ayudantes, Neida Juárez Zacarías.

Doña Manuelita parió a sus primeros tres hijos en Macuspana. De 1953 a 1956 nacieron Andrés Manuel, José Ramón y José Ramiro. Pedro Arturo y Pío Lorenzo nacieron con partera en Tepetitán. Mientras que Candelaria Beatriz y Martín Jesús fueron gemelos que nacieron en 1962.

Neida tiene ya 76 años y en 1955 fue contratada por los López Obrador como nana y como asistente de doña Manuelita. El salario era de 25 centavos al mes “y era toda una fortuna para esa época”.

Primero hubo la intención de mis compadres (Manuela y Andrés) de irse a vivir a Belén, pero yo creo que no les gustó y regresamos a Tepetitán. Meramente, ya tenían a Andrés Manuel y a José Ramón (…) Me acuerdo que mi comadre Manuelita era muy aventada, nos salíamos a comprar cochinos y era la única que entendía el idioma de los indígenas. Para comprar marranos, les decía, ¿tiene chitam? (puerco, en chontal)”, recuerda doña Neida.

Andrés Manuel ya estaba “grandecito, era un niño bonito. El que estaba muy bonito era José Ramón, tenía sus cabellos como dorados. Eran niños grandes, robustos, pero no eran gordos”.

MapaWEBAl poco tiempo Neida renunció al trabajo y se casó con José López Hernández. Años después “nos hicimos compadres, ellos me llevaron a mi hija la mayor (…) mi marido y mi compadre Andrés pasaban horas en la tarde jugando baraja”, algo por lo que era famoso Andrés López Ramón, principalmente por jugar la baraja española y los albures.

En la comarca, el padre de Andrés Manuel era conocido como El Necio por su carácter determinante; pero también como El Tahúr, porque lo mismo jugaba billar, baraja, dominó y cubilete. Su esposa, en cambio, la identificaban como muy aventada y trabajadora.

Andrés Manuel heredó el temple de sus padres y también el apodo de su papá. “Desde niño ya lo buscaban los señores de edad para platicar con él y lo buscaban a gritos, le decían ‘Ah, necio, ven, ven, vamos a platicar’”, relatan los pocos contemporáneos de la generación de AMLO que quedan en el pueblo.

Los primeros seis años de primaria los cursó en la escuela “Marcos E. Becerra”. Era entonces un niño inquieto, normal para sus escasos seis años, aunque comenzó a hablar de los héroes de independencia y la Reforma desde muy chico, platicaba de civismo y recitaba poesía.

A los diez años le gustaban las clases de historia y civismo. Un día descubrió con mucha emoción que había nacido en 1953 y Miguel Hidalgo nació en 1753, y el cubano José Martí en 1853.

A LOS DIEZ AÑOS LE GUSTABAN LAS CLASES DE HISTORIA. UN DÍA, AMLO DESCUBRIÓ CON EMOCIÓN QUE HABÍA NACIDO EN 1953, Y MIGUEL HIDALGO NACIÓ EN 1753, Y EL CUBANO JOSÉ MARTÍ EN 1853.

El ladrón de la segunda base

Aunque no existen registros de que algún familiar directo jugara, Andrés Manuel era apoyado por sus padres y su abuelo, que financiaban los encuentros locales o los equipos infantiles del pueblo. Ahora el campo de béisbol tepetiteco lleva el nombre de su benefactor, José Obrador Revuelta.

Los ídolos del deporte de Andrés Manuel eran Sandy Koufax, de los Dodgers; el ascendente de puertorriqueños, José Clemente, jardinero derecho de los Piratas y se volvió seguidor de los Yankees.

A los diez años le gustaban las clases de historia. Un día, AMLO descubrió con emoción que había nacido en 1953, y Miguel Hidalgo nació en 1753, y el cubano José Martí en 1853.

En el beisbol lo mismo fue Tercera Base o Jardinero. Víctor Reyes, Meneo, es un hombre moreno de casi setenta años, mayor al presidente electo, y uno de los expeloteros locales. Él aún recuerda a Andrés Manuel, menciona que para esa época había un “beisbolista famoso que era venezolano y le decían el Gurao, entonces, varios de nosotros le pusimos a Andrés el Guaraito”.

“Andrés Manuel siempre jugaba queriendo robar base, casi siempre home. Esa era una maña que no se le quitaba, no sé ahora, ya no he jugado con él. Allá por los setentas, creo que él estaba en la carrera en México, me contactó para que llevara al equipo de Tepetitán, él ya jugaba con Palenque. Los viejos ya vivían allá”, cuenta el hombre con unas manos largas y huesudas mientras dibuja en la tierra el diamante que figura el juego.

Infancia AMLO

La definición

La costumbre en el campo era que los hijos mayores suspendieran sus estudios para ayudar de tiempo completo en los gastos de la casa. Doña Manuelita y don Andrés decidieron que su hijo tenía que estudiar, lo mandaron los dos primeros años a Macuspana a la escuela secundaria del pueblo. En Macuspana llegó a vivir con la familia Hernández Domínguez en 1966. Una familia devota a la iglesia y que vivían enfrente de la Parroquia de San Isidro Labrador.

Andrés Manuel se mezcló en las tradiciones y los textos de la Iglesia católica. Comenzó como apoyo del padre Carlos, en la oficina, con el acomodo de documentos y los rituales en la liturgia. El sacerdote de Macuspana lo primero que le pidió para poder “servir a Dios”, era puntualidad en sus responsabilidades.

Los padres de Andrés Manuel decidieron irse a vivir a Villahermosa. Los niños crecían y la capital del estado se convertía en un centro comercial muy atractivo. Pusieron dos tiendas, Novedades Andrés, de telas y mercería, y la zapatería “La Gota”. Gente de Tepetitán pasaba para saludar a los López Obrador y cada que llegaban doña Manuelita les regalaba un puño de galletas de soda o algún caramelo para el camino de regreso.

Villahermosa era la promesa de Tabasco para México. Los gobiernos locales habían procurado el desarrollo del campo y del ganado; en 1958 se estrenó la carretera Villahermosa-Cárdenas, que daba pie a la conexión del Golfo. Tabasco se conectaba entonces con sus centros petroleros en desarrollo, Cárdenas, Villahermosa, Macuspana y Emiliano Zapata; y se conectaba con Veracruz y Campeche.

›En pocos años, Tabasco comenzó a ser productor de plátanos, primer lugar nacional en cacao y pimienta gorda. Sin embargo, no tuvo la posición internacional a la que aspiraba, por la lentitud en la construcción de las vías de comunicación hacia los puertos del estado.

A inicios del gobierno de Manuel R. Mora comenzó una lucha política que escalaría a nivel nacional. El gobernador se metería en un pleito entre el exgobernador Carlos A. Madrazo, que inició su periodo como líder nacional del PRI, y el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

El trasfondo era una reforma política y de grupos que echó a andar Madrazo al interior del partido, lo que representaba un peligro para el grupo dominante de Gustavo Díaz Ordaz. Manuel R. Mora, respaldó al presidente, en vez de quedarse con Madrazo que lo impulsó para ocupar el cargo.

Academia. AMLO estudió Ciencia Política en la UNAM.

Academia. AMLO estudió Ciencia Política en la UNAM. Foto: Diario Presente

Rodolfo Lara Lagunas, el profesor de Civismo de tercer grado de secundaria, recuerda que “el movimiento estudiantil inició desde el 67, pero el conflicto político del 68 no detonó ninguna manifestación en Tabasco; al contrario, la federación abandonó al gobernador y él no sabía cómo manejar el problema”.

En 1968 la ciudad capital vivía una convulsión de su vida pública, el movimiento estudiantil que exigía la salida de porros de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y de todas las escuelas superiores del estado.

Rodolfo Lara no se apegaba al libro El Buen Ciudadano, que era una obra de civismo distribuido por la incipiente política del libro de texto gratuito instaurada por Jaime Torres Bodet. Era un libro rojo, el del tercer curso, en el resto era verde y blanco, en la portada venía la ilustración de un hombre en blanco y negro con delineados gruesos y sobre él, la bandera de México y la de las Naciones Unidas.

Lo mismo les hablaba sobre Fidel Castro y el Che Guevara que de Benito Juárez, después el profesor escribiría el libro Juárez, de la Choza al Palacio Nacional. En esa época estaba fresco el recuerdo de Gandhi por “una biografía que leí, en la que basaron el libro (…) les platiqué a los muchachos de qué iba la manifestación en Plaza de Armas y en las tardes, varios me iban a ver al Salón de Actos Culturales donde estábamos atrincherados”.

Mientras el movimiento estudiantil de Ciudad de México duró cinco semanas, el movimiento estudiantil en Villahermosa, Tabasco, duró 13 semanas. De 25 de abril al 30 de julio de 1968, “era demasiada impunidad. Los porros llegaban, no iban a clases, agredían a los maestros”.

La manifestación de los estudiantes fue el pretexto para otros sectores de manifestarse en contra del gobernador Manuel R. Mora. “Los ganaderos nos mandaban media canal de la vaca o la vaca completa para que nosotros comiéramos”, relata.

Lo más impactante para los alumnos en esos momentos fue ver a su profesor haciendo huelga de hambre. Los estudiantes salían en grupos de tres y cinco de la Escuela Federal 1, para ver en Plaza de Armas al profesor Lara Lagunas.

La lucha estudiantil concluyó el 25 de julio después de un desalojo y la posterior detención de líderes estudiantiles. Rodolfo Lara Lagunas fue detenido por la policía estatal y no pudo concluir el ciclo escolar. Andrés Manuel tenía 14 años, “y yo creo que no estaba definido por completo en la lucha social. Pero las vivencias lo marcaron”.

Renovación AMLO

La tragedia

Casi un año después, el 7 de junio de 1969, sucedió un hecho traumático para la vida de la familia López Obrador. José Ramón comenzó a jugar con una pistola Super Colt .38 que se disparó y murió en el acto.

Este hecho haría que la vida privada del futuro hombre público, fuera un tema incómodo para todos. Cuando López Obrador comenzó su carrera política a nivel estatal y local, este hecho fue usado como arma en su contra.

Hay dos versiones registradas por los diarios de la fecha la del Diario Rumbo Nuevo, el Diario de Tabasco y la del Diario Presente. Ambas se sitúan en el negocio “Novedades Andrés” que se encontraba en las calles Progreso y Primavera, frente al Mercado Pino Suárez. La pistola estaba en la caja registradora empeñada por un cliente que con ella pagó una deuda.

Rumbo Nuevo dice: “La versión callejera es en el sentido de que los dos hermanos estaban jugando y que accidentalmente a Andrés Manuel se le disparó el arma. En el establecimiento citado había una señorita comprando, un empleado de nombre Andrés Rodríguez y otro hermano Pedro Arturo”.

Cuna. En el documental Esto Soy, López Obrador muestra la casa donde nació, en 1953. Foto: Jair Avalos

Cuna. En el documental Esto Soy, López Obrador muestra la casa donde nació, en 1953. 

“Declaró Andrés Manuel que él volteó para dar la espalda a su hermano José Ramón y entonces escuchó que éste tiraba la pistola sobre el mostrador. Casi instantáneamente escuchó un disparo y vio que José Ramón caía al suelo, afuera del mostrador. Corrió a auxiliarlo y entonces vio que le salían borbotones de sangre por la oreja. Pero notó que tenía aún vida y quiso llevarlo rápidamente con un médico. Apenas si tuvo tiempo de sacarlo de la tienda, porque en la banqueta terminó de existir José Ramón”, publicó el Diario de Tabasco dos días después del accidente.

›Mientras que Diario Presente difundiría la versión que “al integrarse la averiguación, se supone que debe haber interrogado a los testigos presenciales, inclusive a familiares, hasta establecer los pormenores de este hecho de sangre”.

El accidente distanció a don Andrés de Andrés Manuel, pues éste era el hijo mayor y por ende, el que tenía autoridad sobre sus hermanos menores. José Ramón fue velado en la Primera Cerrada de Pedro Fuentes, número 11, donde vivieron hasta ese año en Villahermosa.

SOY DE TEPETITÁN, MACUSPANA, TABASCO.
A ESE PUEBLO LLEGARON MIS ABUELOS MATERNOS. EN ESPAÑA LOS NOMBRES ANTIGUOS TENÍAN QUE VER CON EL OFICIO DE LA GENTE, POR ESO LOS APELLIDOS ZAPATERO, PESCADOR, OBRADOR”.

Viaje a Veracruz

Después del accidente, las cosas no corrieron de la mejor forma para la familia. Los negocios no marcharon como debían y don Andrés y doña Manuelita decidieron viajar a Agua Dulce a mediados de 1969.

Allí vivieron cuatro años. AMLO regresó a Villahermosa para estudiar el bachillerato, pero en tiempos vacacionales ayudaba a su familia con una nueva tienda que pusieron en el municipio de Veracruz.

Mucha familia Obrador se mudó al estado de Veracruz. En Agua Dulce estaba Tomás Obrador, hermano de doña Manuelita, que le mandaba cosas hasta Tepetitán. Una vez mudados todos, los acomodó en una casa de yagua cerca del centro de la ciudad.

Don Andrés y doña Manuelita pusieron otra tienda de ropa, uniformes y zapatos que tuvo relativo éxito. Era la galera del Chino Mingo, donde ahora hay una sucursal de una zapatería Tres Hermanos.

Andrés Manuel, por ser el mayor, ayudaba con más visibilidad a sus padres. Se iba con los empleados de sus tíos hasta Chetumal, Quintana Roo, a vender ganado y comprar ropa, mercancía y quesos.

Mi bisabuela materna, originaria del Cantábrico, se llamaba Felipa Revuelta. Mis abuelos paternos eran veracruzanos, corría por sus venas sangre blanca, india y negra. A mucho orgullo, jarochos de la cuenca del Río Papaloapan”.

Andrés Manuel López Obrador

La gente que recuerda a los López Obrador describe a los padres con un semblante de duelo. No había pasado mucho tiempo de la tragedia, pero había seis bocas que alimentar.

Adrián Márquez Cartas, era ayudante de Esteban Obrador, otro tío de AMLO, recuerda cuando su mamá María Bernabé se oponía a que se fueran “hasta Chetumal y vendiéramos ganado y regresáramos cargados de mercancía”.

“Andrés Manuel era muy tratable. Él tenía más definido su vocación; era trabajador porque a pesar de viajar hasta Ciudad de México, en las vacaciones regresaba para ayudar a sus papás”.

A inicios de los setentas, los padres se fueron a Palenque, Chiapas, a administrar un hotel, “el Hotel Úrsula”. Andrés Manuel se fue con su familia hasta Chiapas, pero se hizo un hombre independiente. Sin avisarle a sus padres decidió irse a estudiar Ciudad de México a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

MI BISABUELA MATERNA, ORIGINARIA DEL CANTÁBRICO, SE LLAMABA FELIPA REVUELTA. MIS ABUELOS PATERNOS ERAN VERACRUZANOS, CORRÍA POR SUS VENAS SANGRE BLANCA, INDIA Y NEGRA. A MUCHO ORGULLO, JAROCHOS DE LA CUENCA DEL RÍO PAPALOAPAN”.

ANDRÉS MANUELLÓPEZ OBRADOR

El Mapachero

Soledad López, conocida como Chole, exvecina de la familia, es una de las que más ha tenido acercamiento con Andrés Manuel. Sus padres fueron amigos de los padres de Andrés Manuel y fueron vecinos cuando ambos clanes se mudaron a Villahermosa.

El tabasqueño llegaba en un Volkswagen blanco, casi destartalado, para promover al naciente Partido de la Revolución Democrática (PRD). “Antes no había impresiones ni lonas ni nada de eso. Las mantas se hacían a mano, nosotros estábamos haciendo la manta en apoyo a Salvador Neme Castillo y cuando supimos que era Andrés el candidato ahí dejamos todo tirado”.

Regresó a su raíz Tepetitán en 1988 como candidato a la gubernatura por el Frente Cardenista. En ese entonces a Andrés Manuel no le decían El Peje, sus malquerientes le llamaron Mapachero, porque los recorridos del político eran en los caminos interiores de Tabasco y no por las carreteras locales.

Una segunda visita, que coincidiría con las elecciones federales, fue en 1994. El perredista se enfrentaría con Roberto Madrazo Pintado y Cuauhtémoc Cárdenas, contra Ernesto Zedillo.

Soy de Tepetitán, Macuspana, Tabasco. A ese pueblo llegaron mis abuelos maternos. En España los nombres antiguos tenían que ver con el oficio de la gente, por eso los apellidos Zapatero, Pescador, Obrador”.

“Antes no había comités municipales, ni distritales. El PRD no tenía ningún apoyo de nadie; cuando sabíamos que Andrés visitaría el pueblo nos organizábamos y cooperábamos con guisados. Unas llevaban un poco de adobo de cerdo, otras un poco de barbacoa, otras cooperaban con las aguas, el pozol”, relata Chole.

Los mítines del PRD en Tepetitán se “hacían encomendados a Dios, para que alcanzara la comida para la comitiva de los candidatos y asistentes a la reunión”.

Ahora, suelta con añoranza Soledad, “la mayoría de la generación de Andrés Manuel se fue de aquí a buscar trabajo. La mayoría de los jóvenes que lo seguían se envejecieron con él”.

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