Laura Borbolla

Si vemos una moneda, en el caso de las de México, nos encontramos con partes del calendario azteca por un lado y por el otro invariablemente el escudo nacional, esa sería la cara y la cruz. Todo tiene un lado bueno y otro no tanto, eso depende del cristal con el que se mire, un vaso con agua, se puede ver medio lleno o medio vacío.

México es multicultural, multicolor, un país grande con un territorio rico con variedad de ecosistemas y una localización privilegiada. El pueblo de mexicano es cálido, hospitalario, pícaro, alegre, fiestero, noble. Las Instituciones de México son históricas, el antecedente de cada una de ellas data desde la época precolombina, y las más modernas, están basadas en modelos y sistemas internacionales. Eso es lo que técnicamente se conocen como los elementos que conforman el Estado.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, prevé cuales son los componentes (Territorio, Población y Gobierno). Sin embargo, México como en la moneda, y aunque nos duela, tiene una contra cara, la realidad nos arroja que no tenemos un país que aproveche para bien de todos, su riqueza, contamos con la mala fama probada de ser de los países más corruptos del mundo, de acuerdo con organismos internacionales.

Producimos más amapola y marihuana, que maíz, nuestros índices de educación son paupérrimos y los pocos talentos en temas de desarrollo son objeto de “fuga de cerebros”. Seguimos teniendo una cultura machista, y lo peor del caso es que nuestra sociedad es indiferente y apática en general. Debemos de dejar de aplicar el dicho: “Hágase la voluntad en los bueyes de mi compadre y que queden preñadas las vacas del corral de enfrente”.

Con motivo, de mi trabajo, he escuchado muchas historias de víctimas de delitos y violaciones a derechos humanos, cada caso tiene una historia de contexto singular. Sin embargo, el común denominador fue que alguien fue indiferente ya sea en casa, en el trabajo, en el vecindario, en la escuela y siempre me he hecho la pregunta ¿qué más nos tiene que pasar para entender que gobiernos y partidos van y vienen y las cosas no van a cambiar?. He llegado a la conclusión que nada va a cambiar si la sociedad no cambia urgentemente para que las cosas cambien. Si no cambiamos nosotros en cada ámbito de nuestras vidas, hay que hacer lo que nos toca, bien y cuando nos toca. En la medida que seamos ordenados, limpios, educados y éticos, las cosas van a empezar a cambiar. Debemos de empezar a tomar esas decisiones para tener una verdadera 4T eso no va a ser por imposición del Gobierno de México ni por tener fe en que Andrés Manuel López Obrador es una buena persona y lo va a hacer; lo cierto es que sólo no puede.

Para tomar decisiones se tiene que tener una planeación, conocer el tamaño del problema, el alcance personal y colectivo, la selección de misiones, objetivos o metas, acciones a implementar para resolver el problema, saber cuánto va a costar, cuánto tiempo va a tomar, cuál va ser el proceso creativo o metodológico, balance de riesgos y beneficios, pero sobre todo y lo más importante: saber y conocer si se tienen o no las competencias para realizarlo y comunicarlo.  Si se aplicara esto, en lo que sea, la casa, una empresa, la milicia, una construcción, etc. Se hacen las cosas con Estrategia, el proceso y resultado son controlados, los objetivos y tiempos se cumplen, se analizan los errores para no repetirlos, se tiene un costo presupuestado, etc.

Siempre he pensado, que el primer escalón de la corrupción es emplearse en lo que uno no es apto. Es no tener congruencia consigo mismo.  Entonces puedo inferir que si somos un país tan corrupto, es por no tener conciencia de que todos no somos aptos para todo. Por eso la ciencia se ha diversificado y especializado tanto. Sin embargo, hay personas contratadas para tomar decisiones sin cumplir con esas características, el manejo de la meritocracia es muy prácticamente nula. Tenemos una pobreza en la formación especializada más en lo público que en lo privado.

En los últimos días hemos visto, escuchado, y quizá padecido el desabasto de combustible; memes van y vienen, nuestro humor negro no tiene límites. El problema de fondo es serio; el robo de hidrocarburos es un delito en agravio al patrimonio de nación, es parte de lo que hay en el subsuelo y en los litorales, es parte de nuestra riqueza.

El combate frontal a dicho ilícito y todos los posibles delitos conexos como lo son: delincuencia organizada, lavado de dinero, despojo, extorsión, evasión fiscal, cohecho, etc., es extraordinariamente fantástico. No obstante, hacerlo sin estrategia o sin saber comunicar la estrategia, tendrá como consecuencia la contra cara  de la moneda.

Hacer esto sin la estrategia adecuada e integral, nos tiene con un sin número de afectaciones y repercusiones de todo tipo, económico, laboral, además que se sujeta a especulaciones de índole política; ya que los estados afectados son de oposición. El hecho de no saber si se protege a un sindicato o al menos al líder del sindicato de trabajadores de PEMEX, si la Alta Dirección en la Administración Pública en el tema energético y petrolero tienen el perfil especializado, si se está o no coordinando adecuadamente cada instancia del gobierno para judicializar el ilícito, sí se tienen o no los fondos para pagar los contratos de importación del combustible y de sus penalidades, ya que cada día que están buques cargueros atracados en espera de descargar, se tiene que pagar, si el mecanismo de distribución era el óptimo, más todas las implicaciones que tienen que ver con el tema de seguridad nacional, como lo referí en una pasada entrega.

Deseo que a la 4T le vaya de maravilla, ya que eso implica que nos va bien a todos; pero, me preocupa que el combate al robo de hidrocarburos, vaya a ser una victoria pírrica (El nombre proviene de Pirro, rey de Epiro, quien logró una victoria sobre los romanos con el costo de miles de sus hombres. Se dice que Pirro, al contemplar el resultado de la batalla, dijo: «Otra victoria como esta y volveré solo a casa»).

Espero equivocarme, hasta ahora todo indica que no hubo una estrategia integral respecto del tema del huachicol, salvo que en no más de ocho días se comunique con claridad y transparencia de todos los involucrados, cuál fue la estrategia paso a paso y el resultado de cada acción, con nombres de personas detenidas, con órdenes de aprehensión cumplimentadas, con informes de todos los delitos conexos por los que se hayan desmantelado a bandas del crimen organizado, incluyendo a funcionarios de alto, mediano y bajo nivel involucrados a nivel federal, estatal y municipal, con acciones de extinción de dominio.

Si todo esto pasa en el mes de enero, la victoria no será pírrica, será histórica. Resultado de una buena ejecución de forma y fondo, de lo contrario; debemos de aceptar para lo subsecuente que implementar una estrategia integral es indispensable para una verdadera 4T.

Compartir