'Ahonda' cardenal sobre relaciones gay

19 de Mayo de 2026

‘Ahonda’ cardenal sobre relaciones gay

"El ano del hombre no está diseñado para recibir, sólo para expeler", sostiene

rivera

El cardenal Norberto Rivera, arremetió nuevamente contra las relaciones entre hombres y mujeres del mismo sexo en un artículo publicado en el semanario “Desde la fe”, donde alega que “el cuerpo humano no está diseñado para la relación homosexual”.

“El ano del hombre no está diseñado para recibir, sólo para expeler. Su membrana es delicada, se desgarra con facilidad y carece de protección contra agentes externos que pudieran infectarlo. El miembro que penetra el ano lo lastima severamente pudiendo causar sangrados e infecciones”, argumenta el cardenal en su disertación.

En cuanto a la mujer, sostiene que esta, tiene una “cavidad especialmente preparada para la relación sexual, que se lubrica para facilitar la penetración, resiste la fricción, segrega sustancias que protegen al cuerpo femenino de posibles infecciones presentes en el semen”.

Además, asegura que en las relaciones que sostiene dos mujeres “puede haber contagio de enfermedades de transmisión sexual, así como daños por la penetración de objetos que sustituyen el miembro masculino”.

El texto, también alega que más del 50% de las personas “con atracción al mismo sexo” y que sostienen relaciones homosexuales, contraerán alguna enfermedad de transmisión sexual como VIH, herpes, papiloma humano, sífilis o gonorrea.

“Se convierte en un problema de salud pública porque una parte importante de personas homosexuales reconoce tener adicción al sexo, e inclinación hacia un estilo de vida promiscuo”.

Rivera Carrera asegura en su escrito, que la iglesia no odia a los homosexuales, sino que “los ama y sufre si ellos sufren”, justificando que es por esta razón que se opone al matrimonio igualitario ya que no quiere que nadie sufra los “daños que este tipo de unión suele provocar: daños a la salud espiritual, psicológica y física”, sostiene.

También recomienda “continencia” como única solución y la califica como virtud para dominar, controlar y orientar los impulsos sexuales.